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05 octubre 2026

Rueda de prensa de presentación de Letras en Sevilla XI


«Es intolerable silenciar al que no piensa como tú»

A. Navarro - abc.es - 05/10/2026

Los coordinadores del ciclo 'Letras en Sevilla', el escritor y académico de la Lengua Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, han presentado en la mañana de este lunes las jornadas '1936: La guerra que todos perdimos', en la que han defendido una programación «ecuánime, que no equidistante» -en palabras del escritor y académico de la RAE-, aludiendo a los acontecimientos que provocaron el aplazamiento de la XI edición de 'Letras en Sevilla', previsto para el pasado mes de febrero.

Tanto Vigorra como Pérez-Reverte han incidido en la necesidad de seguir generando espacios en los que sea posible conversar y confrontar distintas perspectivas sobre el pasado: «Estos días van a tratarse temas y asuntos que no a todo el mundo le van a gustar, ideas diferentes, pero es que de eso se trata», ha afirmado el escritor, quien se ha mostrado convencido del alto nivel que alcanzará esta edición gracias a la variedad de sus protagonistas: «Creo que estas jornadas van a ser impecables. Tenemos ministros, expresidente del Gobierno, periodistas e historiadores, y todos de un lado y del otro, de múltiples tendencias».

Sobre este asunto ha ahondado el periodista Jesús Vigorra: «El objetivo es que personas que piensan distinto hablen de una manera educada y sin peleas». «Es intolerable silenciar al que no piensa como tú -le ha interrumpido Reverte-. Todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión y los otros a rebatirla», ha defendido.

Las jornadas dan comienzo este lunes 5 de octubre en el patio de la Fundación Cajasol de Sevilla, bajo el título '1936: La guerra que todos perdimos'. Se trata de una nueva cita con el pensamiento, la cultura y el debate que propone abordar uno de los episodios más trascendentales de la historia reciente de España «desde perspectivas diferentes y con el diálogo, el respeto y la pluralidad como principales señas de identidad», según ha destacado en la presentación a los medios de comunicación el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido.

Durante cuatro jornadas, la sede de la Fundación Cajasol reunirá a destacadas personalidades de la política, el periodismo y la historia, entre ellas el expresidente del Gobierno José María Aznar y los ministros Félix Bolaños y Ángel Víctor Torres, así como antiguos representantes institucionales de la talla de Alberto Ruiz-Gallardón y Manuela Carmena y otros cargos políticos actuales como Borja Sémper y Tania Sánchez. Periodistas como Ana Pastor, Nativel Preciado, Juanma Lamet, Pablo Guimón y Jesús García Calero, entre otros, se incorporan a la nómina de participantes junto a historiadores como Julián Casanova, Juan Pablo Fusi y Enrique Moradiellos.

La programación combinará diariamente proyecciones cinematográficas matinales a las 12.00 horas con conferencias, charlas y debates vespertinas a partir de las 18.00 horas, ofreciendo diferentes formatos desde los que reflexionar en torno a la temática central de esta edición. Durante la presentación de '1936: La guerra que todos perdimos', Antonio Pulido ha querido destacar la vocación de la entidad por ofrecer espacios donde puedan convivir y debatirse diferentes formas de entender la sociedad y la historia: «La Fundación Cajasol es una casa abierta para todas las ideas y tendencias. Vamos a vivir unas jornadas de mucho nivel, con grandes participantes. Sabemos del interés que levanta este ciclo y por eso estamos aquí», ha señalado el presidente de la entidad anfitriona.

https://www.abc.es/sevilla/cultura/perezreverte-presentacion-1936-guerra-perdimos-intolerable-silenciar-20261005124126-nts.html

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“La Guerra Civil, desgraciadamente, la seguimos teniendo”
Jordi Amat - elpais.com - 05/10/2026

Ayer domingo se desplegaron banderolas en las ventanas inferiores de la antigua Real Audiencia de los Grados de Sevilla. El edificio es la sede de la Fundación Cajasol y en su auditorio principal hoy, lunes, se inauguran las jornadas '1936: La guerra que todos perdimos', coordinadas por el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra. Al mediodía, Pérez-Reverte salió del edificio, se calzó el sombrero, se paró frente a la fachada y señaló los carteles. En uno destaca una imagen de dos banderas españolas, una republicana y otra del bando sublevado, incendiadas y enmarcadas por un pueblo en llamas; en el otro se reproducen los 49 nombres de políticos, historiadores, gentes de la cultura y periodistas que intervendrán en las jornadas. “Esto ha sido un encaje de bolillos, un encaje de cojones, ahora todo está supercalibrado”, repite Pérez-Reverte señalando este cartel.

El encuentro debería haberse celebrado el mes de febrero pasado, pero se suspendió. La campaña de boicot empezó a tomar cuerpo con un mensaje viral de David Uclés en el que anunciaba que no acudiría a ese encuentro en Sevilla por motivos ideológicos. Después siguió una “ofensiva feroz de la gente de Podemos”, recuerda Pérez-Reverte, pero la decisión de suspender fue adoptada por la organización cuando Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado, se bajó. “Félix Bolaños [ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes] se comportó como un caballero”, enfatiza el escritor, que también dice que han recibido noes a participar. “Hemos tenido cobardes y gente que no lo es”.

El domingo se desplegaron las banderolas y también fue el día en el que se hizo público el programa. Ha sido una decisión estratégica. Los organizadores esperaron hasta el último momento para que no se organizase de nuevo otra campaña en contra. “Anunciamos tarde para evitar tensiones”, afirma en su despacho Antonio Pulido, presidente de la fundación que organiza por undécima edición el encuentro 'Letras en Sevilla'. “En otras ediciones ha habido discusiones tensas, pero siempre con respeto; los coordinadores eligen los ponentes con absoluta libertad y todos buscamos cierta ecuanimidad”.

Otra decisión estratégica ha sido seleccionar citas de 29 personalidades que avalen la tesis fundamental del encuentro: la consideración que toda España perdió con la guerra. Son frases de presidentes —desde Manuel Azaña a Jordi Pujol, pasando por Adolfo Suárez o Felipe González—, historiadores —de Paul Preston a Santos Juliá, pasando por Josep Fontana— o escritores —de Antonio Machado a Javier Cercas, pasando por Miguel Delibes o Julio Llamazares—. ¿Se sentirían instrumentalizados? “Nadie dice que todo el mundo perdiera lo mismo”, afirma Pérez-Reverte como respuesta a una tesis que ha sido de nuevo discutida en redes por asociaciones de historiadores. En febrero, ante la campaña, se dijo que las jornadas se titularían '¿La guerra que perdimos todos?'. Usando signos de interrogación. “Fue una reacción táctica para defender a Cajasol de los ataques de la extrema izquierda”.

“En España hay una tendencia a silenciar al que no piense como tú”, defiende Pérez-Reverte con un tono de creciente vehemencia. “Aquí hacemos algo rarísimo: tiene gran mérito juntar gentes de diversas ideologías sin que se exterminen”. La pregunta que se deriva de esta constatación es si el país ha superado o no la ruptura de la guerra. La respuesta del escritor es tajante: “La Guerra Civil, desgraciadamente, la seguimos teniendo. El antídoto es aceptar todos los puntos de vista”. Bajando las escaleras de la Real Audiencia, el autor se refiere a la traducción francesa de su novela sobre la guerra: 'Ligne de feu', “su obra maestra”, como afirmó Bernard-Henry Lévy hace tres semanas en su reseña de 'Le Point'.









01 febrero 2026

La guerra que todos seguimos perdiendo


El Mundo - 01/02/2026

No fue un error. No fue un malentendido. No fue un exceso puntual, fruto de los nervios o de una sensibilidad mal calibrada. Ni siquiera fue la marcha atrás, en forma de patético lloriqueo público, de un novelista presionado por los suyos. Los ataques de la izquierda radical al debate que iba a celebrarse en Sevilla en torno a la Guerra Civil —un debate concebido desde la pluralidad, el rigor y la discusión razonada— deben interpretarse como lo que realmente fueron: un acto deliberado de intimidación ideológica y un síntoma evidente de la enfermedad que degrada la vida cultural y política española.

Durante mucho tiempo, en España como en el resto del mundo, se asumió que el gran enemigo de la democracia era la censura explícita: la prohibición legal, el cierre de medios, la persecución física del disidente. Hoy, sin embargo, el fenómeno adopta formas más sofisticadas y eficaces. No hace falta prohibir un acto cultural si se consigue desacreditarlo públicamente. ¿Para qué debatir si es más fácil y barato amedrentar? El resultado es idéntico.

Lo ocurrido en Sevilla no fue un episodio aislado sino un hecho gravísimo: la manifestación miserable de una tendencia cada vez más extendida. La sustitución de ideas por consignas impuestas, del diálogo por el sectarismo y del pensamiento crítico por la adhesión identitaria. En este nuevo procedimiento —adoptado en España tanto por la extrema derecha como por la extrema izquierda— no se discute para comprender, sino para marcar fronteras; no se argumenta para persuadir, sino para expulsar; no se escucha para aprender, sino para detectar desviaciones. Y en ese ámbito, especialmente para la izquierda radical española, sus figuras políticas, medios afines y palmeros sectarios de plantilla, la Guerra Civil se ha convertido en elemento ideal de tan lamentable práctica. En siniestro buque insignia de un chato e irracional planteamiento político.

Esta actitud parte de una idea profundamente antidemocrática: la sociedad no es capaz de enfrentarse a lo complejo sin extraviarse, el ciudadano necesita ser protegido de las ideas incómodas, el debate plural es un riesgo y no una riqueza. Bajo esta lógica paternalista, el pensamiento deja de ser un ejercicio de libertad para convertirse en una actividad sospechosa. Y lo paradójico es que esta condena del debate se produce en nombre de valores que, históricamente, se asociaron a la ampliación de libertades. Se apela a la memoria, a la justicia, a la dignidad; pero se emplean métodos que niegan el pluralismo, desconfían de la razón y sustituyen el argumento por la consigna. Cualquier opinión contraria venga de donde venga, incluso dentro de la propia izquierda, se califica de fascismo. Y el miedo a ser llamado fascista, la necesidad de gritar más fuerte que nadie para evitarlo, da lugar a episodios de cobardía y claudicación como los que hemos visto en torno a las jornadas de Sevilla.

Para comprender la gravedad de esta deriva conviene mirar atrás. La Transición española fue un proceso de renuncias, tensiones y ambigüedades. No fue un relato épico ni moralmente puro, pero tuvo una virtud hoy olvidada: dialogaron personas que tenían muchos motivos para no hacerlo: antiguos franquistas y opositores al régimen, comunistas perseguidos y ministros del Movimiento, exiliados y herederos del poder. No porque compartieran una misma visión de España, sino porque entendieron que sin diálogo no había futuro. Ahí están los nombres, a menudo simplificados o caricaturizados en el debate contemporáneo. Todo estuvo lleno de tensión, miedo y renuncias dolorosas. Pero hubo una certeza común: la democracia no podía construirse con la exclusión del adversario. La memoria del conflicto estaba demasiado viva como para repetir los viejos errores.

Ese clima dialogante no fue ingenuidad ni claudicación, sino conciencia histórica. Quienes protagonizaron la Transición sabían que cuando el adversario deja de ser interlocutor y se vuelve enemigo, el conflicto es irresoluble. Adolfo Suárez, proveniente del aparato del régimen franquista, comprendió que la reforma sólo era posible desde dentro y asumió costes personales enormes. Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista, aceptó la monarquía y la bandera rojigualda no por convicción, sino por cálculo democrático. Manuel Fraga, ministro durante el franquismo, representó una derecha que decidió integrarse en el nuevo sistema en vez de dinamitarlo desde fuera. Y nada de esto fue limpio, ni fácil.

La legalización del Partido Comunista dos años después de la muerte de Franco constituyó un acto de enorme riesgo político, no sólo por la reacción de sectores del ejército, sino porque implicaba reconocer como interlocutor legítimo a quien había sido demonizado durante décadas. Aquella decisión no se tomó porque el comunismo dejara de ser incómodo, sino porque se entendió que sin integrar a los comunistas no habría democracia estable. En 1977, Fraga presentó a Carrillo en el Club Siglo XXI. Los Pactos de la Moncloa, en octubre de ese mismo año, son otro ejemplo revelador: en plena crisis económica y conflictividad social extrema, fuerzas políticas y sindicatos ideológicamente enfrentados aceptaron sentarse a negociar. Nadie venció, todos cedieron porque se asumió que el diálogo era preferible al colapso. Y también la Constitución de 1978 es un texto hecho con nobles renuncias: republicanos aceptaron la monarquía, centralistas aceptaron el Estado autonómico, conservadores aceptaron derechos sociales, izquierdistas aceptaron una economía de mercado. No porque creyeran que el texto era perfecto, sino porque era posible.

Comparado con aquello, estremece el miedo actual al debate. La intolerancia suicida. Hoy, cuando no hay violencia política ni amenaza de involución militar, se tolera menos la palabra libre que en los años setenta. Lo que entonces se entendía como necesidad democrática se percibe ahora como amenaza moral; como apología del fascismo, de la masonería, del comunismo. La inminencia de un debate plural y ecuánime sobre la Guerra Civil en Sevilla, dando la palabra a cuantos desearan usarla —asistirían el ex presidente Aznar y el político Espinosa de los Monteros, pero también el ministro Félix Bolaños y una prestigiosa nómina de historiadores, estudiosos y periodistas—, provocó reacciones airadas en la extrema izquierda —VOX se había negado desde el principio a asistir— y desencadenó una campaña de presión y descalificaciones que hicieron recular a los más débiles o cobardes entre quienes, varios meses antes, habían prometido su asistencia sabiendo perfectamente quiénes iban a figurar en el cartel. Renunciaron los novelistas David Uclés y Paco Cerdá, el coordinador de Izquierda Unida Antonio Maíllo, la vicesecretaria del PSOE andaluz María Márquez, la historiadora Zira Box —que confirmó públicamente las presiones recibidas— y la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo.

Lo advirtió Hannah Arendt al analizar los mecanismos del pensamiento totalitario: el mayor peligro es la destrucción del espacio común donde las cosas pueden discutirse. En este ámbito, la paradoja resulta evidente: quienes se autoproclaman herederos y paladines de la verdadera democracia reproducen mecanismos profundamente autoritarios: no consienten la discrepancia, desconfían de la libertad intelectual y consideran legítimo silenciar al adversario. También en el extremo opuesto del paisaje político, donde soplan aires dictatoriales de otro signo, aspiran a lo mismo: unos apelan al orden y la tradición, otros a una intocable superioridad moral. Y la censura que ambos ejercen —todavía ejercida más ruidosamente por la izquierda, pero den ustedes tiempo al tiempo— es eficaz porque no necesita justificarse. No argumenta, sino que señala; no persuade, sino que estigmatiza. Y una vez estigmatizado el interlocutor, su palabra queda automáticamente deslegitimada. El debate muere antes de empezar.

La primera consecuencia es la autocensura: historiadores, escritores, periodistas y profesores aprenden qué asuntos evitar y qué enfoques son peligrosos. El silencio pasa a ser voluntario y llega el miedo a pensar en voz alta. Defender hoy el debate ecuánime no es cómodo: exige valor, porque implica resistir presiones, soportar insultos y aceptar riesgos. La segunda consecuencia, eliminado el debate racional, es el enfrentamiento emocional: sentimientos contra ideas. La tercera consecuencia es la degradación de la auténtica y objetiva memoria. Recordar y honrar no es reavivar rencores y odios, sino estudiar, comprender, explicar situaciones trágicas y aceptar hechos complejos. Cuando el pasado se utiliza para envenenar el presente, deja de ser memoria legítima y se convierte en turbia arma política.

Frente a esta deriva conviene recuperar una idea central del pensamiento liberal democrático europeo, desde Ortega y Gasset hasta los teóricos contemporáneos del pluralismo: la democracia no consiste en eliminar el conflicto, sino en civilizarlo. No es imponer una verdad única, sino crear las condiciones para que verdades parciales o incómodas puedan confrontarse sin miedo. Lo ocurrido en Sevilla debe leerse en esta inquietante clave. Cuando una sociedad teme el debate, algo huele a podrido en ella. Lo grave no es que existan ideas que molesten a otros; lo grave es que deje de considerarse legítimo que molesten.

Seamos justos: este clima infame no es exclusivamente español. Se observa en universidades anglosajonas, en debates sobre memoria colonial, en discusiones sobre identidad nacional en Europa. Pero en España adquiere una aspereza particular porque se aplica a un acontecimiento histórico que debería habernos vacunado contra el dogmatismo: una cruel guerra civil, desencadenada por un golpe de estado militar, donde sin duda hubo un bando vencedor y un bando derrotado; pero en la que todos los españoles de entonces y de las posteriores generaciones perdimos mucho —quizá también lo habríamos perdido con la victoria de los otros, como valerosamente sostuvo Chaves Nogales—: la libertad, la justicia, el progreso, los derechos civiles, la liberación de la mujer, la dignidad y la democracia. Ésa, y no la otra, es la guerra que todos perdimos. La que, sin signos de interrogación, daba y dará título en el próximo mes de octubre a la XI edición de Letras en Sevilla.

Uno de los espacios donde el daño se manifiesta hoy con mayor claridad es la universidad: concebida como un lugar para la discusión rigurosa y la exposición de ideas incómodas, empieza a ser un espacio de asfixiante protección emocional. Durante el franquismo y todavía en la Transición, la universidad fue un lugar de riesgo real: pensar tenía consecuencias, discutir aparejaba riesgos personales. Hoy, cuando ese riesgo ha desaparecido, se tolera menos el conflicto intelectual que cuando opinar en voz alta era peligroso. La aparición de listas negras, vetos informales, campañas de presión estudiantil y exigencias de cancelación de actos prueban que la universidad ha dejado de ser un foro de confrontación argumental y es un entorno de validación moral. El ocaso de la inteligencia.

En las redes sociales, el fenómeno se ve agravado por el ruido, el anonimato, la ignorancia y la mala fe que polarizan cualquier asunto por mínimo que sea. En lugar de fomentar una relación adulta con el mundo y sus circunstancias, con el presente y el pasado, suele imponerse un repertorio de lealtades obligatorias que transforman la conversación pública en una sucesión de insultos y juicios sumarios. El razonamiento extenso recula frente a la indignación breve; la duda es percibida como traición; la discrepancia, como delito. En este contexto el debate es imposible. La consecuencia es una opinión pública elemental e irreflexiva, donde una reputación se destruye en horas y la lógica carece de valor. Una frase sacada de contexto, una fotografía manipulada, una cita incompleta bastan para activar el linchamiento. Cercados por el fragor de la ignorancia y la mala fe —si juntas a un malvado con mil tontos obtienes mil y un malvados—, el historiador, el pensador, el escritor o el periodista libres dejan de ser referentes o interlocutores válidos y pasan a ser sospechosos. Ya no se les atiende ni responde: se los denuncia, se los cancela.

Conviene introducir una comparación europea. Alemania aborda su pasado traumático —el nazismo— desde una combinación de memoria institucional y libertad académica: negar el Holocausto es delito, pero debatir sobre las responsabilidades sociales, culturales o históricas del nazismo no lo es. En Francia, el debate sobre la colaboración con los nazis o la guerra de Argelia sigue siendo conflictivo e incómodo; pero se discute, se publican libros y se organizan debates sin considerarlos apología de lo criminal. En cuanto a Italia, su relación ambigua con el fascismo ofrece un ejemplo ilustrativo: la memoria histórica no está del todo cerrada, y precisamente por eso el conflicto sigue siendo materia de estudio político, no dogmático. Se discute, y con frecuencia esa discusión no la capitanean periodistas sectarios o que de todo saben, sino historiadores y especialistas. España, en cambio, se estanca en una esclerosis selectiva, iletrada, analfabeta, que impide el análisis y las lecciones que de éste se obtienen. A los verdaderos historiadores, que los tenemos excelentes y de todo signo —en Letras en Sevilla confirmaron su asistencia muchos de los mejores—, no se les respeta que estudien seriamente la memoria.

Todo este proceso tiene un hilo conductor: el miedo a la complejidad, a la discrepancia, a perder la hegemonía moral, a que el relato no resista el contraste. Ese miedo se disfraza de sensibilidad indignada, pero actúa como censura; se impone en nombre de las víctimas, pero termina utilizándolas como mercancía electoral. El resultado no es una sociedad más justa sino más frágil, incapaz de tolerar la fricción intelectual. Porque en una democracia sana, el desacuerdo se plantea sobre que el oponente puede estar equivocado, pero no por eso es un malvado. Cuando tal presunción se pierde, el asunto se envilece: si el otro es enemigo, no hay nada que discutir; sólo queda neutralizarlo, silenciarlo, exterminarlo figurada o físicamente. Esto explica por qué el debate ecuánime —la equidistancia cobarde es otra cosa— genera tanta hostilidad en España; porque presupone algo intolerable para los malvados y los idiotas: que el otro pueda hablar de buena fe, que pueda abordar un tema delicado sin intención de ofender, que disienta sin buscar daño. Esa posibilidad es inadmisible para todo sectarismo político que necesite enemigos para sostenerse, heridas abiertas para hacer negocio instalándose en ellas.

Otra consecuencia de esta deriva es la degradación del lenguaje. Blanquear, normalizar, legitimar, dar voz funcionan como armas retóricas. No explican: marcan y condenan. El lenguaje deja de ser herramienta para pensar y dialogar y se torna mecanismo de control. Quien domina las etiquetas domina el debate o la ausencia de él porque el veredicto ya está dictado. Esta simplicidad lingüística no es casual. Pensar y conversar exigen palabras precisas, categorías claras, conceptos a veces incómodos. La consigna fácil, en cambio, se conforma con términos vagos y emocionalmente intensos. Su eficacia no depende de la claridad razonada, sino de la adhesión colectiva. Resulta relevante, como digo, que esto se haya impuesto con tanta fuerza en espacios que se reclaman, hipócritamente, herederos de la tradición crítica de la izquierda. Ha sido muy significativo el comentario en televisión de Ione Belarra, coordinadora general de Podemos, sobre la anunciada asistencia del expresidente Aznar a las jornadas de Sevilla: «Con los fascistas no se habla».

La consecuencia última de todo este proceso es la conversión de la historia de España en un campo de batalla perpetuo: la conquista de América, la toma de Granada, la monarquía, la República, la Guerra Civil, la Transición... No como ejes de reflexión compartida, sino como frentes ideológicos en permanente movilización. El pasado deja de ser materia de estudio para convertirse en algo que se ataca o se defiende no con conocimiento y razones, sino con sentimientos y vísceras. En ese contexto de insultante simpleza, cualquier intento de introducir complejidad se interpreta como amenaza al chiringuito de turno. La historia debe reducirse a una serie de fábulas morales, útiles para manipular el presente pero incapaces de explicar el pasado. Esta instrumentalización no pretende honrar a las víctimas de las numerosos desgracias nacionales —que son infinitas desde hace veinte o treinta siglos— ni contribuye a una mejor comprensión de lo que fuimos y lo que somos. Al contrario: secuestra el sufrimiento para convertirlo en infame munición política.

Todo lo anterior conduce a una conclusión inquietante: avanzamos hacia una España sin conversación; una democracia que sólo es presunta, un sistema formalmente plural aunque en realidad cerrado, donde suenan numerosas voces pero pocos diálogos reales. Donde se habla mucho, se escucha poco y se razona menos. Una democracia de esa clase puede sostenerse durante un tiempo, pero será cada vez más indecisa y frágil, incapaz de gestionar conflictos, incapaz de integrar disensos, incapaz de renovarse intelectualmente. La guerra que los malvados y los estúpidos libran hoy contra el sentido común no es sólo cultural ni ideológica: es contra la conversación misma, contra la posibilidad de escuchar, disentir, debatir y seguir conviviendo. En esa clase de guerras —créanme, porque pasé veintiún años en ellas— no se hacen prisioneros. Si se pierden, y al final en ellas pierden todos, arrastran el mundo consigo.

Quiero volver, para terminar, al punto de partida: un encuentro cultural en Sevilla, un foro de discusión sobre la Guerra Civil, un intento de pensar en voz alta sobre nuestro pasado y una reacción siniestra que no pretendía conversar, sino silenciar. Tal episodio no importa por sí mismo, sino por lo que descubre: la normalización, por parte de muchos, de la idea de que hay debates que no deben darse. De que hay asuntos que sólo pueden abordarse desde un marco moral autorizado por quienes lo controlan y administran. Aceptar eso es asumir una derrota devastadora, no de una u otra ideologías en concreto, sino del principio mismo de libertad intelectual. Una sociedad que renuncia a esa libertad se pone una pistola en la sien. La guerra contra el pensamiento libre es una guerra que no gana nadie, excepto los oportunistas y los canallas. Por eso la Guerra Civil española es, entre tantas otras —lo discutiremos el próximo mes de octubre en Sevilla—, una guerra que todos los españoles seguimos perdiendo.

28 enero 2026

Comunicado de Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra

Comunicado de Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, coordinadores de Letras en Sevilla

La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de letras en Sevilla ("1936: ¿La guerra que todos perdimos?") la semana próxima, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados. Tal es el resultado de una campaña intolerable de presiones que desde el partido Podemos y medios afines se ha estado ejerciendo sobre algunos de los participantes, a fin de hacerles renunciar a su intervención en unas jornadas cuyo contenido éstos conocían perfectamente y cuya asistencia habían confirmado hace meses sin plantear objeción alguna.

En el programa de entrevistas y debates, como es habitual en Letras en Sevilla, se incluían encuentros con personalidades destacadas de la vida española, historiadores de prestigio, militares especializados y políticos de diversas tendencias ideológicas: un conjunto equilibrado, ecuánime y de altura intelectual. Sólo VOX (como ya ocurrió en anteriores ediciones de Letras en Sevilla) y Gabriel Rufián (ERC) se habían negado a asistir. Se procuró cuidadosamente que estuviesen representados todos los puntos de vista posibles, desde el ex presidente José María Aznar al actual ministro del Gobierno Félix Bolaños y la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo, que confirmaron su asistencia, como también lo hicieron el coordinador de Izquierda Unida Antonio Maíllo, el ex presidente de la Comunidad de Madrid y ex Ministro Alberto Ruiz Gallardón, la vicesecretaria del PSOE de Andalucía María Márquez, el ex político Iván Espinosa de los Monteros, el teniente general Félix Sanz Roldán, el director de cine Alejandro Amenábar, el actor Juan Echanove y los historiadores Juan Pablo Fusi, Enrique Moradiellos, Pilar Martínez-Vasseur, Manuel Álvarez Tardío, Gutmaro Gómez Bravo, Zira Box, Fernando del Rey y Julián Casanova, entre otros nombres de extrema solvencia y reconocido prestigio.

Una semana antes de iniciarse las jornadas, y sin previo aviso a la organización, el novelista David Uclés (cuya asistencia estaba confirmada por él mismo para una conversación con el escritor Luis Mateo Díez sobre Guerra Civil, juventud y literatura), que conocía perfectamente desde hacía meses el programa de las jornadas, anunció en las redes sociales, en un tono lastimero e infantil que ofende cualquier inteligencia, su renuncia a participar debido a la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros. Su sorprendente anuncio, como si estuviera concertado de antemano, abrió lugar inmediatamente a una serie de intensas presiones personales desde el partido Podemos y sus medios políticos afines de extrema izquierda, en una desagradable campaña ejercida en las redes sociales y otros ámbitos (a la que se sumó el director del Instituto Cervantes Luis García Montero, cuya esposa, la fallecida novelista Almudena Grandes, participó gustosamente en otras jornadas de Letras en Sevilla denominadas "Literatura y Guerra Civil"). A esas coacciones públicas y privadas, con llamadas telefónicas a muchos de los intervinientes para que no asistieran a Sevilla, se fueron sometiendo vergonzosamente a lo largo de la semana, declinando la asistencia prometida, los políticos Antonio Maíllo (Izquierda Unida), María Márquez (PSOE) y Carmen Calvo (PSOE). En honor del resto de los asistentes previstos hay que señalar que a excepción del escritor Paco Cerdá, todos ellos, destacablemente el ministro Félix Bolaños y todos los historiadores con excepción de Zira Box, mantuvieron con gallardía su compromiso y confirmaron su asistencia.

Sin embargo, debido a que continuó la presión sobre los asistentes, las llamadas telefónicas privadas, las amenazas y la campaña en redes sociales incluyendo la incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas, los coordinadores decidieron no exponer a Cajasol a los previsibles incidentes. Con la tristeza que nos causa que de manera tan irracional se hagan imposibles debates necesarios, donde participen de forma civilizada todas las voces, opiniones e ideologías posibles (como ocurrió en los años conciliadores de la Transición democrática), hemos aconsejado aplazar Letras en Sevilla XI, en principio hasta el próximo otoño. En honor al presidente de la Fundación Cajasol podemos añadir que en todo momento dejó en nuestras manos la decisión.

Es oportuno recordar que en 1982, tiempos mucho más tensos y difíciles que los actuales, el periodista José Luis Balbín convocó a un programa sobre las elecciones a Landelino Lavilla (UCD), Manuel Fraga (AP), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), Luis Uruñuela (PSA), Miquel Roca (CiU) y Xabier Arzallus (PNV), y que todos ellos asistieron. Algunos pocos años después, Victoria Prego organizó un debate sobre el compromiso político de los intelectuales españoles invitando a Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Jorge Semprún, Fernando Savater, Juan Goytisolo y Manuel Vázquez Montalbán. Todos asistieron. Y que Manuel Fraga, padre espiritual del PP, presentó a Santiago Carrillo en el club Siglo XXI de Madrid en 1977. Es significativo y muy siniestro que ahora sean políticos y escritores de izquierda los que se niegan a hacer lo que hacían, con toda naturalidad, notorios marxistas como Vázquez Montalbán y Santiago Carrillo. La cobardía actual de cierta izquierda moderada y el retroceso en términos democráticos y liberales de la izquierda radical española, su progresiva decadencia, su sectarismo, mediocridad intelectual y la necesidad de mantener las heridas abiertas y la confrontación como único recurso político, son de una gravedad extrema. Demuestran que todo diálogo razonable es casi imposible y que el sectarismo sigue necesitando bandos, cordones sanitarios y enemigos imaginarios.

Para el próximo lunes 2 a las 17:00 está prevista en la sede de la Fundación Cajasol de Sevilla una conferencia de prensa en la que los organizadores y coordinadores darán todos los detalles oportunos sobre este particular.

Firmado:

Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra

La suspensión de Letras en Sevilla, pésima noticia para el pensamiento liberal

Sergio Vila-Sanjuán - La Vanguardia - 28/01/2026

El aplazamiento "sine die" del encuentro Letras en Sevilla consagrado a la Guerra Civil española, que iba a celebrarse la semana próxima, es una pésima noticia para quienes defienden el liberalismo en la cultura y en la sociedad. El pensamiento liberal descansa en la apertura al diálogo y la convicción de que la verdad de uno no necesariamente es la absoluta. Cuando se rompe la opción de que puntos de vista distintos sobre la realidad intercambien sus razones la sociedad inevitablemente se resiente.

Hace unos días el novelista David Uclés comunicó, ya a pocos días de su inicio, que se retiraba del programa porque no quería coincidir en el cartel con José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros. En el cartel, no en la mesa, ya que a él le tocaba conversar con el indiscutible Luis Mateo Díez. No ha sido, a mi modo de ver, una buena decisión, aunque estoy convencido de que Uclés no podía imaginar que el tema se complicara al nivel en que lo ha hecho.

Las presiones sobre los participantes -algunos de los cuales han cedido a ellas- y la intervención beligerante de integrantes del partido Podemos y figuras próximas a la formación que han seguido, incluso con amenaza de acciones agresivas, han llevado a los organizadores a replantearse la celebración. Una situación lamentablemente inaudita.

¿Qué es Letras en Sevilla? El encuentro auspiciado desde 2017 con carácter anual por el novelista Arturo Pérez Reverte y el periodista Jesús Vigorra en la Fundación Cajasol busca, precisamente desde una mirada liberal, propiciar en el plano cultural un intercambio de opiniones que en su equivalencia política cada vez es más arisco. Letras en Sevilla es lo más parecido hoy al desaparecido programa de Balbín 'La clave', que emblematizaba la voluntad de encuentro de la Transición. La convocatoria sevillana ha debatido la monarquía con partidarios de la institución junto a republicanos, y la estructura federal con autonomistas, centralistas e independentistas catalanes.

Ha reunido a la derecha, la izquierda, el centro y las distintas familias literarias, no siempre lo que se dice en buena armonía. Ha reivindicado al gran periodista Manuel Chaves Nogales, ha planteado los retos de la inmigración y ha discutido el mito y realidad de España. Es una apuesta por el necesario intercambio de pareceres y una bocanada de aire fresco en nuestro panorama cultural.

Siempre he disfrutado y aprendido en sus sesiones y lamento mucho tener que suspender mi participación de la semana próxima. Pero confío y espero, por el bien de nuestra vida cultural, que la sensatez se restablezca y que el diálogo vuelva a ser posible.

https://www.lavanguardia.com/cultura/20260128/11451840/suspension-letras-sevilla-pesima-noticia-pensamiento-liberal.html

26 enero 2026

"Hay gente que necesita las heridas abiertas y las trincheras para vivir en y de ellas"

Entrevista de Jesús Fernández Úbeda - 26/01/2026

Venía yo a dar mi opinión sobre la espantá zafia de David Uclés, quien, aun conociendo desde hace meses "la nómina de invitados y moderadores" de '1936: ¿La guerra que todos perdimos?', acto coordinado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra en la undécima edición del festival Letras en Sevilla, anunciaba este domingo en Instagram, sin su característica boina calada tan tiposinfames, que se apeaba malamente de la cosa porque participan el expresidente Aznar, "la persona que más daño físico ha hecho al pueblo español recientemente", y el jefe de la Fundación Atenea, Espinosa de los Monteros, "que ayudó a fundar un partido que atenta contra mi libertad de expresión, contra mi derecho a existir y que defiende unos valores que no comparto y contra los que lucho". Ea.

Le he preguntado a Pérez-Reverte sobre el tema, el académico me ha respondido y, como esto es un periódico, no un blog, y su palabra es mucho más interesante y relevante que la mía, ahí va: "En Letras en Sevilla no ha habido nunca ningún problema. Es la primera vez que lo hay. Este chico –Uclés– se está construyendo un personaje, pero podría construírselo con cosas menos serias que esta". El escritor ha remarcado: "Llevamos once ediciones y jamás hubo un solo problema. Hemos llegado a tener a gente de extrema izquierda y de extrema derecha conversando en un foro de debate absolutamente civilizado. Tuvimos no hace mucho a Juan Carlos Monedero y a Cayetana Álvarez de Toledo y nadie puso ninguna pega".

Continúa Pérez-Reverte: "En esta jornada, vienen el ministro Bolaños, periodistas de todas clases, historiadores de todas las sensibilidades y gente de todas las ideologías. Precisamente se trata de eso: de juntar en un mismo espacio de debate civilizado tendencias muy dispares para que el público pueda escucharlos, debatir y que saque sus propias conclusiones. Ese siempre fue el objeto de Letras en Sevilla y sigue siendo. Precisamente, reacciones como la de Uclés demuestran la necesidad de estos debates y también demuestran que hay gente que necesita las heridas abiertas y las trincheras abiertas para vivir en ellas y de ellas". "Me has dado el titular", le digo.

Antes de colgar, Pérez-Reverte añade una aclaración: "El título –de la jornada– lleva interrogación, pero por un error de maquetación no se puso en el cartel. Todos sabemos quién ganó y quién perdió en la Guerra Civil, es evidente, y cuáles fueron las consecuencias. La idea es que quien perdió fue España, en general. Efectivamente, perdimos una república, una ley del divorcio, una reforma agraria, perdimos emancipación de la mujer y volvimos medio siglo atrás. A esa pérdida se refiere el título y sobre esa pérdida se va a debatir". Nos mandamos un abrazo telefónico y colgamos.

No he leído 'La península de las casas vacías', novela jaleada por, entre otros, Iñaki Gabilondo, Joaquín Sabina e Ian Gibson, y denostada por varios columnistas y numerosos usuarios de redes sociales. Uclés me parecía un tipo listo, astuto, hábil, una suerte de Pedro Sánchez del ecosistema literario patrio contemporáneo que sabía dónde, cuándo y cómo debe estar, con quién se jugaba los cuartos y que ha encandilado, personal o profesionalmente –ahí no me meto–, a los tiburones editoriales. A su Nadal remito.

Qué va: ya quisiera Uclés tener el instinto malévolo y sagaz del presidente del Gobierno, lector de la criatura, o de sus asesores. Su sectarismo ha cristalizado en un delirio de grandeza absurdo, en un derrape fatal. Sólo un necio alienado por su ombligo y sus followers es capaz de firmar semejante majadería. Ahora me recuerda a Simón Pérez, el de las hipotecas: igual estamos ante un reto vejatorio por el que ha cobrado. Conociendo el percal, a quién le extrañaría.

https://www.libertaddigital.com/cultura/2026-01-26/jesus-fernandez-ubeda-perez-reverte-responde-a-ucles-hay-gente-que-necesita-las-heridas-abiertas-y-las-trincheras-para-vivir-en-y-de-ellas-7349380/

25 enero 2026

David Uclés renuncia a participar en unas jornadas sobre la Guerra Civil

Rodrigo Terrasa - El Mundo - 25/01/2026

El escritor jienense David Uclés, autor del "best seller" 'La península de las casas vacías' y reciente ganador del Premio Nadal de literatura con 'La ciudad de las luces muertas', ha anunciado a través de las redes sociales su decisión de no asistir al evento ‘1936: La guerra que todos perdimos’, dentro del festival Letras de Sevilla, coordinado por el escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra, tras conocer que compartiría cartel con el ex presidente del Gobierno José María Aznar y el ex secretario general de Vox Iván Espinosa de los Monteros.

"Debo ser honesto y fiel a los principios que defiendo y no puedo verme en el mismo cartel que estos dos individuos", ha explicado este domingo Uclés en un breve vídeo que publicó en su perfil de Instagram y en el que quiso disculparse con sus seguidores por no formar parte de un ciclo que se celebrará del 2 al 5 de febrero en la Fundación Cajasol de la capital andaluza. "Siento mucho que hayáis visto mi nombre justo a esos dos, lo desconocía y me acabo de enterar justo ahora".

El escritor ha contado que se había comprometido a participar en las jornadas pese a no considerar "ni exacto ni justo" su título. "La guerra no la perdimos todos, la sufrimos todos, pero la perdieron los republicanos y la ganaron los franquistas, que se lucraron de eso durante 40 años", apuntó. "El título no es de mi agrado, pero no por eso voy a dejar de ir", dijo antes de defender un debate "sano" sobre la guerra con "voces que opinan de manera distinta".

Sin embargo, no ha ocultado su sorpresa tras descubrir que entre los invitados del festival Letras de Sevilla no sólo habría escritores, sino también políticos. "Y concretamente dos personas que para mí quebraron los derechos fundamentales del hombre", ha dicho. "Por un lado, José María Aznar, que para mí es la persona que más daño físico ha hecho al pueblo español recientemente. E Iván Espinosa de los Monteros, que ayudó a fundar un partido que atenta contra mi libertad de expresión, contra mi derecho a existir y que defiende unos valores que no comparto y contra los que lucho, unos antivalores".

Uclés ha reiterado sus disculpas a sus lectores sevillanos, ha lamentando abandonar la convocatoria tras haberse confirmado su participación a los organizadores, pero ha asegurado que hay algo que está "por encima de los honorarios y del compromiso con los lectores". "No me salen ni las palabras, pero no puedo ir", ha dicho a sus seguidores.

Uclés no es el único que se ha caído del cartel en las últimas horas. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, también ha comunicado su renuncia a asistir como ponente. "Agradezco la invitación que se me hizo para una mesa redonda con otras organizaciones políticas, espacios que uso con normalidad para defender mis opiniones y a pesar de que, o precisamente por ello, no compartía en absoluto el título de las jornadas: en realidad, "Unos perdieron más que otros en la Guerra Civil", ha señalado Maíllo en un texto que ha compartido desde su perfil en la red social X. El dirigente de IU ha reconocido su impacto por cómo se han anunciado las jornadas desde la organización, su título y la nómina de participantes, "una especie de 'abajo firmantes' que sostiene la tesis de la equidistancia que sugiere el título, que no solo no comparto, sino que combato porque es un intento de revisar la lectura trágica y desigual de la guerra civil española".

Maíllo ha justificado en "ese desacierto" y en el "malestar e incomodidad" que le ha provocado el tono de la convocatoria y el "totum revolutum" de sus ponentes su decisión de no participar en el festival. "Defender la palabra y los debates que se acompañen también exige sensibilidad por los organizadores para no frivolizar ni establecer de antemano las reglas del juego sobre un debate que va a seguir dándose en nuestro país", ha sentenciado. Antonio Maíllo tenía previsto participar el día 3 de febrero en un debate político junto a Ester Muñoz, portavoz del Partido Popular, la portavoz del grupo socialista en el Parlamento andaluz, María Márquez, y el ex dirigente de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.

El título del coloquio es 'Noventa años después ¿es posible el diálogo sobre la Guerra Civil española?' y su moderador es el escritor Edu Galán, que se ha pronunciado este mismo domingo sobre la renuncia de Uclés. "No quiero investigar todos los carteles de las participaciones de Uclés pero estoy seguro de que ha aparecido en listados mucho peores que este", ha escrito Galán en una tribuna publicada en Zenda. "Uclés asegura que no va porque su misión es combatir a esas figuras y sus valores. Razón de más para salir a su encuentro: ¿cómo va a combatirles si huye cuando se le aparecen? Si de verdad quiere combatirlas, tendrá que hacerlo en estos foros, debatiendo con ellos", ha explicado el moderador, que ha tildado de "infantiloide" y "tontorrona" la postura del autor de 'La península de las casas vacías'.

La participación de David Uclés se circunscribía a una charla junto a Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2025, titulada Memoria veterana, letras jóvenes, en la que ambos iban a conversar con un grupo de jóvenes estudiantes y que estaba prevista para el día 2. En el resto de la programación está anunciada la participación, entre otros, del director de cine Alejandro Amenábar, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, la ex vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, el ex director del CNI Félix Sanz Roldán, los escritores Paco Cerdá, Andrés Trapiello y Sergio Vila-Sanjuan, los historiadores Juan Pablo Fusi, Julián Casanova y Fernando del Rey o el actor Juan Echanove.

Tras la renuncia de Uclés y Maíllo, Arturo Pérez Reverte y Jesús Vigorra han hecho público otro comunicado para defender las jornadas de Letras en Sevilla como "un foro de debates amplio, ecuánime, sin adscripción ideológica alguna, donde voces de diversas tendencias y sensibilidades han dialogado siempre en admirable armonía".

Los coordinadores del evento han explicado que el escritor fue invitado hace meses, aceptó la invitación y "conocía perfectamente la nómina de invitados y moderadores de los coloquios" y han calificado su anuncio de este domingo como "una imperdonable descortesía y un incumplimiento de su compromiso" y aseguran que es "un síntoma siniestro" de lo que las jornadas pretendían poner de manifiesto. "El sectarismo y la ignorancia de David Uclés son un claro indicio de que hay sectores ideológicos en España que no desean debates ni razones, sino simplezas demagógicas, trincheras de odio y desprecio que hagan imposibles diálogos, acuerdos o reconciliaciones".

Reverte y Vigorra aseguran que "con su descortés y censurable arranque de última hora, al que acaba de unirse a toda prisa y con descarado oportunismo Antonio Maíllo, coordinador general de Izquierda Unida, que fue invitado hace meses a las jornadas, aceptó intervenir y conocía perfectamente la nómina de participantes, confirma tristemente lo necesarias que son las jornadas anunciadas para esta nueva edición de Letras en Sevilla, y lo profundas que son las heridas donde algunos parecen cómodamente instalados".

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2026/01/25/69763519e85ece82158b45a6.html

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David Uclés se retira de un evento sobre la Guerra Civil por la presencia de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros

Sergio C. Fanjul - El País - 25/01/2026

El escritor David Uclés ha anunciado en un vídeo para redes sociales que no participará en el evento '1936: La guerra que perdimos todos', coordinado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, dentro del festival Letras en Sevilla, que se celebra del 2 al 5 de febrero en la capital andaluza.

El motivo es la presencia en el mismo cartel del expresidente del gobierno José María Aznar y el exsecretario general de Vox Iván Espinosa de los Monteros. “Vi que en el cartel, además de escritores o articulistas, figuraban políticos que han hecho zancadillas a valores democráticos y a medidas que nos conforman como una sociedad moderna y empática”, cuenta en conversación con este periódico el autor de 'La península de las casas vacías' y flamante ganador del premio Nadal.

Antonio Maíllo, coordinador de Izquierda Unida, también ha cancelado su asistencia, según ha anunciado en un comunicado en redes sociales, por no estar de acuerdo en cómo se han difundido los actos: da la impresión, a su juicio, de que los participantes comparten la tesis del título.

A Alberto Ruiz-Gallardón, exministro de Justicia, también en el cartel, le afea Uclés sus políticas con respecto al aborto. A Aznar, la guerra de Irak, “que tuvo consecuencias desastrosas”. A Espinosa de los Monteros, su pasado en un partido, Vox, “que hoy está amenazando la democracia y la tranquilidad en nuestro país, ya sea proclamando arengas xenófobas que acaban en episodios como el de Torre Pacheco, ya sea censurando actos literarios —como me pasó a mí en tres ocasiones—, ya sea queriendo quitar leyes a favor del derecho al aborto o del matrimonio igualitario, que tanto nos han costado. Tantísimas cosas atroces... Lo más grave: tejer una trama en TikTok para convencer a los adolescentes de que les voten, metiéndoles en la cabeza el Cara al sol”.

Uclés también tiene comentarios sobre el título del ciclo, que difunde la idea de que la guerra la perdieron todos los españoles, fueran del bando que fueran. “Creo que el título acertado hubiera sido la guerra que sufrimos todos, que es lo que yo defiendo en mi libro, donde trato la intrahistoria del conflicto. Pero no la perdimos todos. Ahí hay un matiz muy importante: la guerra la ganaron los mismos que la provocaron, y se lucraron de ella durante 40 años”, dice el escritor. “Ese título hace flaco favor a la memoria histórica del país y a lo que realmente ocurrió. Además da la impresión de que todos los que figuran en el cartel comulgamos con esa idea, como abajofirmantes, y sé de primera mano que no es así”. Para Uclés estos asuntos son especialmente sensibles, dada la temática de la novela que le ha catapultado al estrellato literario en tiempo récord, con más de 300.000 ejemplares vendidos en 28 ediciones. Entre los otros participantes en los actos se encuentran el historiador Julián Casanova, el periodista Edu Galán, el cineasta Alejandro Amenábar, el ministro Félix Bolaños, la socióloga Zira Box, el escritor Paco Cerdá, el actor Juan Echanove o la presidenta del Consejo de Estado Carmen Calvo. Uclés también pone el ojo en la paridad: 27 hombres y solo 6 mujeres.

En los últimos tiempos, Uclés ha estado en el centro de la polémica, de varias polémicas: por lo que algunos consideran su sobreexposición en eventos y medios; por su abandono de la red social X al considerarla un “nido de fascistas”; por su cambio de editorial, de Siruela a Planeta, al ganar el premio Nadal; y hasta por su característica boina. De hecho, el propio Pérez-Reverte, que coordina el acto, se pronunció en una entrevista en Canal Sur Radio sobre este asunto: ”Me parece un chico muy interesante, Uclés. Es listo, además. Es muy listo. Da la imagen de chico de pueblo, con la boina. Me cae bien, me cae bien", dijo el creador de 'El capitán Alatriste', que además alabó su novela.

¿Por qué aceptó Uclés participar en el acto? Lo achaca a la gran cantidad de peticiones con que el equipo de prensa de la editorial, y él mismo (que parece tener el don de la ubicuidad), tienen que lidiar. No dedicaron la suficiente atención a la naturaleza del acto antes de enrolarse: “Ahí entono el mea culpa”, concluye Uclés.

https://elpais.com/cultura/2026-01-25/david-ucles-se-retira-de-un-evento-sobre-la-guerra-civil-por-la-presencia-de-jose-maria-aznar-e-ivan-espinosa-de-los-monteros.html

Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra califican a David Uclés de «sectario e ignorante» ante su plantón en las jornadas Letras en Sevilla

Cristina Rubio - ABC - 25/01/2026

La Fundación Cajasol prepara su décima edición de Letras en Sevilla, un festival en el que autores e intelectuales debaten sobre política y otras aspectos de interés general. Unas jornadas que corren a cargo de Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra y que se celebrarán del 2 al 5 de febrero. Este domingo el escritor David Uclés que iba a participar en el encuentro titulado '1936: La guerra que perdimos todos' ha comunicado que no asistirá debido a que en esa misma jornada estarán «dos individuos», en alusión expresa al expresidente del Gobierno por el PP José María Aznar, además de presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES); y el exportavoz parlamentario de Vox y presidente de la plataforma Atenea, Iván Espinosa de los Monteros.

Un anuncio que no ha sentado bien a los organizadores del festival y ante el que Pérez-Reverte y Vigorra han emitido su propia respuesta cargando con el comportamiento de Uclés: «En las diez ediciones que hasta ahora llevan las prestigiosas jornadas de Letras en Sevilla, patrocinadas por la Fundación Cajasol, se han tratado diversos temas de alto interés, con presencia de personalidades de la Historia, la Política, la Literatura, el Periodismo y otras disciplinas sociales. El éxito de público y la repercusión mediática han sido siempre enormes, y una de las razones de ese éxito reside en que se trata de un foro de debates amplio, ecuánime, sin adscripción ideológica alguna, donde voces de diversas tendencias y sensibilidades han dialogado siempre en admirable armonía, exponiendo con plena libertad ante el público sus diversos y a menudo diferentes puntos de vista», empieza el escrito. «Ese, como siempre, es el planteamiento de la XI edición prevista para la primera semana de febrero, «¿La guerra que todos perdimos? 1936-1939», para la que han confirmado su asistencia diversas personalidades muy relevantes de la Historia, la Política, la Literatura y el Periodismo, para exponer su visión de la Guerra Civil desde todos los puntos de vista posibles y discutir sobre ella en su 90 aniversario, a fin de abrir un debate importante, documentado, civilizado, constructivo y necesario en este momento», continúa el comunicado de los periodistas.

Explican en el comunicado que David Uclés conocía «perfectamente» la nómina de invitados« y que su actitud, anunciar una semana antes de la celebración del evento que no participará por la presencia de personas ideológicamente opuestas a él además de ser una «imperdonable descortesía pone de manifiesto su sectarismo e ignorancia». «El escritor David Uclés, que fue invitado hace meses, aceptó la invitación y conocía perfectamente la nómina de invitados y moderadores de los coloquios, acaba de anunciar, una semana antes, que no asistirá porque entre ellos (una veintena de todas las tendencias políticas españolas) hay dos personas que ideológicamente están en posiciones ideológicas muy opuestas a las suyas. Ese anuncio, hecho público por David Uclés sin avisar previamente a los organizadores del acto, que se han enterado por algunos medios informativos, además de ser una imperdonable descortesía y un incumplimiento de su compromiso, es un síntoma siniestro, revelador, de lo que precisamente Letras en Sevilla pretende poner de manifiesto con esta su XI edición: el sectarismo y la ignorancia de David Uclés son un claro indicio de que hay sectores ideológicos en España que no desean debates ni razones, sino simplezas demagógicas, trincheras de odio y desprecio que hagan imposibles diálogos, acuerdos o reconciliaciones».

También hacen alusión a Antonio Maíllo, coordinador general de Izquierda Unida, que ha seguido los pasos de Uclés bajándose del cartel de ese mismo evento y que según apuntan Pérez-Reverte y Vigorra, también era conocedor de la presencia de Aznar y Espinosa de los Monteros. «Sin pretenderlo, David Uclés, con su descortés y censurable arranque de última hora (al que acaba de unirse a toda prisa y con descarado oportunismo Antonio Maíllo, coordinador general de Izquierda Unida, que fue invitado hace meses a las jornadas, aceptó intervenir y conocía perfectamente la nómina de participantes) confirma tristemente lo necesarias que son las jornadas anunciadas para esta nueva edición de Letras en Sevilla, y lo profundas que son las heridas donde algunos parecen cómodamente instalados, como si las necesitaran abiertas para vivir en ella y de ellas. Confiamos en que los posibles lectores presentes o futuros de David Uclés tomen buena nota de todo esto», concluyen.

https://www.abc.es/sevilla/cultura/arturo-perez-reverte-jesus-vigorra-ante-planton-20260125173449-nts.html






https://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20260126/perez-reverte-llama-sectario-ignorante-ucles-renuncia-participar-jornadas-guerra-civil/1003744103850_0.html


https://www.elindependiente.com/tendencias/2026/01/26/david-ucles-al-choque-con-perez-reverte-tras-apearse-de-sus-jornadas-sobre-la-guerra-civil-en-sevilla/







20 enero 2026

Pérez-Reverte presenta en 'La mañana de Andalucía' la nueva edición de 'Letras en Sevilla'


Canal Sur - 20/01/2026

Arturo Pérez-Reverte ha presentado en 'La mañana de Andalucía' la undécima edición de las jornadas 'Letras en Sevilla', que se celebrarán en la Fundación Cajasol del 2 al 5 de febrero. Bajo el título '1936, la guerra que todos perdimos', el evento coincide con el 90º aniversario del inicio de la Guerra Civil española y busca establecer un debate serio antes de llegar al centenario del conflicto.

El escritor ha destacado que esta edición contará con una novedad: proyecciones de cine por las mañanas que mostrarán visiones de ambos bandos, seguidas de sesiones de debate por las tardes a partir de las 18:00 horas. El autor ha subrayado que el objetivo primordial es recuperar un discurso ecuánime sobre la contienda, lamentando que actualmente la política utilice la Guerra Civil como un "arma arrojadiza" de forma partidista. Pérez-Reverte defiende la necesidad de escuchar a los protagonistas reales y comprender que en el frente había "personas admirables en ambos lados", atrapadas en una catástrofe común. "La política exige trincheras y barricadas y la Guerra Civil la están recuperando unos y otros de una manera absolutamente vil", afirma el académico, señalando que las jornadas pretenden devolver la mirada intelectual y serena frente al simplismo de "buenos y malos".

El programa de esta nueva edición reúne a personalidades de diversos ámbitos, desde historiadores de prestigio como Juan Pablo Fusi y Enrique Moradiellos hasta figuras políticas de diferentes espectros como José María Aznar, Carmen Calvo, Alberto Ruiz-Gallardón y Félix Bolaños, entre otros. Además, participarán escritores como David Uclés o Luis Mateo Díez y cineastas como Alejandro Amenábar, cuya película 'Mientras dure la guerra' fue elogiada por el autor por su valentía al abordar la figura de Unamuno con "objetividad".

El autor reflexiona sobre la utilidad de la cultura en tiempos de crisis. Entiende que el conocimiento y la educación funcionan como un "psicólogo" que permite al ser humano interpretar la hostilidad del mundo y asumir los golpes de la vida con naturalidad. En este contexto de resistencia y lucidez, también hizo una defensa del humor y la falta de corrección política, poniendo como ejemplo las chirigotas de Cádiz por su capacidad de convertir "lo más oscuro de la vida en algo convivible a través de la risa".

Pérez-Reverte resalta que 'Letras en Sevilla' es un espacio único capaz de sentar a personas de ideologías opuestas para hablar de libros e historia con respeto.

Vídeo:

https://www.canalsur.es/radio/perez-reverte-presenta-en-la-manana-de-andalucia-la-nueva-edicion-de-letras-en-sevilla/2236279.html

https://x.com/CanalSurRadio/status/2013556274181419045

06 mayo 2024

Letras en Sevilla IX

El poder de la mujer se hace fuerte en la novena edición de Letras en Sevilla

diariodesevilla.es - 02/04/2024

"Sobre mujer y feminismo hay mucho ruido, y a veces, mucha demagogia y mucho folclore. Lo que hemos querido ha sido traer a autoridades, un discurso serio de mujeres con una presencia y una trayectoria importante y consolidada, mujeres decisivas e influyentes de verdad, no para que nos cuenten lo que debe ser la mujer en el futuro, que todos lo sabemos, sino cómo es la mujer ahora y cómo se ha hecho, hasta dónde han llegado, por qué, cómo y contra qué". Así de contundente se ha mostrado el escritor Arturo Pérez-Reverte durante la presentación de las jornadas Letras en Sevilla, que se celebra por noveno año en el -engalanado para la ocasión- patio de la Fundación Cajasol. 

Se trata de un evento que coordina el autor junto con el periodista Jesús Vigorra y la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo. Si en pasadas ediciones se abordaron los procesos migratorios o las dicotomías entre los modelos monárquicos y republicanos, este año serán ellas las que protagonicen todos los debates. Un foro que empezará esta misma tarde -con la ponencia inaugural de Calvo- y se sucederá hasta el jueves, 4 de abril, si bien es cierto que la jornada de hoy ha sufrido un cambio de última hora en la programación, y se sustituirá la ponencia protagonizada por las escritoras Julia Navarro y Ángeles Caso por una charla de la empresaria del mundo de la moda y la comunicación Raquel Revuelta.

La ciencia, el deporte, la comunicación, la política o el mundo jurídico serán abordados -y representados- por mujeres de diferentes ideologías. Precisamente, este el valor distintivo de Letras en Sevilla respecto a otros eventos de similares características. Todas las opiniones están representadas garantizando así un debate plural y real. Sólo hay que leer el nombre de las integrantes del cartel para darse cuenta de ello. Margarita del Val, Almudena Cid, Cayetana Álvarez de Toledo, Zaida Cantera, Sheila Hernández o  María José López González serán algunas de las protagonistas de esta novena edición.

"No sólo es ya un clásico en Sevilla, sino que lo es en toda Andalucía, y se trata de uno de los foros más importantes a nivel nacional en seguimiento, por los temas que se tratan, por los ponentes que participan y por los coordinadores que tiene", ha manifestado Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, y ha expresado con orgullo que ya tienen las miras puestas en la edición del año que viene, que celebrará su décimo aniversario. Por tanto, esta tarde se inaugurará la primera jornada -con entrada libre hasta completar aforo- a cargo de Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, y los coordinadores del ciclo, Carmen Calvo, Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra. A continuación, a las 19:10 horas, Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado y exvicepresidenta del Gobierno de España, hablará sobre ¿Cómo llegamos aquí?. A las 20:00 horas será el turno de la empresaria Raquel Revuelta, que sustituye la ponencia de las escritoras Julia Navarro y Ángeles Caso.

La tarde de mañana, miércoles 3 de abril, comenzará con el debate La ciencia ya no es cosa de hombres, a cargo de Margarita del Val, viróloga e inmunóloga, investigadora en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM), y coordinadora de la Plataforma de Salud Global del CSIC, y Adela Muñoz, catedrática de química inorgánica, escritora y divulgadora científica. Las mujeres y la justicia será el segundo tema a tratar, de la mano de Ana Tárrago, fiscal superior de Andalucía, Ceuta y Melilla, y María José López González, abogada especialista en derecho deportivo y directora del Departamento Jurídico de la Asociación de Futbolistas Españoles.

Joana Bonet, periodista y escritora, y Sheila Hernández, periodista y CEO de @es.decirdiario, darán comienzo a la tercera y última jornada de Letras en Sevilla, con un atractivo debate titulado Glamour y patitos feos. A las 20:00 horas, Almudena Cid, exgimnasta olímpica y actriz, contará su experiencia profesional y vital en la charla Llegando a la meta. Cerrarán las jornadas, a las 20:30 horas, Cayetana Álvarez de Toledo, diputada en el Congreso, Zaida Cantera, diputada en el Congreso y comandante en retiro del Ejército de Tierra, y Carmen López Manzano, luchadora MMA y química, que abordarán Tres ángulos de un desafío.

https://www.diariodesevilla.es/ocio/poder-mujer-novena-edicion-letras-sevilla-video_0_1890111839.html

Carmen Calvo: «Hablar de igualdad es abordar el núcleo de la democracia»

Alberto Flores - abc.es - 02/04/2024

La sede central de la Fundación Cajasol de Sevilla se ha quedado pequeña para acoger la jornada inaugural de la novena edición del aclamado ciclo cultural Letras en Sevilla, que en este año se ha presentado bajo el tema 'El poder de las mujeres. Hasta aquí hemos llegado'. Se trata de una actividad que hasta el 4 de abril va a reunir a nombres como Cayetana Álvarez de Toledo, Almudena Cid, Margarita del Val, Adela Muñoz o Joana Bonet.

La actual presidenta del Consejo de Estado y exvicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, fue la encargada de protagonizar la conferencia inaugural ante un auditorio a rebosar, que siguió atentamente su intervención. Con un lenguaje muy claro y contundente, Calvo aseguró que «el lema de estas jornadas no debería de extrañar a nadie, porque es producto de la necesidad de enfrentar este tema. Y es que abordar la igualdad entre hombres y mujeres es afrontar el núcleo de la democracia, hablar de igualdad significa poder abordarlo absolutamente todo».

La presidenta del Consejo de Estado, que es una de las coordinadoras de esta edición de 'Letras en Sevilla', llevó a cabo un amplio recorrido a través de la historia, analizando las complicaciones con las que se han tenido que enfrentar innumerables generaciones de mujeres. «A lo largo de la historia, el poder no ha sido ni de lejos parte de la vida de las mujeres, las mujeres sólo han existido como apéndices de los hombres, se nos ha relegado a funciones meramente reproductivas y a dedicarnos a cuidados no pagados. A las mujeres se les prohibía ir a las escuelas, a las universidades y no se nos dejaba acceder al conocimiento», apuntó Calvo.

En esta inauguración fue posible viajar de la mano de Carmen Calvo a lo largo de diferentes situaciones, recalcando cómo fueron dos mujeres, Isabel la Católica y su hija Juana de Castilla, «las que dieron luz verde a dos de los dos grandes episodios de la humanidad como fue el viaje de Colón y la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano». Carmen Calvo fue desgranando algunos aspectos cruciales como la lucha de las mujeres por el sufragio universal, el aborto, la evolución de la maternidad, el divorcio o la consecución de la independencia económica.

Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol se encargó de dar la bienvenida al público antes de la intervención de Carmen Calvo, dando «las gracias a los tres coordinadores y a todas las ponentes que van a participar en estos tres días de jornadas». Pulido recalcó como el ciclo de Letras en Sevilla «es un espacio abierto de libertad y sobre todo de pluralidad, donde se pueden escuchar todo tipo de opiniones. Un lugar de diálogo, respeto y de reflexión». El acto estuvo conducido por el periodista Jesús Vigorra, quien estuvo acompañado por Arturo Pérez-Reverte, coordinador del ciclo y que apuntó como «actualmente existen muchos clichés en relación al concepto del feminismo, nosotros hemos decidido huir de todo ello y abordar el tema con mayor profundidad, contando con mujeres que tienen un peso específico en nuestra sociedad, no con charlatanes de redes sociales. En estos días escucharán argumentos que les gustarán y otros que no les gustarán, pero lo que no faltará nunca será el debate, respeto y sobre todo la inteligencia».

Una jornada inaugural que continuó con la conferencia de la psicoterapeuta Fina Sanz '¿Qué hacemos por el buen trato', en la que se abordaron diferentes temáticas relacionadas con la sexualidad. En el programa estaba anunciado un coloquio entre las escritoras Julia Navarro y Ángeles Caso que finalmente no fue posible por motivos de fuerza mayor de ambas protagonistas, una cita que fue sustituida por un interesante encuentro con la empresaria sevillana Raquel Revuelta, quién habló de su experiencia desde su nombramiento como Miss España en 1989 a convertirse en una empresaria de éxito en las últimas décadas.

https://www.abc.es/sevilla/cultura/carmen-calvo-hablar-igualdad-abordar-nucleo-democracia-20240402203830-nts.html

Mujeres en un polarizado país de “opinólogos”

Natalio Blanco - diario16plus.com - 05/04/2024

Queda constancia de que dicen que dijo el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: “Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días”. Pues pasan los días, las semanas, los meses, los años e incluso las décadas y el clamor de mujeres periodistas, políticas, ex deportistas, ex militares o activistas obreras de distintas generaciones llega a un mismo punto de no retorno. Crece la impotencia por el clima de polarización que entre todos nos encargamos en mayor o menor medida por insuflar más o menos intencionadamente y el ánimo de distender este enrarecido e irrespirable clima social y político actual a todos los niveles no ceja.

Todo ello redunda irremisiblemente en un freno palpable ante este mayúsculo reto común de toda la sociedad, utópico donde los haya, que no es otro que alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres. Pero ahí sigue ese machismo de la noche de los tiempos haciendo de las suyas, mutado en nuevas aristas punzantes, una de ellas el negacionismo más vil y visceral del movimiento feminista, que aún alguna mujer que otra también se encarga de enarbolar. Tanto es así que las invitadas a esta tercera y última jornada de la Fundación Cajasol bajo el título 'El poder de las mujeres' coinciden en mostrar su impotencia en el camino emprendido cada una de ellas en sus carreras profesionales, pero en ningún momento la resignación sale a relucir. El ansia de lucha lo mantienen intacto todas ellas sin discusión y el ánimo por cambiar la dinámica de retroceso actual se mantiene incólume.

La periodista y escritora Joana Bonet, la influencer y periodista Sheila Hernández, la actriz y ex gimnasta olímpica Almudena Cid, la diputada socialista en el Congreso y comandante retirada del Ejército de Tierra Zaida Cantera, la portavoz adjunta del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, y la activista obrera y luchadora Carmen López han expuesto en esta última jornada de 'El poder de las mujeres' las vicisitudes que han debido sortear para llegar a donde están, que no es poco.

Los titulares lanzados como puñales por todas las participantes han recorrido el patio de la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla de principio a fin, y los aplausos entre el público no han parado de sucederse intervención tras intervención. Y si no creen a este cronista, lean y opinen. Zaida Cantera, ante la pregunta lanzada por el escritor de "best sellers" Arturo Pérez-Reverte, ha zanjado de cuajo cualquier elucubración al respecto: ¿Por qué una mujer de ideas progresistas en el ejército? La respuesta es clara y contundente: “Porque sí”. Cayetana Álvarez de Toledo: “Soy muy poco partidaria de las cuotas. No quiero que me juzguen por lo que tengo entre las piernas sino por lo que tengo en la cabeza”. Joana Bonet: “La igualdad fáctica no existe. Se ha hablado tanto de feminismo que parece que ya lo hemos conseguido todo y la brecha salarial actual es del 35%”. Sheila Hernández: “Ser periodista hoy por hoy en este país es muy complicado, lidiar con una sociedad tan sumamente polarizada. A las mujeres se nos ha enseñado a competir. ¡Somos compañeras, no rivales!”. Almudena Cid: “Reconstruirse depende en gran medida de uno mismo, es cuestión de tiempo y esfuerzo. No es casual que mi reciclaje haya ido hacia la interpretación”. Carmen López Manzano ha sido probablemente la voz más contundente, radical y también impetuosa de las participantes en la última jornada, de ahí que recogiera enfervorizados aplausos entre el público presente. “Las mujeres no tienen los medios suficientes para conseguir la conciliación. Por eso el Gobierno no quiere discutir estas cuestiones”, señaló.

Y así podríamos seguir "ad aeternum", titular tras titular, reflexión contundente tras reflexión contundente, como piedras que caen desde muy arriba hacia un pozo donde cada una de ellas retumba en los oídos y las mentes de hombres y mujeres para hacernos a todos mejores personas, educados y formados en la lucha por una igualdad real, que aún está muy lejos de lograrse, le pese a quien le pese y niegue la mayor.

En definitiva, todas estas mujeres sin excepción, que durante tres jornadas consecutivas han sido presentadas por dos veteranos profesionales hombres, del periodismo y la ficción literaria de masas, en intensas sesiones donde las experiencias vitales personales son variadas en una lucha incesante hacia la igualdad, han evidenciado que aún queda un mundo por llegar allí arriba. Y mientras tanto, el pozo sigue retumbando y retumbando desde esa insondable profundidad, bramando por otro mundo posible basado en la igualdad real y el respeto mutuo entre hombres y mujeres. Y el camino ahí está y ahí sigue en el horizonte. Para todas, y para todos.

https://diario16plus.com/mujeres-en-un-polarizado-pais-de-opinologos/

Cayetana da un repaso al "feminismo progre" y lanza un dardo a Pablo Iglesias

Enrique Martínez - esdiario.com - 08/04/2024

La diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo ha hecho unas reflexiones que no gustarán al feminismo de izquierdas, con un mensaje incluido a Pablo Iglesias sobre el machismo. La popular ha criticado la “demonización grosera” de la mitad de la población (los hombres) y ha considerado que no es el llamado heteropatriarcado lo que limita a la mujer, sino algo tan simple como la naturaleza.

Para Cayetana Álvarez de Toledo, en un coloquio presentado por Arturo Pérez-Reverte en Sevilla, “no es normal que forme parte de la jerga habitual frases como que en España impera la cultura de la violación o todos los españoles son bastante violadores”, que decían Irene Montero o Ángela Rodríguez Pam. “Esto es una locura y muchas mujeres y las izquierdas se han subido a este carro haciendo de esto un tema intocable”, indica la diputada popular. “Se enfrenta a los sexos de forma destructiva”, señala Cayetana Álvarez de Toledo, insistiendo en que hay una generación de hombres “que se sienten desorientados y culpables de esto”. “No se puede juzgar a los hombres por el hecho de ser hombres, como se hacía con las mujeres, y después de millones de euros invertidos en chiringuitos, las cifras de asesinatos son las mismas, por lo que no se aborda bien el problema”. Cayetana Álvarez de Toledo también indica que “no es el heteropatriarcado quien limita a la mujer, sino la propia naturaleza. No es Occidente o el capitalismo, sino la madre naturaleza. El condicionamiento genético de ser madre y que hace difícil conciliar la vida familiar y laboral. Cómo conciliamos nuestro deseo con nuestras aspiraciones laborales”.

La diputada del PP, preguntada sobre si ha visto machismo en la política, pone un ejemplo que no gustará a Pablo Iglesias. Cayetana Álvarez de Toledo indica que al fundador de Podemos “le costaba perder un debate con una mujer por el hecho de ser mujer, prefería perder un debate con un hombre”.

https://www.esdiario.com/espana/23761376/cayetana-alvarez-de-toledo-repaso-feminismo.html

27 marzo 2023

Letras en Sevilla VIII: España, frontera de Europa

María Fidalgo Casares - zendalibros.com - 27/03/2023

Ocho. Ya van ocho. Desde 2017 ha pasado más de un quinquenio y hemos superado nada menos que una epidemia planetaria. Zenda entonces anunciaba: “En apenas unos días dará comienzo uno de los acontecimientos más interesantes del mundo de las letras y la cultura de esta primavera”.

¿Cuál era el acontecimiento? Letras en Sevilla, una convocatoria de conferencias y coloquios que se celebrarían en el patio herreriano del edificio noble y señorial que otrora perteneciera a la Audiencia de aquella Sevilla considerada «la Babilonia de Occidente». ¿Por qué allí? Por ser la sede de la Fundación Cajasol, la patrocinadora del evento. El escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista cultural Jesús Vigorra, entonces, afirmaban: “Intentaremos que no sea flor de un aniversario o efemérides, sino un encuentro que pudiera fijarse como cita anual en Sevilla”. Poco después, se escribía la primera reseña, que sentenciaba: “Letras en Sevilla ha nacido con fortuna”. ¿Clarividencia? ¿O firme convicción por un formato y una filosofía que ha demostrado ser imbatible y ya lleva ocho ediciones?

Durante estas ocho ediciones se han abordado desde los temas más controvertidos y polémicos a otros pura y deliciosamente literarios: “Guerra Civil y la Literatura”, “Chaves Nogales, una tragedia española”, “España, ¿mito o realidad?”, “¿Monarquía o República? Un debate de tres siglos”, “Toros sí, toros no: ¿Cultura, tradición o barbarie?”, “Orgullo y prejuicio: los Hermanos Quintero y Andalucía”, “¿Que nos queda de Don Juan?…

De la anécdota a la emoción, a la lección de Historia, al valor de la memoria, la reivindicación, la sensibilidad, el testimonio, la actualidad… Páginas de oro se han escrito en las voces que han resonado entre las columnas de su patio renacentista. Ahora, en 2023 desembarcamos en «España, frontera de Europa»: el debate sobre la inmigración.

Al concluir las ediciones suele anunciarse el tema de la siguiente convocatoria. Pues bien, en la penúltima decidieron guardar el secreto. No supimos leer entre líneas, porque la clave estaba en la presentación de un actor negro, el gran Emilo Buale, como Don Juan. Pérez-Reverte y Vigorra afirmaron: “Lo elegimos un poco por provocación y un poco por plantear el hecho incuestionable de que es ésta la Europa globalizada y mestiza que nos espera y que no es futuro, sino presente”. Y tan presente, como que lo sacaban a la palestra en Letras en Sevilla VIII.

“Con todos los temas estamos haciendo una especie de obra fluida de gran debate continuado, contando la actualidad en bloques, pero es parte de un proceso. Se trata siempre de lo mismo: la idea es que escuchemos aquello que no nos gusta”, frase de Pérez-Reverte que se convirtió en uno de los leitmotivs de la edición.

Por ello se han vuelto a esforzar en presentar una visión ecuánime, con invitados que exhibieran divergencias ideológicas, diferentes visiones, perspectivas y conclusiones. Un “estado de la cuestión” sobre este fenómeno tan complejo que nos afecta como país en este mundo globalizado. En absoluto ha habido equidistancia en los ponentes —aunque se acercó mucho el general y alguno de los analistas—, lo que ha demostrado que la polarización alcanzaba en mayor o menor grado a todos los intervinientes, y redundando, por lo tanto, en la realidad poliédrica ofrecida a los espectadores.

Letras en Sevilla se ha consolidado como una marca de cultura, pero también es marca de concordia. “Al español solo le gusta oír a aquellos que coinciden en sus planteamientos y aquí también escucha argumentos radicalmente diferentes a los suyos”.

Nos sobrarían tres de los dedos de una sola mano para contar los episodios “peliagudos”. Apenas el de Agustí Colomines, independentista catalán que por su actitud y comentarios indignó al público, y en esta última edición el rifirrafe de Macarena Olona con Roberto Vaquero. Aquí se notó especialmente la sincronización del tándem Pérez-Reverte y Vigorra, funcionando casi como “poli bueno y poli malo” (¿se imaginan de quién hacía cada uno?). Una determinante intervención que dejó la tensión en agua de borrajas. Momentos puntuales que por su excepcionalidad se valoran de forma positiva y en el recuerdo nos hacen esbozar una sonrisa.

Durante tres días, las jornadas de la Fundación Cajasol reflexionaban y profundizaban sobre la cuestión «España, frontera de Europa». Pese a que esta crónica pueda volverse relato una retahíla de nombres, enumeraremos a todos los ponentes e intentaremos sintetizar en pocas frases sus intervenciones.

El pistoletazo de salida vino, como no podía ser de otra manera, de la mano del presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido que, con sentidas palabras, manifestaba su satisfacción por la continuidad de unas jornadas únicas, el orgullo por la pluralidad que exhiben y el apostar por un tema de candente actualidad al que nadie debe dar la espalda. «Abordamos en Letras en Sevilla un auténtico drama humano, el de la inmigración, que afecta a España, que es común a todo el planeta y que genera, además, visiones contrapuestas e irreconciliables». Pulido agradeció la participación de todos los ponentes y asistentes de todas las ediciones. «Vamos a buscar el punto intermedio donde, según Aristóteles, estaría la virtud, aunque poniendo encima de la mesa, como es habitual en Letras en Sevilla, todas las aristas».

Continuaron los dos coordinadores, Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, que avanzaban el programa insistiendo: “Venimos a escucharnos todos”. Y arrancaban con un plato fuerte: el escritor procedía a la lectura de Los godos del emperador Valente, uno de sus artículos más conocidos, en el que comparaba la Vieja Europa y la presión migratoria con la sufrida por Roma y los godos. Precisamente el texto había sido el origen de esta jornada y contextualizaría lo que se desarrollaría a lo largo de la edición. Perteneciente a su serie “Patente de corso”, fue un artículo con mucha garra, desde el punto de vista europeo y —a la luz de una década posterior— de una clarividencia estremecedora. También fue inquietante —¿fueron unos imprudentes los romanos al introducir el “enemigo en casa”?— y muy desesperanzador con lo irrefutable de un proceso que está al llegar.

Abría la primera jornada Esteban Beltrán, director en España de Amnistía Internacional. Leyó un discurso en consonancia con los objetivos de su asociación. Tras denunciar que «el enorme número de migrantes desaparecidos constituye una catástrofe», puso la diana en los migrantes que vienen y vendrán movidos por el cambio climático, y abogó por «cambiar estas políticas crueles y estúpidas, porque necesitamos de estos movimientos migratorios para prosperar».

Prosiguió Carlos Rojas, secretario del grupo parlamentario del Partido Popular. Como “político en activo”, recurrió a ciertos lugares comunes, como que «la inmigración es pluralidad en todos los ámbitos, para lo positivo y también para los conflictos que afrontar», o que «si no abordamos el asunto de la inmigración desde el punto de vista humano, no estamos entendiendo nada». También sentenció que «quienes creemos en la universalidad de los derechos humanos y que no hay países de segunda, ni continentes incompatibles con la democracia, no podemos estigmatizar ni condenar».

Por la tarde se presentaba José Manuel Escobar, empresario, propietario de LQA Thinking Organic y una de las sorpresas de la edición. Él mismo confesaba su extrañeza inicial al haber sido invitado. Desde luego, hizo los deberes con sobresaliente. Un discurso cargado de sinceridad y convicción que comenzó con un texto de Goytisolo (guiño literario de Letras en Sevilla), un repaso histórico solvente y acometió el meollo de su intervención: la realidad económica y social del milagro almeriense. Una región olvidada de la mano de dios, despoblada y condenada a la emigración, que gracias al tesón y el trabajo de pequeños empresarios agrícolas ha hecho posible su realidad actual. Sobre todo, lo que emocionó a muchos, fue su canto a la acogida, a la multiculturalidad de los trabajadores que se instalan allí. Aunque era obvio que el empresario no estaba acostumbrado a los escenarios, la “verdad” y el amor a su tierra que irradiaba compensó con creces cualquier limitación.

Nico Castellano, periodista y autor del libro Me llamo Adou, incluyó de forma contundente el asunto racial con “El relato mediático de las migraciones en tiempo de populismo racista”. «No he visto nunca en Melilla esa sensación colectiva de empatía que se generó con Ucrania». “El 90% de las migraciones son de norte a norte, pero la amenaza que se siente del sur se debe al racismo puro y duro”. Denunció las agresiones y muertes en la valla, la estigmatización de los menas, el trato de favor con los ucranianos y culpó a los medios y a “la ultraderecha racista que predica el odio”.

La jornada finalizó con una conversación de Pérez-Reverte y Jesús Vigorra con Emilio Buale, un clásico de Letras en Sevilla, y Mamadou Lamarana, “Lama”. Buale, ecuatoguineano que llegó de niño desde un país que tuvo rango de provincia española, y Lama, de Guinea Conakry, ilegal que cruzó por Ceuta. Lama evitó el dramatismo a la hora de contar su relato transoceánico y conmovió por su ternura, espontaneidad y bonhomía. Tanto es así que se metió en el bolsillo al público y se convirtió en el gran broche emocional de la jornada. Por su parte, Emilio Buale, para finalizar, hizo disfrutar al público con la cálida lectura de textos de Tahar ben Jelloun, en los que mostró su identitaria intensa presencia escénica, capacidad actoral y voz de resonancias magnéticas.

El patio de la Fundación Cajasol acogía el martes la ponencia de Pedro Baños, coronel del Ejército de Tierra y diplomado de Estado Mayor: “Migraciones: la encrucijada mundial”. El coronel tiene la capacidad de hacer su relato muy accesible al público. Especialista en geoestrategia y relaciones internacionales, fue sin duda uno de los invitados estrella. Habló de las razones por las que se emigra a Europa: sanidad, mejores oportunidades… «Si acogemos a alguien en nuestra casa debe estar en igual de condiciones que nosotros», apuntó. «El mundo cambia muy rápido e igual mañana somos nosotros los que tenemos que emigrar a otro lugar». Hizo hincapié en la corrupción: «África está repleta de armas y crimen organizado, y lo que ha trastornado mucho los conflictos es el tráfico de drogas».

Tras su intervención, fue el activista Sani Ladan quien tomaba la palabra con: “La inmigración: efectos y consecuencias”. Alertó sobre los «discursos populistas» y fue el autor de una de las frases fetiche del certamen: «El racismo no es una opinión, el odio no es una opinión, la xenofobia no es una opinión». Teorizó con que «el sistema de bienestar de Europa bebe de las fuentes del continente africano», y desconcertó con la propuesta de que «hace falta una segunda descolonización».

Por la tarde el patio completaba su aforo con un público expectante por ver las ponencias de los dos invitados que se presuponían más “guerrilleros”. La primera, “¿Esperando a los bárbaros?”, de Macarena Olona, abogada del estado y exdiputada de Vox, cuya peculiar trayectoria política despertó una atracción especial y convocó a afectos y desafectos. Olona comenzó denunciando la ideología de género (la violencia no tiene género) vestida con una efectista chaqueta de Zara con slogans. Explicó las razones que han llevado al triunfo de Giorgia Meloni en Italia y al ascenso de Marine Le Pen: «El miedo es el sentimiento más poderoso que mueve al votante», dijo. Los procesos de inmigración ilegal desbordada y su impacto en los países europeos van a actuar sobre los países como una olla a presión. Vaticinó el triunfo de Vox: “No ahora, pero sí en dos legislaturas”. También afirmó que «unos utilizan el drama migratorio como industria, otros como catalizador para expandir sus tesis nacionalistas xenófobas sobre el odio y el señalamiento a los inmigrantes».

En sus supuestas antípodas (porque mucha gente no lo vio tan claro), “La inmigración, ¿mejora la sociedad o la destruye?” fue el título de la intervención de Roberto Vaquero, historiador y escritor, sin duda la más polémica de las jornadas. Presentado como comunista, desconcertó a un auditorio con un mensaje directo en el que criticó duramente la falta de asimilación cultural, defendió el concepto de ser español por encima de DNI y alertó del peligro de la islamización en los barrios: “Quien quiera vivir en España debe integrarse. Por decir esto te tildan de fascista”.

Lo más “políticamente incorrecto” fue afirmar que lo más peligroso no son los inmigrantes ilegales, sino los legales que no están asimilados”. Vaquero afirmó también que «en España los trabajadores son los que van a sufrir los problemas de las políticas migratorias». Arremetió contra una chantajista Marruecos, los falsos refugiados y se lamentó del abandono de los saharauis —con quien España tiene una gran deuda moral—. La interacción de ambos en las preguntas —como comentamos— desató un rifirrafe entre ellos y algunos miembros del público. Las intervenciones de Olona y Vaquero fueron pasto de tuiteros y polemistas y dejaron ingentes huellas en la red, que días después siguen coleando.

Comenzaba “Inmigración y delincuencia”, a cargo de Manuel Marlasca, periodista y escritor habitual de La Sexta. La estadística acompañó el inicio de su intervención: número de condenas por distintos delitos, tanto en españoles como de inmigrantes: «Hay modalidades distintas de delitos que han traído ciudadanos extranjeros, pero la delincuencia más preocupante es la que intenta quebrantar nuestro sistema de democracia». Alertó contra las fake news que se difunden a través de las redes sociales y que criminalizan y siembran el miedo: «Nadie comprueba, nadie filtra. Los medios de comunicación, en lugar de desmentir esto, lo que hacemos es replicar. Nos informamos por internet. Se cubre la guerra por YouTube», enfatizó.

La siguiente comparecencia fue online y correspondió a Margaritis Schinás, vicepresidente de la Comisión Europea, que se centró en «El reto migratorio de Europa». Nos dejó frases como éstas: «Los europeos éramos el 18% de la población mundial. Ahora somos poco más del 10% y en 2050 seremos algo menos del 5%. Vamos a necesitar la migración legal para que se mueva la economía». «La UE no pagará las piedras o el cemento para construir muros, porque Europa construye puentes, no muros». «Será un sistema basado en el derecho comunitario, un marco jurídico, cohesivo, holístico, no a la carta, y tendrá un equilibrio justo entre la responsabilidad y la solidaridad».

La sesión de tarde contó con la conversación entre el periodista y escritor Javier Ronda y Carlos Crespo Romero, general de división para el mando de la Jefatura de Costas y Policía Marítima de la Guardia Civil, que explicó de forma clara y sencilla las tareas en las que está implícita la Benemérita y sus zonas de actuación. Habló también de las mafias y su modus operandi, las zonas de llegada, los tipos de naves, las rutas y las razones por las que no actúan en Gibraltar. «Los que llegan a España lo hacen por vía marítima, y el echarse a la mar es siempre un riesgo que hay que tratar de evitar por la peligrosidad que eso supone». También negó que hubiera indicios de connivencia entre las mafias y las ONG.

“Marruecos: Partir para vivir” fue la penúltima, a cargo de Tahar ben Jelloun, escritor marroquí, premio Goncourt. Muy interesante asistir a la visión “desde dentro” de un intelectual que contempla su sociedad en la inmigración. Contó con una traductora estupenda que supo captar todos los matices de una intervención especialmente clarificadora. Dio una visión desgarrada de un Islam que se ha convertido en ideología de combate contra occidente, de una Marsella dominada en barrios por musulmanes, la captación en las propias cárceles de los futuros yihadistas y el fracaso escolar como una de las causas de la delincuencia juvenil.

La clausura de la VIII Edición de Letras en Sevilla con una conferencia titulada “¿Puertas o alambradas?” correspondió a la ex vicepresidenta del Gobierno y diputada del PSOE Carmen Calvo. Llegó exultante tras que su partido saliera victorioso de la moción de censura. Resuelta, brillante y elegante, se adueñó del escenario al momento y agradeció “la existencia de este espacio de pensamiento, de contrastes, en los que se tratan temas de gran envergadura, donde procuramos cambiar algunas ideas preconcebidas y aprender unos de otros”. Con respecto a la emigración, afirmó que “el gran reto es intentar abordar estos movimientos de forma moral y no violenta”. Respondiendo a las preguntas fue algo dispar. Sobre el uso del velo en España se dispersó y no convenció, pero sí contestó a la cuestión que había lanzado Arturo Pérez-Reverte al principio del ciclo: ¿por qué no veía españoles en los trabajos de construcción o en el campo con la alta tasa de paro? La diputada resolvió aquí con rotunda claridad que «por una cuestión sociológica los españoles se retiran de esos espacios duros y se los dejan a los nuevos jóvenes que llegan de otros países. Si a eso le añades el porcentaje de economía sumergida, ahí tienes la respuesta». Curioso que la pregunta lanzada en la apertura de las jornadas no hubiera sido contestada hasta el final.

Entonces… ¿Cuáles son las claves del rotundo éxito de las ocho convocatorias de la Fundación Cajasol? A las fuerzas vivas parece no interesarles la cultura. Pese a la entrada libre, ningún dignatario, alcalde, consejero de cultura o representante de instituciones andaluzas de las letras suele aparecer. Sin embargo, el público sevillano se ha mantenido fiel, fidelidad que es uno de los bastiones de la marca Letras en Sevilla. Podríamos apuntar varios factores más, que analizados individualmente serían muy valorados, pero cuando coinciden en un mismo proyecto estamos hablando de genialidad. El éxito ha sido el resultado de un esfuerzo conjunto y generoso. La Fundación Cajasol, el tirón mediático de Pérez-Reverte y Jesús Vigorra en la coordinación, la elección de los ponentes y el especial ambiente que se respira en un marco de excepción.

No hay que desdeñar tampoco el componente sorpresa que gravita en todos y cada uno de los ciclos, porque parte de la magia de las jornadas son las expectativas. Junto a las grandes comparecencias, siempre atractivas, los asistentes, en directo y en streaming se “beben” con fruición y respeto las palabras de todos los ponentes. A veces personajes muy conocidos no se ajustan tanto a lo esperado y otros cuya voz o nombre oían por primera vez maravillan. Unas pantallas van recogiendo el sentir del público a través de tuits que marcan el pulso con aportaciones, matices críticos y alabanzas a unas y otras comparecencias, que dejan el sentimiento intangible de que se asiste a un espectáculo intelectual atípico y hacen sentir al espectador ser un “privilegiado” de poder disfrutarlo. Todo ello le confiere la impronta de ser unas jornadas únicas.

 ¿A dónde nos llevara Letras en Sevilla IX? “Nos ha dicho un pajarito” que una vez Vigorra y Pérez-Reverte manejaron abordar Mayo del 68, el año que pudo cambiar el mundo (y no lo consiguió). Otro nos contó algo así como El mundo es de las mujeres. ¿Será alguno de estos o nos sorprenderán con un tema tanto o más sugestivo? Lo que sí sabemos —como una vez se escribió— es que Letras en Sevilla IX serán letras que no tratarán de hablar de Sevilla para los sevillanos, sino de hablar en Sevilla para el mundo.

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