Pueblo, 30 de julio de 1975
[El Aaiún, de nuestro enviado especial, Arturo Pérez-Reverte]
Según fuentes bien informadas de El Aaiún, durante las últimas horas tuvo lugar una infiltración de tropas marroquíes en la frontera norte del territorio. Cincuenta kilómetros al sur del paralelo 27,40, el vehículo en que viajaban un agente de policía nativo, acompañado de un conductor, fue detenido al recibir varios disparos en los neumáticos. Los infiltrados, que vestían uniforme de las FAR, habían llegado a la zona en número aproximado de una veintena, a bordo de tres vehículos, interceptando el coche de los saharauis en la pista que va de Smara a Hausa.
Minutos más tarde, cuando todavía los nativos estaban siendo interrogados por los marroquíes, hizo su aparición otro vehículo que transportaba mujeres y niños, que fue igualmente obligado a detenerse tras recibir varios impactos en los neumáticos y el motor. Los atacantes, al parecer, hicieron varias preguntas a sus eventuales prisioneros, mostrando especial interés por la posible presencia de soldados españoles en las proximidades. Tras hacer algunas siniestras predicciones sobre el futuro que espera al Sahara, los marroquíes montaron en sus vehículos y desaparecieron en dirección a la frontera. Informes posteriores parecen señalar que los atacantes proceden de una de las concentraciones de tropas de las FAR, justo al otro lado de la línea fronteriza, y que se habían internado en el territorio a través de una zona conocida como el "llano amarillo", con la intención de hacer prisioneros españoles.
Entretanto, las noticias que llegan de los puestos avanzados continúan haciendo referencia a fuertes concentraciones marroquíes en el paralelo 27,40. Las tropas de las FAR continúan desplegadas en el desierto, y en algunas zonas parecen haber sido emplazadas piezas de artillería ligera. La intención de los marroquíes parece ser mantener la tensión fronteriza e intentar la captura de prisioneros españoles, aunque no se descarta la posibilidad de que puedan registrarse incidentes de mayor gravedad. Nuestras tropas permanecen alerta, dando una muestra ejemplar de disciplina у sacrificio, pues las elevadas temperaturas y la dureza de la situación que estos días se produce en el desierto resultan prácticamente insoportables. El fuerte sol dificulta los movimientos. La tierra y el aire abrasan. Y en este infierno, nuestros soldados permanecen en sus puestos, las armas a punto, manteniendo la vigilancia en una frontera difícil y реligrosa.
En medios de El Aaiún se estima, sin embargo, que las tropas marroquíes no podrán mantener por tiempo indefinido esta situación. El despliegue a que les obligan las órdenes recibidas y las terribles condiciones de vida que estos días de fuerte calor están imponiendo en el desierto pueden destrozar su moral de combate. No hay que olvidar que los efectivos saharauis de las FAR, acostumbrados a la vida en el desierto, parecen haber sido trasladados a otras zonas, y en la frontera los sustituyen tropas marroquíes del norte, para quienes la guerra en estas condiciones resulta casi tan dura como para los españоles. Mantener durante mucho tiempo su actual dispositivo podría destruir parcialmente la capacidad оperativa del ejército del sur.
Ayer informaban varias agencias sobre la proposición hecha por el PUNS al Frente Polisario рага que ambos llegasen a un acuerdo que, incluso, podría determinar la fusión de ambos grupos. Como se recordará, este tema ya ha sido tratado por nuestro enviado especial en el Sahara en anteriores crónicas. Por su parte, la agencia Cifra alude a las repetidas invitaciones que el secretarlo politico del PUNS ha cursado a los polisarios, añadiendo que hasta ahora no ha recibido ninguna respuesta. Pyresa, por otro lado, afirma que no habrá расto, según fuentes generalmente bien informadas, y que el Polisario ha acogido con indiferencia la proposición.
El Gobierno español premió ayer los méritos adquiridos por personalidades militares y civiles en el Sahara con la imposición de la Orden de África en sus distintas categorías. Presidieron el acto e hicieron entrega de las distinciones Eduardo Blanco, director general de Promoción del Sahara; el gobernador general, Federico Gómez de Salazar; el secretario general de la Gobernación, coronel Luis Rodríguez de Viguri, y el delegado gubernativo, teniente coronel Rafael de Valdés. El general Gómez de Salazar, informa Cifra, justificó las distinciones en la finalidad y el servicio a España e invitó a todos a seguir trabajando por la seguridad y el bienestar del Sahara hasta el último minuto de la presencia española en este territorio.