30 julio 1975

Nueva "aventura" marroquí


Pueblo, 30 de julio de 1975

[El Aaiún, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Según fuentes bien informadas de El Aaiún, durante las últimas horas tuvo lugar una infiltración de tropas marroquíes en la frontera norte del territorio. Cincuenta kilómetros al sur del paralelo 27,40, el vehículo en que viajaban un agente de policía nativo, acompañado de un conductor, fue detenido al recibir varios disparos en los neumáticos. Los infiltrados, que vestían uniforme de las FAR, habían llegado a la zona en número aproximado de una veintena, a bordo de tres vehículos, interceptando el coche de los saharauis en la pista que va de Smara a Hausa.

Minutos más tarde, cuando todavía los nativos estaban siendo interrogados por los marroquíes, hizo su aparición otro vehículo que transportaba mujeres y niños, que fue igualmente obligado a detenerse tras recibir varios impactos en los neumáticos y el motor. Los atacantes, al parecer, hicieron varias preguntas a sus eventuales prisioneros, mostrando especial interés por la posible presencia de soldados españoles en las proximidades. Tras hacer algunas siniestras predicciones sobre el futuro que espera al Sahara, los marroquíes montaron en sus vehículos y desaparecieron en dirección a la frontera. Informes posteriores parecen señalar que los atacantes proceden de una de las concentraciones de tropas de las FAR, justo al otro lado de la línea fronteriza, y que se habían internado en el territorio a través de una zona conocida como el "llano amarillo", con la intención de hacer prisioneros españoles.

Entretanto, las noticias que llegan de los puestos avanzados continúan haciendo referencia a fuertes concentraciones marroquíes en el paralelo 27,40. Las tropas de las FAR continúan desplegadas en el desierto, y en algunas zonas parecen haber sido emplazadas piezas de artillería ligera. La intención de los marroquíes parece ser mantener la tensión fronteriza e intentar la captura de prisioneros españoles, aunque no se descarta la posibilidad de que puedan registrarse incidentes de mayor gravedad. Nuestras tropas permanecen alerta, dando una muestra ejemplar de disciplina у sacrificio, pues las elevadas temperaturas y la dureza de la situación que estos días se produce en el desierto resultan prácticamente insoportables. El fuerte sol dificulta los movimientos. La tierra y el aire abrasan. Y en este infierno, nuestros soldados permanecen en sus puestos, las armas a punto, manteniendo la vigilancia en una frontera difícil y реligrosa.

En medios de El Aaiún se estima, sin embargo, que las tropas marroquíes no podrán mantener por tiempo indefinido esta situación. El despliegue a que les obligan las órdenes recibidas y las terribles condiciones de vida que estos días de fuerte calor están imponiendo en el desierto pueden destrozar su moral de combate. No hay que olvidar que los efectivos saharauis de las FAR, acostumbrados a la vida en el desierto, parecen haber sido trasladados a otras zonas, y en la frontera los sustituyen tropas marroquíes del norte, para quienes la guerra en estas condiciones resulta casi tan dura como para los españоles. Mantener durante mucho tiempo su actual dispositivo podría destruir parcialmente la capacidad оperativa del ejército del sur.

Ayer informaban varias agencias sobre la proposición hecha por el PUNS al Frente Polisario рага que ambos llegasen a un acuerdo que, incluso, podría determinar la fusión de ambos grupos. Como se recordará, este tema ya ha sido tratado por nuestro enviado especial en el Sahara en anteriores crónicas. Por su parte, la agencia Cifra alude a las repetidas invitaciones que el secretarlo politico del PUNS ha cursado a los polisarios, añadiendo que hasta ahora no ha recibido ninguna respuesta. Pyresa, por otro lado, afirma que no habrá расto, según fuentes generalmente bien informadas, y que el Polisario ha acogido con indiferencia la proposición.

El Gobierno español premió ayer los méritos adquiridos por personalidades militares y civiles en el Sahara con la imposición de la Orden de África en sus distintas categorías. Presidieron el acto e hicieron entrega de las distinciones Eduardo Blanco, director general de Promoción del Sahara; el gobernador general, Federico Gómez de Salazar; el secretario general de la Gobernación, coronel Luis Rodríguez de Viguri, y el delegado gubernativo, teniente coronel Rafael de Valdés. El general Gómez de Salazar, informa Cifra, justificó las distinciones en la finalidad y el servicio a España e invitó a todos a seguir trabajando por la seguridad y el bienestar del Sahara hasta el último minuto de la presencia española en este territorio.

29 julio 1975

Guerra de nervios


Pueblo, 29 de julio de 1975

La guerra insidiosa del Sahara se encuentra en plena fase de guerra de nervios. La frontera norte se ha convertido en un banco de pruebas, en un terreno de ensayo, donde se engaña, se amenaza, se hacen fintas, se producen ruidos que el eco amplifica y, finalmente, viene todo a quedar como al principio. Marruecos se muestra con la piedra en la mano, siempre en ademán de arrojarla. Los españoles están en la frontera en máxima alerta desde hace días, aguardando la pedrada, para saber a qué atenerse. Pero pasa el tiempo y nada sucede, los nervios afloran a la piel y crece la incertidumbre.

¿Cuál es el juego de Marruecos? Si se trata tan sólo de mantener en tensión constante a las tropas espаñolas, lo está consiguiendo. Si pretende provocar respuesta, fracasa. Fieles a las consignas recibidas, nuestros soldados se mantienen a la defensiva, y sólo abren fuego contra el enemigo cuando, como en el reciente ataque a Tah, éste cruza la frontera y penetra en territorio saharaui. Entonces sí que los españoles golpean, y muy duro. Pero ese continuo esperar, esa tensa preocupación a lo largo de la frontera norte con unas tropas enemigas a escasa distancia que podrían teóricamente atacar en cualquier momento, esa imposibilidad de responder adecuadamente a las provocaciones marroquíes, se hace muy difícil para quienes se encuentran al sur del paralelo 27,40.  Un extraño ataque. Un movimiento de las FAR que termina desvaneciéndose sin consecuencias. Un "quizá esta noche" que mantiene en vela a nuestros soldados hasta que, al amanecer, se convierte en un "quizá mañana"... Y así un día tras otro.

En medios de El Aaiún se tiene la impresión de que Hassán II pretende llevar la tensión al límite, observando cuidadosamente la actitud de las tropas españolas. Pero se ignora con qué objeto. La prudencia de nuestros oficiales, la disciplina que se mantiene a rajatabla en el Ejército del Sahara, anima a Marruecos en su "a ver hasta dónde podemos llegar" que cada día es más osado y peligroso. En su tanteo continuo de la frontera, las FAR llevan a cabo movimientos que podrían costarles muy caros si cambiasen las directrices impartidas a nuestras tropas. Sus ataques a los puestos fronterizos, las recientes infiltraciones que circulan como rumores por El Aaiún, serian suicidas en otras circunstancias distintas a las actuales.

Todo ello, sin embargo, ¿a qué obedece? ¿Se trata, por el momento, de incordiar lo más posible en la frontera y jugar al desgaste de nervios hasta que se produzca el incidente deseado por Rabat? ¿Prepara realmente Marruecos operaciones de envergadura contra territorio saharaui? Es muy difícil, desde el Sahara, encontrar respuesta a estas preguntas. La única vía es esperar, conservando la calma. Esa es la actitud de nuestros soldados, que, hasta el momento, no se han dejado ganar por los nervios en esta guerra extraña que no tuvo principio y que cada vez resulta más difícil predecir el final.

EI PUNS prepara su congreso partidista para el 16 de agosto, con el objeto de reorganizar sus cuadros directivos, reestructurar su política y revisar su orientación ideológica, informa Cifra. Debilitado por la deserción de su secretario general, Hali Henna, que hace un mes se vendió a la causa anexionista de Marruecos, y por la estruendosa aparición del Frente Polisario en el escenario político del Sahara, el PUNS intentará recuperar en el congreso de agosto su auténtica personalidad política, ajustada a las nuevas circunstancias nacionales e internacionales.

La directiva del partido, que en un principio pensó reunir en El Aaiún a todas las masas afiliadas y simpatizantes del territorio, limitará la participación en el congreso a delegaciones representativas de todos los centros saharauis para estudiar durante tres días la reestructuración y suerte futura de la organización partidista. Los temas principales de la agenda serán la elección de un nuevo secretario general o de un comité directivo, compartido por cuatro miembros, tal como está funcionando provisionalmente, la concreción de la estructura política del partido, el estudio y aprobación de su ideología fundamental, así como un planteamiento de necesidades urgentes al Gobierno español con vistas a la futura independencia del territorio.

Ayer llegó a El Aaiún el director general de Promoción del Sahara, don Eduardo Blanco, que hoy impondrá la Orden de África a varias personalidades, según añade Cifra. Le acompañan el jefe de la Secretaría General, Fidel Molina Flores, y el coronel Salvador Portillo Togores, del Estado Mayor. Fueron recibidos en el aeropuerto por el gobernador del territorio, general Federico Gómez de Salazar, el secretario general de la Gobernación, coronel Luis Rodríguez de Viguri, y el delegado gubernativo, teniente coronel Rafael de Valdés. Todos ellos se dirigieron a la sede de la Gobernación, donde sostuvieron una larga entrevista. El señor Eduardo Blanco condecorará a varias personalidades con la Orden de África, concedida por la Presidencia del Gobierno, con ocasión del 18 de julio, a propuesta de la Dirección General de Promoción del Sahara.

28 julio 1975

Rechazado un nuevo ataque marroquí


Pueblo, 28 de julio de 1975

[El Aaiún, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

"Hacia las 3:00 horas de ayer, día 27, el puesto de Tah fue rodeado por tropas marroquíes. Las fuerzas propias abrieron fuego de ametralladora y de mortero sobre los atacantes, que se replegaron sin llegar a utilizar sus armas".

Este es el texto del escueto comunicado que el Estado Mayor del Sahara ha distribuido a los periodistas sobre la acción que tuvo lugar en la madrugada del domingo. Su laconismo es fácilmente comprensible ante la delicada situación que en estos momentos reina en la frontera norte del territorio y la indiscreción que supondría hacer públicos datos sobre el dispоsitivo de defensa que mantienen nuestras tropas en previsión de ataques o infiltraciones de las Fuerzas Armadas marroquíes.

Ayer estuve en Tah pocas horas después de ser rechazado el avance marroquí. Por El Aaiún circulaban rumores que hacían referencia a movimientos de tropas enemigas, posiblemente numerosas, al otro lado de la línea fronteriza, donde la tensión se hallaba en su punto culminante, y no se descartaba la posibilidad de que los marroquíes aprovechasen las horas nocturnas de esta madrugada para efectuar golpes de mano contra las posiciones avanzadas españolas.

A simple vista se podía observar, al otro lado de la tierra de nadie, en la zona de Tah, un movimiento desacostumbrado de vehículos y soldados. Desde el puesto fronterizo pude observar, con ayuda de unos prismáticos, cómo los marroquíes descargaban lo que parecían ser morteros en las proximidades del puesto enemigo, y vi varios Land Rover que se desplazaban a lo largo de la frontera, como si estuviesen depositando tropas en puntos determinados. En otros lugares, ocultos tras montículos de tierra, se adivinaban vehículos y material, y a veces hombres que vestían el uniforme verde oliva de las FAR. Alguien me dijo que posiblemente los marroquíes tenían concentradas parte de sus tropas en la Sebja de Tah, una hondonada que se extiende a lo largo de varios kilómetros al nordeste del puesto español, naciendo en el paralelo 27,40 y adentrándose en territorio de Marruecos. 

Ayer, a la hora de redactar esta crónica, resultaba imposible determinar la magnitud exacta de los efectivos de las FAR estacionados al otro lado de la frontera. Al parecer era elevado, pero se ignoraba si su objetivo era una simple demostración de fuerza o, por el contrario, se trataba de preparar uno o varios ataques en regla contra el territorio saharaui, de los que la escaramuza que tuvo lugar en la madrugada del domingo habría sido sólo un comienzo. En previsión de todas las posibilidades, las tropas españolas se hallaban preparadas para cualquier eventualidad. 

En medios de El Aaiún se atribuye esta subida de tensión en la frontera al supuesto ultimátum dado por Hassán II para la liberación de los prisioneros marroquíes, así como al convencimiento del monarca alauita de que los dados están rodando en La Haya en contra de las aspiraciones anexionistas de Rabat. Si Marruecos fracasa ante el Alto Tribunal, se opina aquí, a Hassán puede írsele la mano en la frontera. Y eso, sin duda, marcaría el comienzo de una etapa mucho más dificil en esta tierra insidiosa del Sahara.

26 julio 1975

Incidente fronterizo


Pueblo, 26 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Hacia las 20 horas de ayer, tuvo lugar un primer incidente fronterizo. Nuestra aviación, que volaba sobre territorio sarahaui en misión de reconocimiento de fronteras, localizó, a unos cinco kilómetros Norte, dentro de territorio marroquí, una patrulla de las FAR que se dirigía hacia la zona de Seqen, cerca de Hagunía, con intención, al parecer, de penetrar en territorio del Sahara. Al observar la presencia de nuestros aviones, los marroquíes abrieron fuego sobre ellos, sin conseguir alcanzarlos. Tras efectuar una maniobra evasiva, que les puso a salvo del fuego enemigo, los aviones siguieron manteniendo contacto visual con la patrulla, obligándola a detener su avance hacia el Sur y provocando su repliegue. Después, los aparatos se retiraron, al no querer violar el espacio aéreo de la frontera marroquí.

Ayer por la mañana, tras la misa y pаrada oficial con que la Legión conmemoró el día de Santiago Apóstol, el aperitivo servido a jefes y oficiales en el cuartel de Sidi-Buya fue bruscamente interrumpido por el toque de alerta general. Desde el pasado martes, cuando una раtrulla del Ejército marroquí fue capturada por los españoles en las proximidades de Hagunía, el mando de las tropas destacаdas en el Sahara aguardaban, con las lógicas medidas de seguridad, una posible réplica de las FAR. La situación, reflejada en mi crónica del día 24, era de calma en la frontera, pero con intensa vigilancia por parte de los españoles. Tales medidas no se basaban en informaciones concretas que hiciesen referencia a movimientos de tropas marroquíes, sino en la suposición de que tales movimientos pudieran llegar a producirse durante estos días.

Sin embargo, informaciones procedentes del exterior, totalmente ajenas a las fuentes locales, fueron recibidas ayer por el Estado Mayor de El Aaiún. Su origen y contenido permanecen ocultos tras el "sin comentarios" de un alto oficial, pero existen indicios suficientes para que podamos pensar en la existencia concreta de movimientos o preparativos de tropas que en estos momentos tienen lugar al otro lado de la frontera marroquí. Es muy posible, se asegura en medios de El Aaiún, que las Fuerzas Armadas Reales estén preparando una actuación relacionada con la pérdida de los 16 hombres que integraban la patrulla capturada ocho kilómetros al sur de la línea fronteriza.

En efecto, este fin de semana, o durante los próximos días, podrían llevarse a cabo algunas pequeñas escaramuzas en la frontera, tales como ataques a puestos o infiltraciones. En previsión de tales posibilidades, el mando de las tropas destacadas en el Sahara ha reforzado las medidas de seguridad en torno al territorio, lo que no supone una variación del dispositivo normal de defensa. Otras informaciones oficiosas recogidas en El Aaiún aluden a un posible ultimátum de Hassán II exigiendo la liberación de los 16 componentes de la capturada patrulla marroquí.

Última hora: Fueron misiles

Se conocen más detalles sobre el incidente fronterizo que tuvo lugar ayer en las proximidades de Hagunía. Los disparos que fueron efectuados desde el territorio marroquí sobre aviones españoles, con la pretensión de impedir que éstos prosiguieran su misión de reconocimiento en la frontera, fueron dos Sam-7, lanzados desde dos puntos distintos y separados entre sí unos tres kilómetros. Los misiles no alcanzaron sus objetivos a causa de la violenta e inmediata maniobra evasiva realizada por nuestros pilotos. Los Sam-7 han sido utilizados ya en otras ocasiones contra nuestra aviación, siempre con resultados infructuosos.

23 julio 1975

Se rindieron pacíficamente


Pueblo, 23 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

En la explanada del cuartel de la Legión, bajo un sol de justicia, los soldados aplauden a Karina, a Rosa Morena, a Lolita Sevilla... Desde el improvisado escenario, ante una multitud de uniformes verdes y caquis, los participantes en el festival-homenaje a las Fuerzas Armadas entregan a los soldados del Sahara el saludo de España. De pronto, los altavoces enmudecen y un oficial del Ejército, con un papel en la mano, se adelanta hasta el micrófono, haciendo resonar sus palabras sobre un silencio expectante. Esta mañana, una de nuestras patrullas de nómadas y legionarios ha capturado una patrulla marroquí... El recinto vibra de entusiasmo y una ovación ensordecedora atruena el aire.

A las diez horas veinte minutos de la mañana, cuando el fuerte calor comienza a abrasar el desierto, una patrulla mixta del Ejército español recorre la frontera en misión rutinaria de reconocimiento. Con ella, vistiendo uniforme de las tropas nómadas, va un periodista español, Luis Espejo Valdelomar. Hace varios días que recorre la frontera, durmiendo en pozos individuales, cubiertos de arena y abrasados por el sol. De improviso, los españoles descubren un camión de las Fuerzas Armadas marroquíes que circulan dentro de territorio saharaui, ocho kilómetros al sur de la línea fronteriza, entre Sequem Jaui Naam.

El vehículo avanza confiado, como si se encontrase en territorio propio. A bordo viajan el sargento Douali, dos cabos y trece soldados de las FAR. Su armamento, moderno y totalmente automático, consiste en una ametralladora rusa, subfusiles y fusiles de asalto Kalashnikov, de fabricación soviética. Los marroquíes ignoran que se encuentran en territorio del Sahara. 

El oficial que manda la patrulla española se lanza en persecución de los marroquíes. Legionarios y nómadas saharauis y españoles se preparan al combate, las armas a punto, mientras un grupo se despliega en movimiento envolvente para cortar la retirada a los fugitivos, que ya han comprendido lo que ocurre e intentan desesperadamente ganar la frontera. Pero es demasiado tarde para los marroquíes. Cuando ven en el camino de huida a las tropas españolas, que se despliegan en orden de combate en las proximidades de la línea fronteriza, los soldados del Ejército Real se detienen y buscan abrigo en los accidentes del terreno, dispuestos a la lucha. 

Pero los marroquíes se hallan entre dos fuegos, y los aviones de caza de El Aaiún, rápidamente alertados, surcan el cielo sobrevolando la zona, listos para atacar. EI sargento Douali comprende que cualquier tipo de resistencia es inútil, y cuando el oficial español les conmina a la rendición, los marroquíes dejan las armas y se entregan, brazos en alto, sin haber disparado un solo tiro. 

Trasladados a la base de Hagunia, los dieciséis marroquíes, sin comprender todavía muy bien lo que está sucediendo, suben a los helicópteros, que les trasladarán a El Aaiún, mientras escuchan a un oficial español, que, con suma corrección, les ofrece comida:

—Todos ustedes serán tratados según la convención de Ginebra.

21 julio 1975

Nadie quiere hablar


Pueblo, 22 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Prosigue la puesta en libertad de los activistas y simpatizantes del Frente Polisario, encarcelados tras los incidentes de las pasadas semanas. Con los once liberados en las últimas horas, el número de detenidos se reduce ya a veintitrés hombres, e irá disminuyendo a medida que concluyan las indagaciones que la Policía Territorial lleva a cabo en torno a los atentados terroristas del 12 y 13 de julio.

No son muy positivos, hasta el momento, los resultados de la investigación. El único hilo seguro que podría haber llevado hasta los autores de las explosiones se cortó con la muerte imprevista del taxista Hafa Uld Mahayub, quien sólo reveló antes de fallecer, de paro cardíaco, en el hospital de El Aaiún, su relación con el atentado que costó la vida a un niño saharaui.

La encuesta sobre las bombas, que causaron cuatro muertos y dos heridos, tropieza aquí con un muro de silencio impenetrable y con la absoluta falta de colaboración de los saharauis. A diferencia de lo que ocurrió durante la oleada de terrorismo marroquí, cuando la población civil prestó toda clase de ayuda para desmantelar la red subversiva, en lo que respecta a las bombas de hace dos semanas, nadie sabe nada, nadie ha visto nada; todo el mundo ignora la identidad de los autores. Semejante silencio resulta muy elocuente en un país donde todos conocen la vida y milagros de sus vecinos, donde la existencia transcurre en la calle, en las ventanas, donde la intimidad es muy escasa y no hay movimiento que no sea espiado por una docena de pares de ojos. Y este silencio resulta elocuente, sobre todo si tenemos en cuenta que un elevado porcentaje de la población saharaui simpatiza abiertamente con el Frente Роlisario.

La hipótesis de que las bombas fuesen colocadas por terroristas marroquíes parece fuera de lugar. Hafa Uld Mahayub, según me explicaron el domingo por la noche varios saharauis en el barrio de Casas de Piedra, no era pro marroquí, sino conocido simpatizante del Polisario. Resulta muy curioso que buena parte de los nativos con quienes conversé coincidan en calificar a Mahayub de Polisario, incluso que los más exaltados acusen al PUNS de su muerte en el hospital, pero que nadie hasta ahora me haya negado de modo rotundo su posible participación en el atentado terrorista. Sin embargo, en la información obtenida en torno а la muerte del taxista, la mayor parte de los datos parecen apuntar a que, de ser cierta su implicación en la muerte del niño saharaui, ésta habría sido posiblemente un accidente no previsto. Durante los últimos días Hafa Uld Mahayub se mostraba profundamente deprimido, rechazando la comida que se le ofrecía. Quienes le interrogaron aseguran que se encontraba bajo los efeсtos de un fuerte shock, producido quizá por la muerte inesperada del chiquillo, hijo del procurador en Cortes Humed Brahim Bachir. Al parecer el objeto de la bomba colocada en la puerta de la casa fue solamente asustar al procurador, que se había destacado especialmente en la redada de polisarios del pasado mes de junio. Que la bomba estallase matando al niño e hiriendo gravemente a su hermano fue, posiblemente, una atrocidad que no estaba prevista en el programa.

No todo van a ser bombas y noticias desagradables en El Aaiún. Ayer y esta mañana se ha celebrado en el cuartel del Tercio Juan de Austria III de la Legión el festival homenaje a las Fuerzas Armadas, organizado por Radio Juventud de Murcia, con asistencia de diversos artistas españoles que han actuado gratuitamente para los oficiales y soldados destacados en el Sahara. Entre los fotógrafos y reporteros que aсompañan a la expedición se encuentran nuestros compañeros de 'Pueblo' Otero y Amilibia.

15 julio 1975

La inquietud gana terreno


Pueblo, 15 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Tras el sangriento fin de semana, las horas vuelven a transcurrir lentamente en el Sahara, en una continua espera de acontecimientos. La Policía Territorial continúa las indagaciones en torno a los autores de los atentados y se mantiene en estado de alerta en los controles, en los accesos a El Aaiún.

Hay diversidad de opiniones sobre la identidad de los terroristas, y se siguen barajando las tres hipótesis que esbozamos en la crónica de ayer: golpe del Frente Polisario, actuación aislada de un grupo del Frente Popular, o acción de infiltrados marroquíes, o grupo desconocido.

La versión oficial tiende hacia las dos primeras posibilidades, pero un número elevado de personas, entre las que se cuentan parte de los periodistas españoles destacados en el Sahara, se inclina hacia la hipótesis marroquí.

La atribución de los atentados al Frente Polisario se basa en las banderas que aparecieron en los lugares donde estallaron las bombas y en la carta encontrada junto al cadáver del niño asesinado el sábado. Este es el texto, facilitado por la Jefatura de Política Interior, tras su traducción del sahaima:

"Soy revolucionario comprometido. Me decido a llevar a cabo mi compromiso y te voy a describir mi compromiso. Empecé con este comprоmiso hace un mes y este compromiso será mi cinturón. Este pueblo, ya en su totalidad, está despierto a este compromiso; y para que sepas que este pueblo está dispuesto a liberar a su país, cada día aprieta mas el cinturón del compromiso para demostrar que está comprometido.

Nuestro FRENTE aprueba esta actividad y apoya esta acción con sus promesas fidedignas y contra estos Gobiernos y los que se llenan de opresión y palabras falsas. Pedimos a Dios para que a este pueblo heroico y а estos hombres sabios que tiene, les dé progreso. A nuestro Sahara entero, y a pesar de los años de sequía, pedimos a Dios que le dé gloria para su libertad y la verdad. Y todo esto se ha cumplido después de los años de privación que hemos vivido.

Verás a uno que no trabaja, paseando en pijama y dice: "Yo estoy en primera fila y quiero gobernar"; y él en verdad es un espía, chivato y maldito. A éste hace falta ponerle en la boca una rienda... Pedimos a Dios que nos libre del mal que acaecerá a tal pobre espía. Y esto es lo que son los espías. Dios dé la victoria a la gente que ha organizado el Sahara y fueron fieles a sus promesas. Y ellos son los héroes que están en las cumbres de las grandes montañas sin comer, durmiendo la noche sin beber. Sus pies sangran para la libertad y la dignidad. Y gente inteligente vino y reconoció al Frente: éstos son los perfectos".

Ayer tuvo lugar en El Aaiún un grotesco incidente. En una zona próxima a donde explotó la bomba del domingo, aparecieron dos cajas de radio transistor, unidas por unos hilos eléctricos. Ante la posibilidad de que se tratase de una nueva bomba, las fuerzas de la Policía Territorial acordonaron la zona y unos artificieros hicieron explotar las cajas con un detonador. Acto seguido se comprobó que los recipientes sólo estaban llenos de algodón y papeles. Todo quedó en una broma; broma de pésimo gusto, dadas las difíciles circunstancias por las que en la actualidad atraviesa la capital del Sahara. A últimas horas de la tarde de ayer, se observaba movimiento anormal de tropas en los alrededores del barrio de Colominas y el aeropuerto de El Aaiún. Policías con casco y fusil patrullaban las calles y se especulaba con la posibilidad de nuevos incidentes. Los nervios están tensos, y la inquietud comienza a ganar terreno entre la pоblación civil.

Se conocen nuevos detalles sobre el sangriento atentado que costó la vida el pasado domingo a tres agentes de la Policía Territorial. Los terroristas utilizaron un kilo de carga explosiva de plástico con un dispositivo especial, según informa Cifra.

Por otra parte, Mohammed Yahadih Uld Yahia, testigo presencial de la muerte del pequeño Ali-Salem, hijo del procurador en Cortes Ahmed Uld Brahim, cree haber visto a dos jóvenes que pudieran ser los autores del atentado. Y éste es su relato:

"Observé cómo dos muchachos de unos veinticinco años se dirigían hacia el Land Rover de Ahmed, aparcado a la puerta de su casa. Uno de ellos llevaba un turbante azul al cuello y el otro blanco. Al llegar a la altura del vehiculo, el del turbante blanco levantó la mano, mientras su compañero se agachaba, inclinando la cabeza. Creo que se burlaron de nosotros. Entré en casa de Ahmed. Su hermano me dijo que conocía a uno de ellos y sabía de quién era hijo. Después pasamos a la "musria" у соmenzamos a comer. Más tarde la mujer de mi amigo me dijo que los mismos jóvenes habían pasado de nuevo frente a la casa. Minutos más tarde oímos la explosión".

Un nuevo hecho de violencia hay que añadir a las actividades terroristas que muy bien pudiera estar vinculado a las venganzas personales entre los dos partidos rivales, añade Cifra. Un miembro del PUNS ha sido acosado en su casa. Ma-El Ainin Uld Mohammed Lagadaf Uld Mosha ha denunciado a la Policía Теrritorial que un grupo de hombres ha rodeado la barraca que habita y disparado varios tiros al aire con una escopeta de caza. Está asustado y cree que quieren matarle.

13 julio 1975

Escalada de violencia


Pueblo, 14 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Cuatro muertos y dos heridos graves, hasta el momento de redactar esta crónica, constituyen un trágico balance de fin de semana. El fantasma del terrorismo vuelve a hacer su aparición en la capital del Sahara, y el estallido de las bombas, los controles de Policia, los cuerpos desgarrados por la metralla, han hecho quebrarse en mil pedazos la aparente tranquilidad que desde hace dias reinaba en el territorio.

El sábado, en la calle Simeón González, del barrio de Colominas, vi el cuerpo de un chiquillo destrozado por la explosión de una granada en la misma puerta de su casa, mientras su hermano de ocho años se debatía entre la vida y la muerte en el hospital de El Aaiún. Ambos eran hljos de Ahmed Uld Brahim Uld Bachir, procurador en Cortes por el Sahara, miembro destacado del PUNS, que se había significado especialmente en los choques de hace una semana con el Frente Polisario. 

Ayer, a las 8.30, otro artefacto colocado en las inmediaciones del polígono de captación de aguas causó cuatro nuevas victimas entre los componentes de una patrulla de la Policía Territorial. Los agentes Mohamed Uld Salec y Ahmed Uld Chafa murieron instantáneamente, saltando en pedazos sobre la bomba. El cabo Ahmed Salem falleció durante su traslado al hospital, a causa de sus gravisimas heridas, y el agente Hannani Uld Mohamed está siendo intervenido por los médicos, siendo su estado grave. En la zona de la explosión, dentro del itinerario que suelen seguir normalmente las pаtrullas de la Territorial, se ha encontrado una bandera chamuscada del Frente Polisario, así como propaganda subversiva.

A mediodía, cuando el sol caía vertical sobre el desierto, tuvo lugar el entierro de los policías, con asistencia de las autoridades militares y civiles y la presencia de una manifestación pacífica del PUNS, que siguió al cortejo fúnebre con una bandera del partido sobre la que flotaban crespones negros. Tras los ritos islámicos, los tres cuerpos, envueltos en sábanas blancas, fueron cubiertos de tierra, mientras la Primera Compañía de policías territoriales y otros soldados del cuerpo, saharauis y españoles, rendían honores militares.

Nadie, hasta el momento, se atribuye la ejecución de los atentados, aunque en los lugares donde estallaron las dos bombas se encontró gran cantidad de pruebas que parecen acusar clarаmente al Frente Polisario: banderas, una carta, propaganda subversiva... Además, desde hace días se esperаban represalias del Frente contra los dirigentes del PUNS, que tuvieron participación activa en los graves sucesos del 6 de julio. Todo, por tanto, apunta hacia la culpabilidad de los activistas del Frente Polisario. Desde el sábado, la Policía Territorial está cribando minuciosamente la ciudad, practicando numerosas detenciones y estableciendo un cordón en torno a El Aaiún, que impida la fuga de los posibles autores de los atentados. 

Sin embargo, existe una serie de factores que no conviene pasar por alto. Es extraño, en primer lugar, que en los lugares donde hicieron explosión las dos bombas se hayan encontrado tantos indicios contra el Frente Polisario, indicios que parecen superfluos, pues aun sin ellos, nadie habría dudado en atribuir al Frente Polisario la paternidad de los atentados. Por otra parte, en el caso concreto de los dos niños, el Frente Polisario nunca había causado muertos entre la población civil, y sus dirigentes saben que cualquier incidente de este tipo puede significarles una considerable pérdida de prestigio entre los saharauis, que siempre les han sido favorables en un elevado porcentaje. En tercer lugar, tras la dura represión de que ha sido y sigue siendo objeto, el Frente Polisario se encuentra más bien desconcertado a nivel de organización interior, y un buen número de sus cuadros dirigentes se encuentran en prisión. Unas acciones de este tipo, y eso lo saben muy bien los activistas, hacen recrudecer la represión, y aumentan las medidas de seguridad, los controles y las detenciones, minando aún más la organización del partido dentro del territorio. Esas son las razones por las que, en medios de El Aaiún, se especula con tres posibilidades:

-Los atentados constituyen una represalia contra el PUNS, organizada al detalle por los dirigentes del Frente Polisario.

-Ha sido una célula del Polisario la que, actuando por su cuenta, ha hecho estallar las bombas como revancha por la actuación del PUNS y los agentes de la Policía Territorial.

-El Frente Polisario sería ajeno a los atentados. Los autores, terroristas marroquíes o de algún otro grupo desconocido, habrían organizado el asunto para enconar más los odios entre la población saharaui, buscando sacar partido de una situación conflictiva en el territorio.

12 julio 1975

Clima de expectación


Pueblo, 12 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Hace tres días que el viento del desierto cubre El Aaiún, con una nube de arena que penetra hasta el último rincón de las casas, barnizándolo todo de una espesa capa de polvo. En estos días en que la tranquilidad es absoluta, en que la vida transcurre a un ritmo perfectamente normal, la situación en el Sahara puede resumirse del modo siguiente:

Marruecos: La calma reina a lo largo de la frontera norte. Las incursiones de la FAR contra los puestos avanzados españoles han cesado por completo, ni tampoco existen indicios de nuevas infiltraciones terroristas. En medios de El Aaiún existe la impresión de que las tropas marroquíes pueden permanecer inactivas hasta la intervención de España ante el Tribunal de La Haya, defendiendo su actuación posterior del giro que a partir de entonces tomen los acontecimientos.

Argelia: La atención está centrada ahora en la intervención, el lunes próximo, de la delegación argelina en La Haya. Hasta el momento, el Gobierno de Argel ha permanecido fiel a su consigna de independencia para el Sahara, pero evitando cuidadosamente definirse con claridad, ni entrar en matices comprometedores. El lunes deberá despejarse la incógnita, pеro hasta entonces las intervenciones argelinas parecen impenetrables. Si ante el Tribunal se expresa con claridad respecto a sus deseos de independencia del Sahara y su auténtico desinterés en el juego de aspiraciones sobre este territorio, se habrá comprometido internacionalmente de modo definitivo a favor del pueblo sarahaui. Si sale por la tangente, evitando como hasta ahora adoptar una postura clara, su falta de definición la habrá, sin embargo, definido completamente

Mauritania: Aunque los términos del supuesto acuerdo con Marruecos parecen contener algunos puntos de fricción, especialmente en torno a la propiedad de los fosfatos de Bu-Craa en el Sahara, existe la impresión de que el pacto es formal, siendo el resto cuestión de matices. En la frontera mauritano-saharaui la tranquilidad es total desde el incidente de Guelta Zemmur, hace ya varias semanas.

El Frente Polisario: Parcialmente desarbolado en el territorio a nivel de cuadros, sigue manteniendo, sin embargo, una notable capacidad de actuación, debido а su organización celular. Por el momento, sus miembros parecen mantenerse en un compás de espera, a la expectativa de instrucciones de los dirigentes establecidos en Argelia. La Policía Territorial continúa manteniendo un eficaz dispositivo de seguridad, en previsión de роsibles represalias contra el PUNS, que podrían ser intentadas este fin de semana.

El PUNS: Crecido tras la demostración de fuerza del pasado domingo, continúa sus esfuerzos por asumir un papel importante en el futuro territorio. Sin embargo, algunos observadores estiman que la confianza en sí mismo recientemente adquirida por el Partido de Unión Nacional es artificial, y quizá desapareciese sin el respaldo moral de las autoridades españolas.

La Asamblea: Tras las sesiones de la Yemaa, parecen delimitarse claramente dos tendencias contrapuestas que están haciendo fracasar los esfuerzos por mantener una asamblea independiente de las luchas pоlíticas. La división es un hecho. Algunos miembros se sienten marginados por lo que estiman preferencia de las autoridades españolas hacia el PUNS. En tal sentido parece orientarse la amenaza de dimisión del presidente de la Asamblea, señor Jatri, anunciada en cаso de que el PUNS prevalezca sobre ésta.

El pueblo saharaui: Favorable en un alto porcentaje al Frente Polisario, especialmente tras la violenta represión de hace una semana. Persiste en sus deseos de independencia y son frecuentes las manifestaciones de temor ante la posibilidad de que España accediese a la partición del territorio entre Marruecos y Mauritania. Un amplio sector se muestra реsimista ante el futuro.

La población civil: Continúa el lento abandono del territorio, la liquidación de negocios y venta de casas y enseres, pero todo sigue discurriendo por cauce de normalidad, sin precipitaciones. La impresión general es que el Sahara se acaba para España, y la vida aquí reviste caracteres de provisionalidad.

10 julio 1975

Profundas tensiones en la Yemaa


Pueblo, 10 de julio de 1975

[El Aaiún, por teléfono, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]

Ayer clausuró sus sesiones la Yemaa con un debate en el que se trató ampliamente sobre la situación del territorio, tras la profunda escisión que el pasado domingo tuvo lugar entre el PUNS y el Frente Polisario. La sesión transcurrió entre ruegos y preguntas, y tras la intervención de varios asambleístas, se decidió, a pesar de la clausura, prolongar las reuniones hasta hoy, a fin de llgar a un acuerdo que zanje el malestar reinante en el seno de la Yemaa. Los 102 asambleístas se encuentran divididos en tres tendencias, favorable, una, al PUNS; defensora pura del Frente Polisario la segunda; e indecisa la tercera, entre una y otra opción. 

El presidente de la Asamblea, señor Jtri, manifestó en el curso de su intervención que, a su juicio, el Gobierno español es culpable de la actual situación conflictiva en el Sahara, por haber creado el Partido Nacional de Unión Saharaui, preguntando después al representante del Gobierno, teniente coronel Valdés, por qué las autoridades españolas han estado intentando establecer contactos con el Frente Polisario sin contar para nada con la Asamblea. Se le respondió, en primer lugar, que España no creó el PUNS, sino que se limitó a autorizar y legalizar el partido político, aceptando un programa que fue presentado por los propios saharauis. Respecto a los contactos con el Frente Polisario, el teniente coronel Valdés declaró que, en efecto, tales contactos existieron, pero los resultados se revelaron absolutamente negativos. Si estos intentos de diálogo no fueron hechos a través de la Asamblea, sí lo fueron, sin embargo, mediante algunos de sus miembros, que se prestaron a desempeñar el papel de emisarios cerca de los cuadros dirigentes del Frente Popular.

El presidente de la Asamblea criticó a continuación la actuación del PUNS en los sucesos del pasado domingo, declarando al Partido Nacional de Unión Saharaui culpable de que las cárceles se encuentren llenas de detenidos. Manifestó, asimismo, su disconformidad con la actual situación por la que atraviesa la Yemaa, que se siente marginada, mientras, por otra parte, se revitaliza el PUNS, añadiendo que se encontraba dispuesto a presentar su dimisión de continuar el actual estado de cosas. 

Acto seguido, los asambleístas preguntaron si el Gobierno español cree realmente que el Sahara podrá acceder a la independencia. A ello repuso el teniente соronel Valdés que si un pueblo se encuentra capacitado para la autodeterminación, tiene antes que demostrarlo. España, por su parte, ha cumplido todos sus compromisos con los saharauis, aceptando esa voluntad de autodeterminación. En caso de que las circunstancias lo aconsejen, añadió, el Gobierno podría incluso acelerar el proceso.

En vista de que los debates se prolongaban sin llegar a un acuerdo, tras la clausura de la Asamblea por el general gobernador, Federico Gómez de Salazar, se resolvió continuar las reuniones durante la tarde de ayer y la mañana de hoy, aunque los observadores estimen que es difícil que se consiga un acuerdo, pues las tensiones en el seno de la Yemaa son profundas, resultando complicada la conciliación de posturas radicales y tan claramente contrapuestas.

En medios militares del Sahara se considera la pоsibilidad de que la entrevista que hoy celebran en Tinduf el comandante militar del puesto argelino y un representante de las autoridades militares españolas puede tener por objeto objeto la entrega del cadáver del soldado Ángel Moral Moral, que resultó muerto cuando un grupo de desertores saharauis se pasó al Polisario, llevando prisioneros a los españoles que componían la patrulla.

Algunos de los prisioneros españoles hasta ahora en manos del Frente Polisario serán entregados hoy a una representación de la Cruz Roja Española en Argel, según han confirmado a Pyresa fuentes dignas de crédito. Aunque se desconoce su número exacto, parece que se trata de dos soldados. El Frente Polisario ha hecho entrega ya de los dos prisioneros a la Media Luna Roja Argelina, y se espera que en días sucesivos sean entregados los demás.

Por su parte, Europa Press informa de que en medios políticos de Madrid se comenta que la presidente de la Cruz Roja Española, doña Belén Landaburu, a su vez secretario del Consejo Nacional del Movimiento y directora general de Asistencia Social, ha salido de la capital, en viaje con dirección no precisada. Los citados medios han señalado la posibilidad de que la señorita Landaburu se haya trasladado a Argelia, o alguna zona próxima a dicho país, al objeto de intervenir en la liberación de dos de los prisioneros españoles que hace algunas semanas capturó el Frente Polisario en el Sahara español, y que, posteriormente, han sido entregados a Argelia.