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12 agosto 2023

'La piel del tambor', un filme de misterios barrocos, espías y hackers en pantalla grande

elpais.com.co - 12/08/2023

Espías, "hackers", intriga y suspenso forman parte de la coproducción entre Colombia, España e Italia, que puso de pie en salas de cine al propio autor de la novela, Arturo Pérez-Reverte, al ver la “gran adaptación al cine” que de su obra hizo el director caleño Sergio Dow. La película involucra a la iglesia católica por cuenta de un correo electrónico anónimo que recibe el papa por parte de un "hacker" que le pide investigar las muertes ocurridas en una iglesia barroca del siglo XVII que se desmorona y que, aparentemente, mata para defenderse. Hablamos con el realizador sobre este filme protagonizado por el actor británico Richard Armitage y la española Amaia Salamanca, y que cuenta en su elenco con el italiano Franco Nero, el colombiano Víctor Mallarino y el español Rodolfo Sancho.

¿Cómo llegó a ese libro de Arturo Pérez Reverte para volverla película?

De una manera peculiar. Un amigo mexicano, Eugenio Castillo, estaba visitándonos en Chicago y se le olvidó el libro en mi casa. Sentí curiosidad, lo leí y descubrí que era una historia muy interesante, con una clarísima vocación cinematográfica y contemplé la posibilidad de llevarlo al cine, y afortunadamente pudimos lograrlo.

Y se volvió una coproducción de tres países...

Cuatro, si se tiene en cuenta una participación menor de Estados Unidos. Esta película contó con una inversión privada, pero la mayor parte provino de los institutos del cine y ministerios de cada uno de los países que participaron en la coproducción.

A pesar de estar clasificada para mayores de 12 años, tiene todos los elementos: misterio suspenso, intriga. Los jóvenes pueden encontrar afinidad con el joven hacker, y les va a encantar   porque está interpretado por Carlos Cuevas, actor de Merlí y Smiley, la revelación española

Tiene un elenco muy internacional... ¿Cómo fue trabajar con tantos actores de diversos países?

En eso hubo mucha dedicación de la directora de casting, Camila-Valentine Isola, con mucha trayectoria, quien vive en Madrid, pero permanece muy conectada con los representantes de los actores en Estados Unidos y Europa. No se trató solamente de ensamblar un reparto que es excepcional, sino de contar con la suerte de que estuvieran todos disponibles al mismo tiempo, eso no es fácil. Hubo que reemplazar algunos pocos, pero las opciones con las que terminamos eran las ideales. Me siento muy satisfecho teniendo actores de 11 países y de haber superado el primer reto, que era que todo armonizara, porque había podido convertirse en una Babel, pero logramos con esos actores de altísimo nivel, que esto funcionara, no se nota ninguna discordancia.

También contó con actores colombianos, como Víctor Mallarino. ¿Qué pondera de él?

Es uno de los más grandes, a quien aprecio inmensamente, además me honra con su amistad. Víctor es un talentosísimo actor que está en su mejor momento, con una trayectoria como ninguna y una dedicación y una escuela extraordinarias, estuvo al nivel y muchas veces por encima del reparto internacional.

Hacer adaptaciones es muy difícil en estos tiempos, por producción y por recursos. ¿Cómo se logró esta hazaña y qué expectativa tienen respecto al impacto en taquilla?

Hacer películas aquí y en cualquier parte es difícil. Es una actividad de mucho riesgo, que compromete capitales muy grandes, esta es una película de 8 millones de dólares, 7 y medio millones de euros. Se logró mediante la fórmula de coproducción que reparte ese riesgo, y se emplearon también los programas de incentivos que existen en todos los países, —exceptuando los Estados Unidos, en donde se producen películas de grandes presupuestos con la inversión privada—. Era el principal obstáculo, que logramos vencer. La notoriedad del autor estuvo a favor, así como el reparto y los productores, que eran lo suficientemente sólidos, y constituyeron una garantía de que la película se iba a realizar y a terminar.

La película se lanzó oficialmente en España, Arturo Pérez-Reverte estuvo allá, ¿cómo tomó la adaptación cinematográfica de su obra?

Ojalá todos los espectadores de la película reaccionaran como Arturo, que a la mitad de la proyección se levantó y me besó; está feliz, considera que es la mejor adaptación de su novela, no me correspondería a mí decirlo, repito sus palabras. Competimos con películas que realizaron autores como Polanski: 'La Novena Puerta', con grandes repartos como Johnny Depp o Viggo Mortensen. Y algo que es muy estimulante es que Pérez-Reverte publicó sus opiniones en una columna extensa en el 'ABC' en Madrid y me ha ofrecido que hagamos otros proyectos. La historia intrincada no es fácil, hay que seguirla con cuidado, pero cuando la gente se conecta, se pega de la pantalla y no se mueve. Me sorprendió ver eso en funciones comerciales en España, salían muy satisfechos con la película. Estuvo muchas semanas en Amazon Prime, y fue segunda, después de 'Top Gun' en España, lo mismo en Rusia, dos idiosincrasias diferentes.

https://www.elpais.com.co/entretenimiento/la-piel-del-tambor-un-filme-de-misterios-barrocos-espias-y-hackers-en-pantalla-grande-1123.html

21 octubre 2022

«La adaptación de 'La piel del tambor' es una gran película»

Efe - 21/10/2022

Arturo Pérez-Reverte se ha mostrado más que satisfecho con el salto al cine de una de sus novelas más famosas, 'La piel del tambor'. «Es una gran película», ha asegurado rotundo el escritor, que considera que es una de las «mejores» adaptaciones que se han hecho de uno de sus textos. «Son mis personajes: es mi padre Quart, es mi Macarena, es mi Sevilla», ha añadido aclarando que la satisfacción de un novelista supone «la prueba del algodón» de cara a la calidad de la adaptación. Para Pérez-Reverte es una «de las mejores películas que se han hecho» de un texto suyo, en cuya adaptación al cine no ha participado: «Yo creo que un autor debe cobrar la novela y retirarse», ha bromeado. De entre todo el elenco, el autor ha destacado la labor del protagonista, Richard Armitage, que interpreta al padre Quart. «Richard está formidable, es mi cura: alto, guapo, duro», ha afirmado Pérez-Reverte, a la vez que ha señalado el valor del filme como «un spot publicitario de Sevilla extraordinario». 

Por su parte, Armitage ha afirmado conocer los libros del autor español a través de algunas de las adaptaciones que se han hecho al cine pero no tenía un concepto de «lo grande que era como escritor» hasta que leyó la novela y estudió la labor real del Instituto Vaticano para prepararse el papel. El actor ha confesado haber bromeado con él acerca de su popularidad en España, donde es conocido por su nombre de pila, «como Madonna o Beyoncé».

Rodada con un reparto internacional pero con mayoría de intérpretes castellanoparlantes, la cinta cuenta con la peculiaridad de haber sido filmada en inglés, decisión que Sergio Dow, director del filme, ha considerado una muestra de que «actores que hablan en español de la más alta categoría pueden actuar hoy en cualquier idioma». «Puede que a nosotros nos parezca raro porque estamos en España, pero creo que eso son un poco las trabas que nos ponemos nosotros mismos en realidad», ha afirmado Salamanca, quien ha coincidido con la visión del director y se ha preguntado «por qué no vamos a poder rodar en inglés y enseñar esto de una manera más internacional a todo el mundo».

Asimismo, la actriz ha reconocido que en las escenas en las que discutía con Rodolfo Sancho (quien encarna a Pencho Gavira, exmarido de Macarena y villano de la historia) se le hacía algo más complicado porque «los españoles discutimos de una manera algo más pasional», algo que solucionó desmontando prejuicios en los ensayos. Con ella ha coincidido Sancho, quien ha añadido que «mínimo el cincuenta por ciento del trabajo lo hace vestuario, maquillaje, el guion... un mal guion no se puede defender», algo con lo que se ha mostrado de acuerdo Alicia Borrachero (quien interpreta a una monja restauradora de la iglesia), que también ha recordado la libertad que el director les ha otorgado.

En cuanto a la distribución internacional, motivo principal para su realización en inglés, el equipo ha apuntado que si bien el filme tendrá una buena distribución en el mundo hispanoparlante, también podría encontrar hueco en las plataformas de todo el mundo. Así lo han reconocido Armitage y Pérez-Reverte, a lo que Dow ha añadido que «ojalá llegue tan lejos como se pueda». «Creo que es una película que va a tener, espero, larga vida. Creo que no va a perder vigencia rápidamente», ha puntualizado.

https://www.eldebate.com/cultura/20221021/arturo-perez-reverte-adaptacion-piel-tambor-gran-pelicula_67753.html

Amaia Salamanca: "Siendo una adaptación de un gran autor como Pérez-Reverte sentí la presión"

Uxía Prieto - huffingtonpost.es - 21/10/2022

Misterio, acción, poder, romance y un pelotazo inmobiliario. Todos los ingredientes de 'La piel del tambor', una de las novelas más leídas de Arturo Pérez-Reverte, llegan a la pantalla este viernes de la mano de la adaptación homónima de Sergio Dow. Los personajes de la historia del escritor vuelven a recorrer Sevilla a través de Richard Armitage, Amaia Salamanca, Rodolfo Sancho o Alicia Borrachero, y el académico está encantado. “La película es extraordinaria”, reveló esta semana en un corrillo con los medios de comunicación durante la presentación de la cinta. Pérez-Reverte asegura que ha reconocido todos los elementos y ambientes de su novela en esta adaptación, en la que no ha estado involucrado. El académico tiene especialmente buenas palabras para Richard Armitage, que se mete en la piel del padre Quart, y que ha sentido la presión de llevar esta historia a la gran pantalla.

“Conocía al escritor desde 1999, con 'La novena puerta', y había leído algunas de sus novelas y sí, realmente sentí el peso de la responsabilidad de llevar un libro como este y, como hemos dicho ambos, su opinión sobre el resultado final era lo más importante”, revela el actor en una entrevista. Su compañera Amaia Salamanca, que da vida a la aristocrática Macarena Bruner, también sintió esa responsabilidad antes de comenzar el proyecto. “Creo que como actores igual no deberíamos fijarnos en lo externo y preocuparnos por el proyecto, pero siendo un gran autor, como es Arturo Pérez-Reverte, obviamente sí que sentías un poco la presión que nos metíamos nosotros mismos de querer hacer lo que él tenía en su imaginación cuando escribió esto”, confiesa.

La actriz también cuenta que no se había leído el libro antes de rodar pero que se apoyó “en las partes en las que se hablaba de Macarena, porque define muy bien el personaje y te da unas pautas muy claras”. Salamanca celebra que, finalmente, al autor le haya gustado la cinta: “Ha dado su bendición, por decirlo de alguna manera”. “La responsabilidad yo creo que la hemos compartido todos y es obvia, es evidente. Precisamente porque conocíamos el libro, y además creo que es uno de los libros más reconocidos y más leídos de Arturo Pérez-Reverte. Entonces sí, para mí personalmente eso fue un desafío importante y también saber antes incluso de comenzar a trabajar en el proyecto, que fuera como fuera la adaptación el terreno estaba abonado por la creatividad de Pérez-Reverte”, revela por su parte Alicia Borrachero, que se mete en la piel de la hermana Gris Marsala.

Para Rodolfo Sancho, al que le ha tocado interpretar al malo de la película, Pencho Gavira, hay responsabilidad, porque te estás enfrentando a un personaje que no es nuevo. “Siempre que tienes un personaje que el público conoce, como me ocurrió con Fernando —el Católico— por ejemplo, sientes una responsabilidad. De todas formas he aprendido a intentar tener la misma responsabilidad sea el proyecto que sea. Porque creo que el proyecto, o el guionista que lo ha escrito, o el director que lo ha dirigido, o la productora que lo produce se merece el mismo respeto venga de una famosa novela o un personaje histórico o sea cualquier otra cosa”, reflexiona el actor. Precisamente haber sido el villano de la historia ha sido una de las mayores aventuras del rodaje para Sancho. “Pencho Gavira para mí ha sido un reto, trabajar a este tipo corrupto, ambicioso, sin escrúpulos… Y está muy bien porque he descubierto mi lado oscuro. Lo he podido utilizar simplemente para interpretar”, bromea el intérprete, que también resalta la complejidad de llevar el personaje de la novela a la pantalla sin desvirtuarlo. “Definir en un corto periodo, que es el que tienes cuando haces unas secuencias en una película, todo eso que está descrito en una novela, ser capaz de dar todas esas aristas del personaje, es un trabajo muy intenso”, explica.

Es un desafío que comparte su compañera Alicia Borrachero, que señala que lo más difícil ha sido “tratar de que el espíritu de ese personaje estuviera”. “Los personajes de Pérez-Reverte no son solamente muy imaginativos, sino muy divertidos para un actor, creo yo, precisamente porque tienen muchas caras. Mi reto fue coger la novela y tratar de ir viendo en cada escena cómo algo que no estaba literalmente escrito de alguna manera podía intentar incorporar en pequeñas cosas, en pequeños gestos”, reflexiona la actriz.

Para Richard Armitage, entender las dinámicas de la iglesia católica fue toda una aventura: “No soy católico, me crié dentro de la iglesia de Inglaterra así que estudié catolicismo”. ¿Cómo lo hizo? Leyendo 'Roman Catholicism for Dummies'. “También toda la acción fue complicada, el equilibrio entre la moralidad del hombre versus lo que tiene que hacer, y por supuesto la relación con Macarena, eso fue muy complicado”, añade el actor. “¿Para un cura no?”, bromea Salamanca. Además, cuenta el británico, no tiene “absolutamente nada” en común con su personaje, una desventaja que no tiene que solventar Salamanca. “Tengo familia en Sevilla, tengo amistades, y entonces de alguna manera siempre podía entender el mundo de Macarena, lo que la rodeaba, de dónde procedía... Sí que pude encontrar algunas similitudes, y me fue fácil a la hora de crear el personaje”, relata.

La acción de 'La piel del tambor' se desarrolla en Sevilla, pero la cinta se ha grabado en inglés para que, en palabras de Pérez-Reverte, tuviera “más proyección exterior”. Que el rodaje fuera en inglés ha sido una dificultad añadida para algunos de los miembros del reparto, como Amaia Salamanca. “Era mi primer proyecto en inglés y estaba muy nerviosa”, reconoce, aunque contó con el apoyo de Armitage, con el que comparte gran parte de sus secuencias. “Richard me ayudó muchísimo. Yo le decía: "Tienes que tener paciencia conmigo, y si ves que hay algo que no estoy diciendo bien o que lo puedo decir de otra manera, ¿te importaría comentármelo?". Y tuvo mucha paciencia conmigo, me ayudó. Ese es el punto de mayor dificultad, yo creo, porque ya no es solo aprenderte tus líneas y prepararte el personaje, es un escalón más”, cuenta sobre la experiencia. Para trabajar el idioma en profundidad, Salamanca contó con la ayuda de una "coach" con la que empezó a prepararse un mes antes de iniciar el rodaje, analizando cada secuencia. 

Es un trabajo que no le hizo falta a Alicia Borrachero, que es bilingüe, y asegura que por fin ha podido divertirse rodando en inglés. “Trabajo bastante en inglés pero siempre tengo que trabajar un acento, armenio, cubano, español, siempre. Nunca puedo hablar inglés americano, y en esta película mi personaje, Gris Marsala, es americana, entonces dije: "Ay, qué bien. Voy a poder hablar". Porque además yo hablo mucho, ella da mucha información. Entonces ha sido una fiesta, yo me lo he pasado muy bien”, recuerda la intérprete.

El rodaje también fue una especie de fiesta para Armitage, que describe la experiencia de rodar en Sevilla como un antes y un después. “Conocer a los talentosos actores españoles, a todo el equipo, me cambió la vida. Caminar por localizaciones que te quitan la respiración cada día que me transportaban... No tenía que imaginarme nada, todo era real. Trabajar con Amaia ha sido lo mejor del rodaje”, destaca el actor. “Conocerte a través de tu personaje fue increíble, realmente gratificante”, confiesa a su compañera de reparto.

El telón de fondo de la película son las misteriosas muertes en la iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, que desvelan una estructura de poder, escándalos y corrupción urbanística. ¿Sigue teniendo la iglesia poder e influencia en España? “Sin duda”, responde rotundo Rodolfo Sancho. “Obviamente quizás no tiene el poderío de la Edad Media, porque el miedo que infunde ya no es el mismo o ya no influye de la misma forma en la sociedad, pero no hay más que verlo en ciertos países de Europa, que tienen una influencia católica gigantesca, como España o Italia”, reflexiona el actor. Para Sancho, la influencia es “tremenda” y puede verse en la política. ”No quiero meterme donde no me llaman, pero yo tengo mucha familia en Uruguay, primos, mi madre es uruguaya, y las derechas en Latinoamérica son muy distintas, porque no todas tienen esta influencia y son realmente liberales. Aquí los que se llaman liberales son conservadores. Ya la he cagado bien”, bromea el intérprete. ”Es algo que salta a la vista, no estoy diciendo nada nuevo. Aquí si eres de derechas tienes que ser católico”, añade.

Borrachero, por su parte, cree que es “una pregunta difícil de contestar, y hay que tener la valentía que tiene Rodolfo, porque es un tema complejo”. “Diría simplemente que en todas partes hay de todo. Igual que hay en la iglesia personas que están haciendo muchísimo por el mundo, misioneros, curas, monjas, gente entregada a los demás, pues por supuesto también hay poder. En la película se habla de esto, y el poder es el poder en cualquier lugar. Pero eso no quiere decir que todo sea así y que no haya también bondad y amor”, reflexiona la actriz.

Vídeo:

https://www.huffingtonpost.es/entry/amaia-salamanca-siendo-una-adaptacion-de-un-gran-autor-como-perez-reverte-senti-la-presion_es_63501670e4b03e8038da79f9

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Amaia Salamanca: "'La piel del tambor' ha sido un antes y un después en mi carrera"

Rubén Romero Santos - 20minutos.es - 21/10/2022

A Lola Flores, según sostiene una marca de cerveza, se la conoció en todo el mundo por su acento. A Amaia Salamanca (Coslada, 1986), la van a conocer a partir de este viernes por su papel en 'La piel del tambor', supercoproducción que adapta la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte. Una historia de asesinatos, luchas por el poder, geopolítica y pelotazos urbanísticos ambientada en una Sevilla en la que nunca se pone el sol y dirigida por el colombiano Sergio Dow. Hablamos con la estrella española sobre lo que se antoja como un papel decisivo en su filmografía.

—¿Te has planteado 'La piel del tambor' como un antes y un después en tu carrera? ¿Como tu primer paso para cruzar el charco?

—No sé cómo la van a recibir, pero para mí sí que ha sido un antes y un después. Porque es un personaje en inglés y me ha obligado a trabajar de una forma a la que yo no estaba acostumbrada. Ahora bien, creo que ya no hace falta coger las maletas y cambiar de país para seguir tu carrera. Con las plataformas se puede llegar a todas partes. Yo tengo aquí montada mi vida con mi familia. Soy muy feliz.

—En 'La piel del tambor' eres Macarena, una futura duquesa sevillana enamorada de un bailaor… No sé por qué, pero es una historia que me suena de la vida real… ¿Viste muchos vídeos de la casa de Alba?

—Todos nos podemos imaginar cuáles han sido algunos de mis referentes. Pero también conozco a mucha gente en Sevilla, así que no es un mundo que me sea ajeno.

—Fionnula Flanagan, tu madre en la ficción, es un calco de Cayetana Fitz-James Stuart… ¡Hasta en el peinado!

—¡No ha sido buscado! ¡De verdad que ella ya venía con ese corte de Irlanda!

—Macarena se enamora de un cura con sotana.

—Bueno, es que físicamente está muy bien. Es muy atractivo. Ambos sufren un dolor muy grande, que hace que conecten. Macarena es una persona a la que no le ha importado lo que digan de ella en la sociedad sevillana. Cuando te enamoras, alguien te atrae y ya está. Al final ella es una católica practicante y sabe dónde están las fronteras, pero no puede evitar entrar en contradicciones, como cualquiera de nosotros.

—Los escenarios son apabullantes. ¿Es más fácil sentirse una duquesa con esos palacios como platós?

—De hecho es que no había casi plató. Siendo Sevilla una ciudad tan bonita, es un personaje más dentro de la película. Rodeada de esa realidad no te tienes que imaginar nada. Richard Armitage (que interpreta al padre Quart, el protagonista y "love interest" de Macarena) decía que qué bien trabajar de esa manera, porque él venía de interpretar a Thorin en 'El hobbit' y estaba todo el rato hablando con un muñequito verde que no existía y rodeado de pantallas verdes.

—La película es una coproducción entre Colombia, Italia y España rodada en inglés. ¿Es muy difícil comunicarse con un equipo tan diverso?

—Al haber tanta gente de fuera tienes que estar como muy atenta a todo lo que sucede, y me parece que eso es beneficioso para el proyecto en general. Todos tenemos que estar unidos por una misma historia.

—Es tu primera película en inglés. ¿Cómo la has afrontado?

—Le tenía muchísimas ganas. Contraté un "coach" de inglés para que me ayudara. Mi personaje es una persona que ha estudiado y vivido fuera y que, por lo tanto, tiene que tener un inglés sin el acento tan cerrado y tan característico español, un acento que no estuviera tan rozado.

—¿Añade mucha dificultad a la interpretación?

—Pues sí. No solo debes aprenderte lo que tienes que decir y con los movimientos de cuerpo adecuados, sino que además estás pendiente de una cosa extra que normalmente no estás. Después, en español no nos preocupamos tanto de la entonación como los ingleses, ellos hablan oscilando más… ¡Y yo hablo muy rápido en español!

—"Coach" de idiomas… ¿"Coach" Pérez-Reverte apareció por el rodaje?

—Me consta que ha hablado mucho con Sergio, pero no conmigo. Sinceramente, yo lo agradezco, porque me hubiera puesto muy muy nerviosa y no hubiera podido estar tan concentrada como debiera. Primero, porque es el autor de la novela y, segundo, porque todos sabemos que Arturo siempre dice lo que piensa. Estar a la altura de la Macarena que él tenía en su cabeza cuando escribió la novela es una presión extra.

—Y ya sin la presión, ¿qué opina el autor de tu/su Macarena?

—Coincidí con él la semana pasada en Sevilla, en el estreno y ha sido encantador. Me parece una persona bastante cercana y que está apoyando muchísimo la película.

https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/amaia-salamanca-la-piel-del-tambor-ha-sido-un-antes-y-un-despues-en-mi-carrera-5070510/

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La adaptación de ‘La piel del tambor’ desde dentro

Sergio Murillo - elgeneracionalpost.com - 21/10/2022

Hoy se estrena 'La piel del tambor', dirigida por Sergio Dow. Ambientada en la Sevilla de la última década del siglo XX, filmada en inglés y basada en la novela homónima de Arturo Pérez Reverte publicada en 1995. Esta producción tuvo su preestreno a principios de semana. Allí, actores, director y autor dieron su opinión acerca de la adaptación. El autor llegó media hora antes de la cita con los medios. Su sombrero de tipo habana, que ocultaba la mitad de su rostro -la otra mitad pendiente de una llamada telefónica- hacía recordar a Ibrahim, el falso abogado cubano que describe en la novela y olvida la película. Igual que ocurre con la Niña Puñales. Y otros tantos personajes y lugares que el filme deja fuera por las necesidades clásicas de un guion cinematográfico. Y Arturo Pérez Reverte lo sabe.

«La prueba del algodón para un novelista es que le guste la película, que reconozca su novela. Y ha ocurrido así. Al verla pensé: son mis personajes. Mi padre Quart, mi Macarena. Es mi Sevilla”, sentencia el autor. No es la primera vez -y muy probablemente tampoco la última- que Pérez Reverte observa cómo los personajes de una obra que él ha escrito toman vida en la gran pantalla. «No ocurre siempre. Cuando no me gusta me callo, y cuando me gusta lo digo. Esta me ha gustado. Es una gran película». Lo importante en el paso de libro a cine es no perder la esencia. Aquello que el novelista piensa e imagina; lo que quiere trasladar al lector. «Es que la película huele a azahar y a Sevilla», sonríe Pérez Reverte. Sucede lo mismo con los personajes. «La manera de moverse por la ciudad. Richard está formidable. Yo lo imaginé así: alto, guapo, duro. No un James Bond. Quart es un cura que sabe moverse por los terrenos sucios; es un hombre de la trastienda de El Vaticano. Hace un trabajo extraordinario. Me he quedado asombrado». El autor espera un segundo para poner la guinda al halago: «Yo creo que es, quizá, junto con 'El maestro de esgrima' que hizo Pedro Olea, una de las mejores películas que han hecho de un texto mío».

No es fácil realizar una adaptación. Supone un cambio de paradigma en el que literatura y cine no siempre llegan a la misma conclusión. En esa transición un escritor puede tomar diferentes posturas. «Yo creo que un autor debe cobrar la novela y retirarse» ríe Pérez Reverte. «Un autor molesta más que ayuda en un rodaje. Procuro mantenerme lejos, voy a saludar un día y me retiro. Así lo he hecho esta vez. No me necesitaban para nada», completa el novelista bajo una media sonrisa que reconoce el trabajo bien hecho. En esa Sevilla de la última década del siglo XX, frecuentada por canallas de oficina y de bajos barrios, transcurre la trama. Quizá por ello se hace extraño ver a actores españoles en el sur de la península discutiendo en otro idioma. «La película está rodada en inglés para tener una proyección exterior. Eso le da una fuerza enorme. Es una película que también tendrá un bagaje extraordinario en plataformas cinematográficas. Creo que es una gran película para Amazon, precisamente», reflexiona Pérez Reverte. «Tendrá un recorrido largo, largo, largo».

—Amaia, ¿es difícil interpretar un personaje que ha sido pensado para la literatura?

—Sí (ríe). Sobre todo, yo creo que lo difícil es la presión que podemos tener al venir de una novela cuyo autor, además, está vivo y puede opinar de lo que ve. Lo difícil es estar a la altura de lo que el autor escribió en su momento; y si la Macarena Bruner que yo interpreto es la que él tenía en mente cuando lo estaba escribiendo. En este caso, creo que nos ha salido bien y él mismo lo ha confirmado. Dice que es una de las mejores adaptaciones de sus novelas que él ha visto. Lo comentábamos antes Richard y yo: estamos contentos de que a Pérez-Reverte le haya gustado.

—Richard, tu personaje es muy particular. Por un lado tiene un vínculo muy fuerte con la iglesia, por otro integra el brazo armado de la misma. Incluso en algunos momentos tiene puntos sarcásticos. ¿Qué has aprendido de tu experiencia como Lorenzo Quart?

—¿Qué he aprendido? (suspira, pensativo). Tuve que llevar a cabo una investigación. El personaje tiene mucha relación con un entorno tan misterioso como el Vaticano, un lugar que está lleno de secretos, y él es partícipe de ellos. Tuve que aprender a perdonarme a mí mismo, porque el padre Quart es una persona que necesita perdonarse a sí misma por esos vínculos con el pasado oscuro que tiene la iglesia. De hecho, está roto cuando conoce a Macarena. Lo que he aprendido de él es a perdonar.

—No sé si habéis leído la obra original…

—Rodolfo: Sí (sonríe).

—Alicia: Por supuesto.

—¿Qué dificultad encierra interpretar a un personaje que ha sido pensado para literatura?

—Rodolfo: Siempre es un reto, ¿no? Y en una novela de Arturo, pues quizá más. Lo que piensas es: tengo que estar a la altura de lo que él imagina. Pero, por otra parte, yo siempre pienso que, en la literatura, como en el cine, el espectador pone mucho de su parte. Un espectador puede ver unas cosas de un personaje y otro espectador ver otras. De alguna manera, ese pensamiento me da cierta libertad.

—¿En qué sentido?

—Yo no puedo, como actor, estar constreñido a una visión concreta. A la hora de la verdad, cuando dicen “acción” tengo que estar suelto y vivo. Incluso abierto a que ocurran cosas que no has pensado en el rodaje. Escuchas al otro actor hacer algo y tienes que reaccionar. Creo que es vital basarte en lo que has leído para no morirte en la escena; pero sin coartar la libertad.

—Alicia: Estoy de acuerdo con todo lo que dice. Creo que, por añadir algo más, la riqueza que tiene una novela de Arturo Pérez-Reverte es enorme para un actor porque puedes remitirte al libro y obtener muchísima información. Información que normalmente no se tiene en un guion. Esto es una adaptación.

—¿Qué tipo de información?

—Alicia: Bueno, no solamente información sobre tu personaje. Escenario, ambientes, otros personajes. Como en la vida: nos hacen los otros; no solo “yo, yo, yo”. Si soy el rey, cuando entro a una habitación todos se levantan; de tal forma que lo que me hace ser rey es algo que hacen todos y no tú. Por tanto, tener esa información tan rica de otros personajes, esas descripciones, esas escenas que no están en la película… Para mí es una fuente de inspiración. La novela original no debe atar al actor, sino inspirarle. Luego, la creatividad aparece en el momento; y cuando hay mucho trabajo detrás, más (ríe).

—No es tanto un trabajo de adaptación, sino de inspiración…

—Alicia: Yo he intentado quitarme de la cabeza el hecho de que sea una novela, excepto para desear que a Arturo le convenciera la película. Nunca va a haber alguien que diga "es tal como me lo había imaginado", porque cada persona imagina una cosa de una manera distinta. Te tienes que quitar ese peso de encima. Es imposible satisfacer a todo el mundo. A mí me gusta porque siempre me ha gustado mucho estudiar y tener datos, y en este caso los he tenido.

—¿Cuál es vuestra escena favorita de la película? Esa que veis y os recuerda a un momento especial o de la que estáis muy satisfechos.

—Rodolfo: Me gusta mucho la presentación de mi personaje, cuando presenta el proyecto que quiere hacer en la parroquia. Por otra parte, cuando la cosa se está torciendo y Pencho dice aquello de “yo no dejo cabos sueltos”. Ahí es cuando ves que este tipo está dispuesto a hacer lo que haga falta. Las secuencias con Richard las he disfrutado mucho; con Amaia la discusión también (sonríe). No sabría elegir una.

—Alicia: Para mí la primera.

—¿También la presentación?

—Es que, ahora que lo pienso, están muy bien presentados los personajes en esta película. Con sentido, nada a la ligera y muy integrado en el argumento. Para mí era una escena difícil porque tenía que presentar a un personaje que en la novela tiene mucha extensión, pero que en la película no. Entonces tenía que contar mucho con poco. Y se tenía que comprender, porque si no el final… Había que dejar muchas semillas del personaje sin caer en la obviedad.

—¿Qué tiene de particular esta escena?

—Va más allá de una presentación normal. Conoces al personaje por cómo toca la iglesia, cómo habla de ella, cómo se tira del andamio como un mono a la llegada del padre Quart. Esa presentación la trabajé mucho y era muy importante. Además, tenía que dar mucha información sobre el retablo, la iglesia, de los años que lleva allí y de la familia que la protege. Datos que no tenían que ser información, sino, bueno, otra cosa (sonríe). Me pasa poco. Normalmente me veo y no suele salirme lo que quiero; pero de esta escena estoy más que orgullosa.

https://elgeneracionalpost.com/cultura/2022/1021/59818/la-adaptacion-de-la-piel-del-tambor-desde-dentro.html

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Amaia Salamanca: "No me suelo ver en pantalla porque no me gusto"

Amparo Barbeta - levante-emv.com - 21/10/2022

—'La piel del tambor' es misterio, es "thriller", y es, sobre todo, una historia de amor, en el amplio sentido de la palabra.

—Y yo añadiría, una buena excusa para ir al cine. Es una de esas pelis que te tienen atento constantemente porque no paran de suceder cosas en pantalla. El "thriller" tiene eso y, por ello, es un género que gusta mucho. Todos queremos sacar el detective que llevamos dentro y descifrar qué es lo que está pasando.

—La historia es una constante búsqueda de respuestas.

—Desde luego, y todas esas respuestas son las que te hacen estar ahí. La película te obliga a estar expectante. Antes hablabas del amor, pero es que en la peli hay amor a la familia, a la historia, a lo romántico, a lo que no puedes tener...

—¿Habías leído el libro de Arturo Pérez-Reverte?

—No, y como todo sucedió bastante rápido y mi preocupación era el hecho de que se iba a rodar en inglés y que me tenía que preparar con una "coach", el libro solo lo miré y me paré en las partes en la que salía Macarena, mi personaje. Sé que es un poco feo decirlo, pero no me daba para más.

—¿Te chocó grabar en Sevilla y que el rodaje fuera en inglés?

—Muchísimo, se me hacía raro. Yo por Sevilla estoy bastante y tengo allí familia, e incluso cuando estoy por allí se me pega el acentito. Hablar en inglés con Rodolfo Sancho, que en la peli hace de mi marido, se me hacia rarísimo. Y ya no te cuento lo de discutir entre dos sevillanos, que somos muy pasionales. Cuanto menos, fue muy curioso.

—La historia ya se adaptó a televisión con Ana Álvarez en tu papel, el de la aristócrata Macarena Bruner. En ese caso se llamaba 'Quart: El hombre de Roma' y fue en 2007.

—¿Ah sí? No tenía ni idea. No lo sabía. No me lo habían comentado.

—¿En quién te inspiraste para crear el papel?

—Como actor no te puede poder la presión, porque eso te puede distraer. Me apoyé mucho en el director, que es el que sabía del proyecto, porque él es el que lo ha sacado adelante, y para mí su criterio es lo importante. Yo me boicoteaba a mí misma con lo de que el proyecto era en inglés y se rodaba en Sevilla, pero los americanos lo llevan haciendo toda la vida y no pasa nada, ni impacta. Creo que, sobre todo y para mí, esta ha sido una gran oportunidad de trabajar. No es sencillo que te quieran en un proyecto internacional y con un reparto lleno de actores internacionales.

—¿Se te nota muy cómoda?

—Estaba a gusto. Es importante que, cuando hagas algo, te lo creas, porque si no te estás tirando piedras contra tu propio tejado. Como conozco a gente aristocrática de Sevilla me he inspirado en cositas de ellas para crear a mi personaje.

—¿Tú eres, como Macarena, de las que emprende "batallas importantes"?

—Creo que sí. Cuando estaba en el colegio era la delegada de clase y querían que fuera yo porque decían que me gustaba mucho protestar y lo de las batallas perdidas y tal. Antes lo era más. Creo que esto, con el tiempo, lo he ido perdiendo porque, de alguna manera, nos exponemos tanto que reconozco que esa parte la he ido perdiendo. Ahora las cosas las hago más internamente pero sin una exposición pública.

—¿Qué debe tener un papel para que lo aceptes?

—No lo sé. Como me encanta mi trabajo y me apasiona.... no me gusta estar mucho tiempo en casa. Esa gente que de repente sabe elegir lo que le va a ir genial en su carrera, o no, para mi tiene superpoderes. Mi aliciente en trabajar es seguir aprendiendo en cada nuevo proyecto. A veces, si he hecho comedia, de repente, me apetece más hacer drama, no lo sé, también me estimula el trabajar con compañeros. A todo proyecto le encuentro su aliciente y pienso que, de alguna manera, me va a venir bien. El otro día, Bárbara Lennie decía que nosotros tenemos que mimarnos a nosotros mismos y sabemos qué tenemos que elegir en nuestra carrera y yo pensaba que ojalá yo tuviera su poder para saber elegir como ella parece tener.

—¿Cómo ha sido trabajar con el colombiano Sergio Dow?

—Genial. Él leyó el libro y le apasionó. Dow estuvo mucho tiempo para hacerse con los derechos y poder sacar la peli adelante, además de quererlo hacer como un proyecto internacional. Él sí que ha tenido contacto con Pérez-Reverte. Sergio le ha puesto mucha pasión a este proyecto y su objetivo era que esta historia que a él le ha fascinado tanto llegue lo más lejos posible.

—Por hilar con la trama de la peli, ¿aceptarías un chantaje?

—Guau. No lo creo. No me ha sucedido nunca nada que tenga que ver con eso. Pero creo que no.

—Al final todo se sabe.

—Al final, si aceptas un chantaje, ¿quién te dice que no lo van a intentar otra vez? Aceptar un chantaje, ya desde el inicio, me parece un error.

—¿Qué ve esta Amaia de ahora cuando mira a aquella joven de sus inicios?

—Es que no me suelo ver. No me veo nada porque no me gusto.

—¿Sigues sufriendo cuando te ves en pantalla?

—Sí, es verdad, lo paso mal. En esto procuro ir madurando y por curiosidad ver cómo ha quedado, pero no me gusta volver a verme en cosas anteriores

https://www.levante-emv.com/urban/2022/10/21/amaia-salamanca-perez-reverte-pelicula-suelo-ver-pantalla-gusto-la-piel-del-tambor-77483285.html

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Amaia Salamanca: “Hay que quitarse el miedo a rodar en inglés en España”

Matías G Rebolledo - larazon.es - 22/10/2022

Allá por 1995, Arturo Pérez-Reverte publicaba 'La piel del tambor', una intriga en forma de "thriller" que nos adentraba en las profundidades burocráticas del Vaticano, en su servicio de Exteriores, y nos presentaba al padre Quart, quien al más puro estilo de las novelas de Tom Clancy debía resolver un misterio: una iglesia, en riesgo de demolición, está siendo el lugar de numerosos crímenes. En 2014 se anunció el proyecto de adaptación y ahora, a casi tres décadas de la escritura original del libro, el debutante Sergio Dow estrena la película homónima, filmada en Sevilla.

Con Enrique Cerezo en la producción, rodada casi íntegramente en inglés y con un reparto internacional que encabezan Richard Armitage ('El hobbit') en el papel protagonista y Amaia Salamanca como la aristócrata que da sentido a la trama, la cinta evoca las grandes producciones de los 70, cuando España era plató internacional y medio planeta cine se peleaba por filmar aquí. Y hasta tal extremo es así que el mismísimo Franco Nero interpreta al Santo Padre. Salamanca, que concilia (”como todas, porque no hago nada especial”, aclara) su labor maternal con su carrera como actriz, atendió a 'La Razón' y reflexionó sobre la adaptación literaria, lo que le imponía Pérez-Reverte y el pánico a los estrenos en salas cuando peor lo están pasando los exhibidores españoles.

—¿Cómo se sube al proyecto? Toda la producción está cruzada por la pandemia.

—Fue un proceso de cásting donde la primera toma de contacto fue con el director. Nos tomamos un café y hablamos todo el rato en inglés, para ver cómo me desenvolvía. No es solo que hagas un cásting y hagas una secuencia, sino que tienes que desenvolverte con el resto del equipo. Esa comunicación fue genial, así que empezamos a mover el proyecto y los ensayos. Richard (Armitage) estaba en Nueva York y la mayor parte de los ensayos fue por Zoom, por las restricciones a la hora de viajar. Era rarísimo, porque no lo había hecho nunca. Y es algo común a toda la película, que está llena de cosas que no había hecho antes.

—¿Cómo fue hablar en inglés con otros actores españoles, por ejemplo, como Rodolfo Sancho?

—Fue lo más difícil. Con los nativos fluía más natural, pero entre nosotros era raro. Sobre todo porque teníamos que discutir, que es algo mucho más pasional… Hicimos todo un trabajo previo de mirarnos a los ojos, reírnos, ir quitando esas capas de vergüenza para que al llegar al set todo fuera lo más real y leal posible. Y es importante entender que este proyecto se hace en inglés para que llegue al máximo de gente posible. Hay muchos actores que son internacionales. Y la manera de unificarlo era en inglés. Cuando hablan entre ellos en el Vaticano, entre los curas, podrían hablar en italiano y no lo hacen. No nos pongamos nosotros mismos la traba de “ay, como sois españoles ¿cómo habláis en inglés?”. Hay que quitarse los miedos a rodar en inglés. Debemos vernos con buenos ojos ante eso.

—La presencia de Franco Nero habla también de eso, de volver a convertir España en plató internacional. ¿Le gusta esa proyección? ¿Por qué cree que se perdió?

—Teníamos grandes platós que se montaron y fueron quedando en el olvido. Todo son etapas y rachas. Creo que esta es la primera producción española que, después de un tiempo, vuelve a hacer todo en inglés. Siempre lo hacemos todo en español o incluso nos vamos fuera. Si esto hace que vuelva la gente de fuera a querer rodar nos viene muy bien como industria y como país. Tenemos que empezar por no ponernos trabas. Hay que quitarse los prejuicios los miedos a rodar en inglés en España. Pongo siempre el ejemplo de 'Mulán', que es una película que sucede en China, con personajes chinos y sin embargo el Emperador habla en inglés. Y a nadie le parece raro, porque es el estándar. Nosotros mismos debemos quitarnos eso.

—¿Cómo se llevaba con las novelas de Reverte? Parece ser alguien muy celoso con sus adaptaciones, pero ha dado su bendición a este proyecto.

—Le había leído mucho anteriormente, pero esta novela no. Iba leyéndome solo las partes de Macarena, eso sí, sin entrar en todo el libro. Estaba tan pendiente del inglés, y de intentar llegar a ese inglés que yo quería, sin un acento español marcado. Estaba más pendiente de eso que del libro en sí. Me alegro mucho de no haber conocido a Pérez-Reverte hasta ya el final del proyecto, la semana pasada, porque es una persona que realmente me impone. Si hubiera estado por ahí en el rodaje no hubiera estado a gusto. Que él haya aparecido al final es maravilloso y que haya dicho que es una de las adaptaciones que más le ha gustado es fenomenal.

—¿Cómo preparó el personaje? Parece que está todo el rato ocultando cosas. ¿Es quizá sensualidad? ¿O no hay nada de eso? Parece una mujer de cine negro.

—No me parece realmente que esconda nada, pero puede dar esa sensación por cómo está montada la película. Cuando empiezo a prepararme el personaje de Macarena creo que es alguien que va de cara, que va a luchar por lo que ella quiere, su legado familiar. Por esa iglesia histórica de su familia que ella no quiere que sea demolida. Y va tan de cara que no tiene miedo a decirle a su marido lo que piensa. Ni a conectar con el padre Quart. No creo que esté jugando, creo que es real. Conectan por el dolor que ambos han sufrido en algún momento.

—¿Es el estándar de los papeles que se le ofrecen o le apetecía precisamente por ser distinto?

—Sí era distinto. Pero me lo tengo que pensar mucho, porque he hecho de duquesa, de marquesa, de princesa… Parece que siempre estoy relacionada con lo aristócrata, pero en realidad estaba fuera de la norma. No es esposa de o madre de, que es muchas veces lo que nos llega a las mujeres. Y luego, era distinto por el inglés y la calidad del proyecto. Sí que creo que ha sido un avance en mi carrera. Todo eran alicientes.

—Se lo pregunto por el estado actual de las cosas y por el poco consenso que encuentro entre sus compañeras. Si bien todas ven una mejora, hay quienes siguen quejándose del edadismo en la escena española...

—Sigo sintiendo, cada vez menos eso sí, que falta darle una vuelta a los papeles femeninos. Que las mujeres dejemos de ser acompañantes. ¿Y por qué no lo hago yo? Porque creo que hay un buen ecosistema de directoras, guionistas y productoras que están dispuestas a contar esas historias, y hay que dejarlas. De momento, lo que a mí me llega sigue estando relegado a un segundo plano. No con Macarena, claro. Quizá es porque ven en mí ya una madre. Me están ofreciendo papeles de madre de adolescente y no me cuadra. Tengo 36 y me ofrecen papeles de diez años más por lo menos. No te dan la oportunidad de bajar la edad, solo subirla.

—¿Puede influir el hecho de que la conozcamos desde hace más tiempo en papeles de mayor relevancia?

—No lo había pensado así, pero puede ser la causa. Claro, yo con 20 años ya estaba en la tele y la gente me ha visto crecer, realmente. Como pasar de casi una niña a una mujer adulta. No lo sé, realmente. A mí lo que me gusta es trabajar y en cada oportunidad intento ver algo positivo. Siempre hay algo para aprender. No puedo dejar escapar papeles, no soy así. Siento que, si no estoy trabajando en algo estoy perdiendo tiempo de aprendizaje.

—Octubre de 2022. ¿Da miedo estrenar en España?

—Sí. Y desde hace un tiempo. Las plataformas han llegado para quedarse y son el estándar, la manera en la que funciona ya todo. Y por eso entran en películas como esta, porque ya no es que sean parte del ecosistema, es que son el propio ecosistema. No sé cuánto tiempo podrá estar en cartelera. El romanticismo de ir al cine y ver allí una película no se está perdiendo, pero sí haciendo más de nicho. Ahora mucha gente tiene una pantalla espectacular en casa. Y no creo que se pueda pelear contra eso.

—¿Como lleva la maternidad? Se ha pronunciado varias veces al respecto en los últimos días...

—Muy tranquila. Y creo que es una de las cosas más gratificantes que hay en el sentido de lo igual y lo distinto que es para cada mujer. Las que trabajamos fuera de casa lidiamos con la conciliación, pero es algo ya casi transversal. No creo que haya que darle mucho bombo. No hago nada especial en comparación con el resto de mujeres, que también concilian. Me gusta que mis hijos vean que su madre sale de casa, va a trabajar y se siente realizada con su trabajo. Luego cada familia es un mundo, pero a nosotros nos funciona esto. Y claro, va por proyectos.

—¿Qué viene ahora?

—Una película de terror psicológico. Nunca he hecho algo así. Otra cosa nueva. Y se rodará en diciembre, pero no puedo decir nada más. Es un proyecto pequeñito pero que tenía muchas ganas de aceptar y poder llevar a cabo.

https://www.larazon.es/cultura/20221023/qk2qyrgelrh2jkyqebitsa3xkm.html

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Sergio Dow: "Pérez-Reverte escribe películas y las esconde en libros"

Javier Yuste - elespanol.com - 21/10/2022

Productor y director de más de un centenar de trabajos, el cineasta colombiano Sergio Dow, que obtuvo un gran éxito en 1986 con 'El día que me quieras', regresa este viernes a las salas con 'La piel del tambor', adaptación de la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte publicada en 1995. Richard Armitage, conocido por sus trabajos en las series 'Robin Hood' y 'Strike Back' o en la película 'El Hobbit' (Peter Jackson, 2012), se pone en la piel del padre Quart, un agente de los servicios secretos del Vaticano que tendrá que investigar dos misteriosas muertes ocurridas en la Iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas de Sevilla. En su camino se cruzará la aristócrata Macarena Bruner (Amaia Salamanca), dueña de la parcela en donde se alza el templo, con la que iniciará una ambigua relación. El proyecto cuenta con un elenco internacional en el que encontramos también a Rodolfo Sancho, Paul Guilfoyle, Fionnula Flanagan, Alicia Borrachero, Franco Nero o Jorge Sanz y se ha rodado entre Italia y España. Un filme que navega entre el "thriller" y la historia de amor para indagar en el tema de la fe: lo que significa tenerla, cómo se pone a prueba, se pierde y se renueva.

—¿De quién fue la idea de poner en marcha esta adaptación de 'La piel del tambor'?

—Fue una idea mía. Encontré el libro hace ya bastante años en un viaje de regreso de Kenia, donde estaba viviendo en ese momento, y lo leí en el aeropuerto. Inmediatamente descubrí lo evidente, la ocasión cinematográfica que proporcionaba el relato. La historia, los lugares donde está ambientada, los personajes… Todo me sedujo.

—¿Intimida adaptar una novela de un autor como Perez-Reverte?

—Cualquier adaptación tiene sus complejidades propias, pero naturalmente trabajar en un libro de Arturo es además una responsabilidad. Para empezar, reducir una novela de 600 páginas a una película de dos horas con una estructura de tres actos no deja de ser un reto. Fue necesario definir el tono, el género y desglosar mucho. Y representó un sacrificio. Me hubiese gustado que 'La piel del tambor' durara ocho horas, pero no era práctico.

—En una entrevista en 'El Cultural' con motivo de la publicación de la novela 'Revolución', Pérez-Reverte aseguraba que el cine le ha enseñado muchos trucos para solucionar problemas narrativos. ¿Cree que una novela como 'La piel del tambor' se presta más a la adaptación por ello?

—Es evidente. Hace pocos días estaba con Arturo tratando precisamente ese tema en relación a este nuevo libro, 'Revolución'. Desde luego, él tiene recursos narrativos muy eficaces, ya que conoce muy bien la técnica. Además, es un cinéfilo, tiene en su casa una enorme colección de películas. Se lo dije en Sevilla hace poco: escribes películas y las escondes en libros.

—Parece que a Perez-Reverte le ha gustado la película. ¿Ha podido hablar con él?

—Está muy complacido. Arturo ha sido muy generoso con sus comentarios, cosa que le agradezco. Dice que es una de las adaptaciones de sus novelas que reflejan más el material original y para mí es una gran satisfacción oírlo.

—¿Por qué decidieron rodar la mayor parte del filme en inglés?

—En algún sentido se rodó en los dos idiomas, porque muchos de los actores eran bilingües, y esto hizo la tarea más compleja. Pero optar por el inglés estuvo motivado por las dificultades que tiene el cine en español para alcanzar ciertos mercados.

—En el centro del relato se sitúa el padre Quart. ¿Cómo definiría a este personaje?

—Es un personaje muy singular. El padre Quart ha descubierto que una vida disciplinada le proporciona seguridad. A cambio, él tiene que ofrecer sus servicios como agente secreto, pero es mucho más que un agente secreto. Es un hombre que ha estudiado teología, con cierta profundidad intelectual, pero aún así se siente cómodo con las tareas que cumple. Los servicios secretos del Vaticano se caracterizan por ser de gran eficacia, y el padre Quart da la talla. Es un personaje complejo, de muchas dimensiones y contradicciones, y espero que se vea en la película.

—¿Qué cree que le ha aportado Richard Armitage a este personaje?

—Muchísimo. Richard es un actor formidable, de gran oficio, que ha elaborado mucho al padre Quart. Lo ha construido a partir de detalles como la voz o los gestos. Se sumergió en la novela y se familiarizó con la narrativa de Arturo. Creo que hubiese sido imposible encontrar a un actor más adecuado para el papel.

—En el filme vemos todo lo que se mueve en las entretelas del Vaticano, con su agencia de inteligencia, sus luchas de poder, sus negocios dudosos…

—El Vaticano es un estado y, como en todos los estados, tiene complejidades y matices. Pero no por eso voy a dejar de tener un inmenso respeto por la Iglesia, y espero que se perciba en la película.

—¿Se inspiró en algún filme en concreto?

—Uno siempre se inspira en las películas que ha visto, que en mi caso son innumerables, porque veo una diariamente. Y hay detalles cuando estás escribiendo el guión que de repente te recuerdan a algo. Vi películas como 'Yo confieso' (1953), de Hitchcock, y todas estás que se encuadran en el cine del Vaticano, como las de 'El código Da Vinci' (2006), de Ron Howard, 'El cardenal' (1963), de Otto Preminger o 'Las sandalias del pescador' (1968), de Michael Anderson. En todas ellas descubres alguna clave.

—¿Cuál era su relación con Sevilla antes del rodaje?

—Sevilla es una de mis ciudades favoritas, si no es la que más me gusta. Cada vez que tengo oportunidad, si estoy en Madrid, me monto en el AVE y me bajo en Santa Justa. Me encanta Sevilla, tengo con la ciudad una relación visceral, especial. Su gente, su historia, el paisaje, el clima… Sevilla es la ciudad donde mejor respiro. Y el rodaje fue perfecto.

https://www.elespanol.com/el-cultural/cine/20221021/sergio-dow-perez-reverte-escribe-peliculas-esconde-libros/712178821_0.html

17 octubre 2022

Reseñas sobre la película 'La piel del tambor'

Ambiciosa pero fallida la nueva adaptación de Reverte

Eduardo Puig - elcofresuena.es - 17/10/2022

Reverte te podrá gustar más o menos, te pueden gustar sus historias, pero no su forma de narrarlas… o viceversa. Pero lo que si está claro es que el escritor murciano es uno de los mejores novelistas del mundo, y lo alaban sus múltiples premios conseguidos, sus novelas como 'Las aventuras del Capitán Alatriste' o su distintiva trilogía, 'Falcó'. No se puede decir lo mismo de 'La piel del tambor'. La película pasará a la historia, pero no precisamente por ser buena, sino más bien por ser olvidable.

¿Por dónde empiezo? Señor Sergio Dow, me tienes que explicar que es lo que has querido hacer con esta película porque la verdad es que yo no lo entiendo. Tienes una coproducción española, italiana colombiana, con un presupuesto de más de 2,4 millones de euros y a actores de renombre como son Alicia Borrachero, Richard Armitage o Paul Freeman, y nos das… este esperpento, por no llamarlo de otra forma. Desconozco si es una buena adaptación de la novela de Reverte porque no la he leído, pero como largometraje, que es lo que voy a analizar, deja mucho que desear. Primero, 'La piel del tambor' es una película sin alma, carece de sentimiento. Lo pintan como un "thriller" policial con conspiraciones eclesiásticas de por medio, pero ni es intrigante ni hay conspiraciones de nada, y la poca acción que tiene es muy descafeinada (las coreografías, por Dios… Nunca mejor dicho). Se me ha hecho excesivamente lenta y, en muchas partes, aburrida. Se tiran literalmente una hora siguiendo la línea narrativa de los asesinatos/accidentes de la iglesia para luego olvidarlo completamente y pasar a otra trama distinta.

No sé si os pasará, pero el hecho de que haya demasiados nombres y personajes en una película me saca totalmente. Me desquicio con tantos nombres seguidos y para colmo me ofreces más de una veintena, señor Dow. Entiendo que la novela de Reverte tenga tantísimos personajes (y muy bien desarrollados, no como aquí), pero si vas a hacer una adaptación de 120 minutos no me puedes poner tantos nombres y personajes porque eso acaba pareciendo el camarote de los hermanos Marx. Hay que condensar y simplificar más, de eso se trata adaptar una obra a otro medio, y más siendo una novela de Reverte que, precisamente, fácil no es.

¿Lo de que los personajes hablen todos en inglés es una broma, verdad? Dime que lo es. O sea, me pones a Amaia Salamanca, que precisamente la mejor actriz del mundo no es, y a Carlos Cuevas, el chico de 'Merlí' y 'Cuéntame como pasó', a chapurrear en inglés. Actores y actrices, todos españoles, haciéndoles pasar por americanos y obligándoles hablar en inglés, cuando toda la película está ambientada en Sevilla… ¿Soy el único que cree que es una maldita locura? Me entró la risa cuando vi a Salamanca hablar en inglés. Esto no es serio. Señor Dow, deje de ser tan pretencioso y céntrese en intentar hacer una buena película. Para acabar, justo en el clímax, se le ocurre hacer una escena de acción (¿a eso se le puede llamar acción?) totalmente anticlimática y decepcionante, con una resolución de la trama acelerada, pensada para acabar en cinco minutos y pareciendo un mal capítulo de 'Los misterios de Laura'.

Si tengo que salvar algo, sería la bonita fotografía de Aitor Mantxola y la excelente banda sonora de Roque Baños. Lo único decente en toda la película. ¡Mamma Mia, qué película! 5/10.

La piel del tambor: ambiciosa pero fallida la nueva adaptación de Reverte (elcofresuena.es)

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Crítica de 'La piel del tambor', la adaptación de la novela de Pérez-Reverte

Raquel Hernández Luján - hobbyconsolas.com - 19/10/2022

Si os gustan las adaptaciones literarias y además tenéis a Arturo Pérez-Reverte entre vuestros escritores favoritos, este viernes tenéis una cita en salas de cine para disfrutar de 'La piel del tambor' ('The Man from Rome'). Se trata de un "thriller" de cerca de 100 minutos de duración que se ha rodado en Sevilla con la colaboración de tres países: España, Colombia y Estados Unidos. De hecho, el reparto es internacional y rostros tan conocidos como los de Amaia Salamanca, Rodolfo Sancho, Carlos Cuevas, Jorge Sanz, Unax Ugalde o Alicia Borrachero coinciden con los de Richard Armitage, Franco Nero, Will Keen, Paul Guilfoyle, Paul Freeman o Fionnula Flanagan. Un "dream team" que funciona muy bien para poner en pie una historia compleja pero comprensible. 

'La piel del tambor' arranca mostrándonos el conflicto principal: en 1995, el ordenador personal del Papa es el objetivo de un habilidoso "hacker" informático que le deja un mensaje enigmático. En él afirma que la Iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, radicada en el corazón de Sevilla, "mata para defenderse". El Santo Padre ordena que se lleve acabo una investigación dado que, en efecto, dos personas han perdido la vida en las inmediaciones de la iglesia en extrañas circunstancias. Monseñor Spada asignará la misión a su mejor agente, el sacerdote Lorenzo Quart, que cuenta con una larga experiencia en los asuntos oscuros de la Santa Sede. Esto complica la situación, ya que ciertos intereses inmobiliarios amenazan con derribarla para recalificar el terreno. Solo una aristócrata y un sacerdote parecen defender la obra arquitectónica y a la comunidad de feligreses. Macarena Bruner representa en sí misma una amenaza por su pensamiento liberal: es una mujer divorciada que posee los derechos del terreno donde se alza la iglesia y vive su vida de forma muy libre con esporádicos escándalos en la prensa local que le atribuyen amoríos pasajeros.

'La piel del tambor' no es precisamente la novela más fácil de trasladar a imágenes de Reverte. Ni siquiera es la primera vez que se adapta: tras el éxito de la publicación en 1995 y al calor de los escándalos del Vaticano que fueron aflorando en dicha década, se lanzó una miniserie en 2007 liderada por Roberto Enríquez en el rol principal titulada 'Quart: el hombre de Roma'. En esta ocasión es Sergio Dow ('El día que me quieras') el encargado de darle una nueva forma al relato con una clara pretensión de alcanzar con facilidad al mercado internacional, habida cuenta de que está rodada en buena parte en inglés, además de contar con Richard Armitage como protagonista principal y un buen número de intérpretes de distintas latitudes. 

Uno de los aspectos que más llamará la atención de los espectadores es la concepción de los sacerdotes que aparecen en la película: lejos de la imagen mojigata y apocada de los clérigos en la ficción, aquí encontramos "curas modernos" y no porque vistan de paisano, sino porque los que son hombres de acción, como Quart y otros tienen dotes detectivescas asociadas al uso de la tecnología.

A grandes rasgos, 'La piel del tambor' es una película bien articulada, muy entretenida y que se pasa en un suspiro gracias a una buena planificación de rodaje, que le saca chicha a las localizaciones sevillanas y a un diseño de producción solvente. Respecto a las interpretaciones, muchos personajes secundarios tienen pocas posibilidades de lucirse, uno de los "handicaps" habituales de las películas corales. Armitage maneja su protagonismo desde la contención más absoluta y Carlos Cuevas, como escudero esmerado, introduce incluso algún momento puntual de humor que hace que su personaje sea mucho más humano y creíble. De largo la parte más endeble de la película es el escarceo amoroso de turno, que no solo no aporta nada sino que rompe el ritmo de la narración, que por lo demás funciona como un reloj.

Muy disfrutable y más sencilla de digerir que la novela de la que parte, 'La piel del tambor' es una coproducción entre España, Colombia y Estados Unidos en la que el reparto funciona con solvencia. Lo mejor: la calidad de la producción, el ritmo de la narración y la resolución de la trama. Es muy meritorio sacar adelante esta adaptación, complicada. Lo peor: se hace rarísimo que personajes españoles hablen entre ellos en inglés. Estas partes dobladas tampoco quedarán muy orgánicas.

https://www.hobbyconsolas.com/reviews/critica-piel-tambor-adaptacion-novela-perez-reverte-1142931

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Floja adaptación de la novela de Arturo Pérez Reverte

Jesús Usero - accioncine.es - 19/10/2022

Pese a contar con un notable reparto y una cuidada producción, la nueva adaptación de 'La piel del tambor' fracasa en casi todos los aspectos importantes de una historia que debería ser una variante patria de los misterios como 'El Código Da Vinci', y que, como novela, era una más que entretenida obra de Pérez-Reverte. De hecho el libro ya tuvo una previa adaptación televisiva con la serie 'Quart', protagonizada por Roberto Enríquez, que era más entretenida que la película a la que ahora nos encontramos, y eso que tampoco es una serie memorable. Pero tenía más sentido que la película dirigida por Sergio Dow, director colombiano con una larga carrera a sus espaldas y responsable de cintas como 'El día que me quieras'. Aquí además ejerce como escritor de la película.

El Papa recibe en Roma un aviso a través de su ordenador personal, lanzado por un hacker, que le invita a investigar una serie de misteriosas muertes en una capilla de Sevilla, una que parece a punto de ser vendida, pero que tiene un peculiar historial de muertes accidentales. O quizá no tanto. Por eso el padre Quart, una suerte de investigador del Vaticano, es enviado a la ciudad intentando resolver el caso y descubrir qué está pasando reamente. Pero el padre Quart está lleno de dudas y sombras, mientras que una guerra de poder en el seno de la Iglesia podría complicar las cosas todavía más.

Si hay un motivo por el que ver 'La piel del tambor' es sin duda su reparto. La película tiene un reparto internacional, lleno de nombres españoles, pero también de populares rostros como Richard Armitage, que es perfecto para dar vida a Quart, de verdad. A su lado Paul Guilfoyle, Will Keen, Fionnula Flanagan o incluso Franco Nero, en papeles de más o menos importancia. Y del lado español, quizá quien más brilla es Carlos Cuevas, mientras que a su lado quedan Amaia Salamanca, Rodolfo Sancho, Alicia Borrachero, Unax Ugalde o Jorge Sanz, aunque en el caso del último creo que no le dejan ni tan siquiera una frase de guión… Todo en inglés en versión original, buscando abrirse al mercado internacional.

Es un buen reparto, ojalá tuviese un buen guión al que acercarse. Además de una serie de terribles diálogos, la película cae en muchísimas trampas de guión e incomprensibles saltos de fe, cosas que el espectador debe creer porque sí, como ciertos cambios de actitud, ciertos giros o la desaparición de ciertos personajes. El guión falla, pero no lo hace solo. En parte es debido a la idea de comprimir la novela en apenas dos horas de duración, pero hay detalles de dirección que, pese a la buena producción, fallan (el momento en el que atan a un personaje con una cuerda es… terrible). El resto es una película que no convence y que acaba aburriendo por momentos, e incluso haciendo reír involuntariamente. Eso por no contar los tópicos sobre Sevilla y la ciudad… La saga de Falcón o la propia serie Quart son mejores, me temo.

https://www.accioncine.es/reportajes/criticas/9167-la-piel-del-tambor

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James Bond con alzacuellos

José A Cano - cineconn.es - 20/10/2022

En 'La piel del tambor' el padre Lorenzo Quart, un agente del servicio secreto del Vaticano, es enviado a Sevilla a investigar las extrañas muertes que se suceden alrededor de una pequeña iglesia en peligro de demolición. Allí se encuentra con un sacerdote de pueblo que oculta secretos, un banquero especulador y dos duquesas, madre e hija, dispuestas a todo por conservar el legado de su familia.

Esta adaptación de la novela de Arturo Pérez-Reverte parece una película de hace 25 años, es decir, de cuando fue escrita la misma, o un piloto de una serie que se estrena directo a cines, como una versión con más nivel de la fallida 'Quart' que estrenó Antena 3 en 2007, el primer intento de llevar el texto literario al audiovisual. No está mal, pero tampoco bien. Es un producto menor, algo torpe por momentos.

'La piel del tambor', 'The Man From Rome' para el mundo angloparlante, es un thriller tan correcto que sin llegar a ser mediocre no consigue destacar por nada. Una coproducción diseñada para ser tan internacional y exportable que al final se queda sin personalidad y se olvida de justificar por qué se rueda donde se rueda y no en cualquier otro lugar. Una historia de espías para cumplir que ni siquiera aprovecha bien que está protagonizada por curas para desaparramar un poco, solo le pone alzacuellos a James Bond y tira adelante.

La primera novela de Dan Brown, el infumable autor de 'El Código Da Vinci', un señor que roza el analfabetismo funcional pero aún así vive de escribir mientras yo tengo que ir a ver estas cosas para pagarme el alquiler, se llamó 'La fortaleza digital'. Esa novela existe porque 'La piel del tambor', de Arturo Pérez-Reverte, se tradujo al inglés y lo petó en EEUU. Brown, que es un lerdo, la plagió mezclándola con tonterías sobre cómo se pensaba que funcionaba internet en la época y parió el célebre ladrillo en el que la Giralda tiene escaleras y el zumo de arándanos es la bebida típica de Sevilla. 'La piel del tambor', la película, no llega a esos extremos, sino que se pasa por el otro. Podría ocurrir en Sevilla, en la campiña inglesa o en Buenos Aires, da un poco igual. 

Arranca con el equivalente a San Patricio para Andalucía del cine cutre, una procesión de Semana Santa. El cura protagonista al final tiene personalidad de detective-que-se-implica-en-problemas-que-no-va-con-él con sus traumitas, pero ni siquiera el hecho patente de que está saltando a la comba con el celibato (créanme, no es spoiler) le causa conflicto. A esto se añade un pecado aún más grave para una «de suspense»: ejecuta una resolución muy torpe y completamente anticlimática de los dos misterios centrales que lanza. De acuerdo, saber quiénes son el asesino y el "hacker", incluso dirimir que son la misma persona, en el fondo son solo excusas para que el protagonista se introduzca en el ambiente propuesto. Pero claro, como el ambiente, en realidad, es neutro, pues por lo menos habría que trabajarse un suspense apañado. No vale que el misterio pocho precisamente sea 100% fiel a la novela si en otras cosas no la han respetado.

Decía más arriba que parece el piloto de una serie, una versión con mucho más presupuesto de la que intentó hacer Antena 3 hace ya 15 años. Se nota en el empeño en presentar más el ambiente vaticano de los personajes que el presunto tema central del filme. Le crean al padre Quart un M y un Q con sotanas, un enemigo interior y un Papa presuntamente progresista y moribundo, todo elementos que no estaban en el libro (para empezar porque en aquel el Santo Padre era Juan Pablo II, no uno ficticio, y ahí la cosa cambiar). Pero la película acaba y ya, tampoco juega con eso. 'La piel del tambor' puede parecer '007: Operación Pájaro Espino', que como ocurrencia pop tiene gracia, pero luego roza el telefilm.

La narración, así, no es solo completamente funcional, es que a veces se pasa de simplona. El arranque presenta situaciones al buen tuntún, con tres o cuatro falsos principios e incluso dos introducciones diferentes (y contradictorias sobre lo que quieren contar) para algunos de los personajes. La estructura, ya saben, eso de planteamiento, nudo y desenlace, mezcla demasiado la fidelidad a la novela con la trama añadida de conspiraciones vaticanas, de manera que se les descuadra. Hasta Roque Baños se limita a ponerle una banda sonora genérica para subrayar la tensión y poder marcharse rápido a casa.

En fin, que 'La piel del tambor' es uno de esos filmes que se siguen estrenando y parece que llegan más de dos décadas tarde. Probablemente tendrían más suerte y mejor audiencia como miniseries manteniendo su espíritu de aventura popular cumplidora. Hace, quizás, lo peor que puede hacer una adaptación: ser demasiado fiel y demasiado poco al mismo tiempo. Entretiene, así que tampoco se puede decir que no haga su trabajo, pero se puede vivir sin verla, incluso si se es muy fan de la novela.

https://cineconn.es/critica-de-la-piel-del-tambor-adaptacion-pelicula/

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Agente Quart, al servicio de Su Santidad

Oti Rodríguez Marchante - abc.es - 21/10/2022

Un extenso equipo de guionistas ha peinado y repeinado la novela de Arturo Pérez-Reverte y la ha conseguido embutir en poco más de hora y media, y con toda su enorme cantidad de personajes, tramas y subtramas. Conseguir tal cosa, y sin perderse en la presentación de tantos personajes y en la explicación de los flecos de un argumento complejo y que va y viene, es una proeza; y otra, que el director, Sergio Dow, logre una narración ágil y capture con cámara fácil (o sea, comprensible, no simple) el cruce de las diversas intrigas e incluso sugiera otras que deja en el aire. Una historia que comienza con un "hacker" informático colándose en el ordenador del Papa, que pasa de puntillas por las conspiraciones vaticanas, que se instala en Sevilla, en un asunto de corrupción inmobiliaria y en el derribo de una vieja y hermosa Iglesia cuyos derechos pertenecen a una noble familia sevillana.

El personaje principal, el punto de vista y el foco de la acción es muy inusual, un sacerdote (Quart) que soluciona problemas de la Santa Sede, una especie de agente a la orden de Su Santidad con licencia (bula) para actuar con libertad. Lo interpreta con solvencia física Richard Armitage, un actor potente, británico y con cierto rijo en la mirada, de lo cual se aprovecha la trastienda de la película para el desarrollo de uno de sus principales hilos narrativos: Macarena Bruner, la joven aristócrata que quiere impedir que le derriben su Iglesia, un papel lleno de interlineado que Amaia Salamanca compone con mucho atractivo, sugerencia y capacidad dramática.

Que el guion y su puesta en escena son buenos lo reafirma el hecho de que, de su historia, saldrían al menos otra media docena de personajes y argumentos que tendrían tanto o más interés: hay otra película en el pulso entre Monseñor Spada (Paul Guilfoyle) y el Cardenal Iwaszkiewicz (Féodor Atkine); entre el Padre Quart y Macarena Bruner; entre la joven duquesa y su exmarido, el chulazo Pencho Gavira (Rodolfo Sancho); en el pasado del Padre Ferro (Paul Freeman); en la historia de la monja Gris Marsala (sorprendente Alicia Borrachero) o en el propio pasado de la familia Bruner, romántico y viscoso…, todo ello tocado en ‘La piel del tambor’, pero en tenue, sugerido, aludido sin redoble.

El metraje tan ajustado produce algo que suele ser muy común en las películas de acción e intriga, y es que su trámite hacia el desenlace (la resolución de las tramas) sea apresurado, impaciente, parcheado. La buena mano del director y el magnífico trabajo de los actores se ve en momentos como el del Padre Ferro y Monseñor Spada en la escena al borde del río, tan serena, tan íntima, tan borrascosa, tan inquietante. O en la luz de interiores, en la Iglesia, en el ático, en momentos de diálogos turbios entre ella, él, los otros… Pero… ese metraje tan ajustado produce algo que suele ser muy común en las películas de acción e intriga, y es que su trámite hacia el desenlace (la resolución de las tramas) sea apresurado, impaciente, parcheado: pim, pam, pum. La mencionada proeza para introducir personajes y tramas no tiene esa misma fluidez para salir de ellos y ellas (aquí, sí). Es curiosa la rápida descripción del ‘equipo informático’ y de la rebotica de asuntos internos del Vaticano; también, las dos o tres pinceladas que se da a los secuaces de los villanos, clichés andantes que encabeza un Jorge Sanz muy maltratado por el guion y departamento de maquillaje y vestuario. ¡El grandísimo Jorge Sanz, ahora en el andamio!, pero honra su malencarado personaje y hasta pide un ‘spin-off’.

https://www.abc.es/play/cine/criticas/abci-rodriguez-marchante-critica-piel-tambor-agente-quart-servicio-santidad-202210201509_noticia.html

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'La piel del tambor'
Juana Samanes - latribunadetalavera.es - 21/10/2022

En 1995, el escritor español Arturo Pérez Reverte publicaba 'La piel del tambor', una novela de suspense llena de conspiraciones vaticanas y oscurantismo de la Iglesia católica, que se adelantó ocho años a Dan Brown y a su conocido "best seller" 'El código Da Vinci', que también jugaba con esos elementos pero que estaba repleta de falacias e ignorancia. Ahora llega otra adaptación al cine de una novela de Reverte, tras otras como 'El maestro de esgrima', 'La carta esférica', 'Territorio comanche' o 'Alatriste'.

Hay muchísima imaginación y elementos increíbles en la novela que, al traspasarse al cine, todavía quedan más nítidos y llegan a caer en el ridículo. Así, a la existencia de agentes-sacerdotes con pistolas como el protagonista, el padre Quart, al que siempre le asignan asuntos oscuros de la Iglesia, se unen una retahíla de personajes a cual más histriónico desde los villanos de cómic que persiguen incansablemente a nuestro sacerdote 007 para que no descubra la verdad hasta el arzobispo que solo aspira a hacer caja. Por no mencionar los diálogos carentes de todo sentido y que, en algunos momentos, provocan la hilaridad.

En general el reparto internacional en esta coproducción de España, Colombia e Italia, encabezado por el británico Richard Armitage (el inolvidable Thorin de la saga de 'El hobbit') parece bastante perdido en la película, como si no supieran qué hacer en sus papeles. Se salva Rodolfo Sancho, que encarna a un malvado inmobiliario que quiere hacerse con los terrenos de la Iglesia, o Carlos Cuevas, que interpreta a un joven sacerdote, Cooey, todo un crack en infomática, que tiene uno de los papeles más simpáticos de la trama. Por cierto, pobre Jorge Sanz, a quien le ha tocado interpretar a la más fea, en este caso a un matón vulgar. Porque aunque la película se ha filmado en lugares tan maravillosos como la Ciudad del Vaticano o la Plaza de España de Sevilla, su desarrollo es un frívolo "best seller", a primera vista lleno de datos y de personajes, pero que encierra una trama tan sencilla como olvidable.


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Crítica de 'La piel del tambor'
Rubén Romero Santos - 20minutos.es - 21/10/2022

El inconfundible destello de la coproducción internacional asoma desde los primeros planos de 'La piel del tambor', enésima adaptación de ese pergeñador de súper ventas y polémicas que es Arturo Pérez-Reverte. En esta ocasión, la novela cobra vida merced al colombiano Sergio Dow. Empieza en un confesionario y debemos confesar que su elección es algo extraña, si tenemos en cuenta que, en los últimos tiempos, Dow no se ha prodigado mucho por la ficción (ni mucho menos el "thriller") y sí por el documental. 

Con todo, el director no desentona en una película sobre cuya puesta en escena sobrevuela otra franquicia protagonizada por curitas tan atractivos como Richard Armitage y Carlos Cuevas como es 'El código Da Vinci' (Ron Howard, 2006) o, por ser más precisos, su secuela 'Ángeles y demonios' (Ron Howard, 2009). Como en las cintas de Howard, también aquí los padres sexies evangelizan a base de estopa, como Jean-Claude van Damme en sus buenos tiempos. Su belleza, como la de Amaia Salamanca y Alicia Borrachero, queda eclipsada por la de Sevilla, auténtica protagonista de la cinta y la que sale mejor parada en la adaptación merced a una bella fotografía de Aitor Mantxola. 

Tal vez, en aras de la fidelidad, la trama sea demasiado compleja. Habría convenido reducir sus líneas argumentales y aumentar las sospechas sobrenaturales, aprovechando la liturgia católica, como tan a menudo ha hecho el género de terror. Si ya tenemos stendhalazo admirando el Barroco sevillano, extender el barroquismo a su historia parece contraproducente, con lo que el filme debe recurrir a los consabidos "flashbacks" explicativos. Eso sí, ver la reunión de tres talentos como Franco Nero (el inmortal Django), Paul Guilfoyle ('CSI' y 'L.A. Confidential') y Fionnula Flanagan ('Los otros'), es un placer para cualquier cinéfilo que se precie de serlo.


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 'La piel del tambor': Espías del Vaticano
Miguel Ángel Pizarro - ecartelera.com - 21/10/2022

Pese a su extensa carrera y ser reconocido como uno de los mejores autores contemporáneos en lengua castellana, lo cierto es que a Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española desde 2003, no ha tenido mucha suerte con las adaptaciones cinematográficas de sus obras. A pesar de loables intentos como los de Agustín Díaz Yanes con 'Oro' o Imanol Uribe con 'La carta esférica', han sido muy pocas las versiones para la gran pantalla que han logrado convencer: toca remontarse a 1992 con 'El maestro de esgrima'. De ahí que cause expectación el estreno de 'La piel del tambor', que adapta la novela homónima de 1995 y que es considerada una de sus novelas más emblemáticas fuera de la saga 'Las aventuras del capitán Alatriste'.

A pesar de contar con el beneplácito expreso del propio escritor, la cinta no deja de transmitir la sensación de ser un episodio piloto de una serie. Es más, sus créditos iniciales están hechos de tal forma que parece que, en cualquier momento, aparecerá el logo de una cadena de televisión o plataforma en "streaming". También es cierto que el filme intenta ser lo más fiel posible a la novela original, y es ahí donde la cinta cae, pues es su guion donde más flojea, a pesar de estar firmado por ocho personas, entre las que incluye el propio director de la cinta, el colombiano Sergio Dow, quien debuta en la ficción con esta propuesta. Ocho manos que no son capaces de crear una historia con personajes que atrapen. Sí, sus primeros minutos tienen mucha adrenalina, el ver cómo un "hacker" invade y rompe el sistema de seguridad de la Santa Sede y accede al ordenador personal del mismísimo papa. Se suma también el misterioso caso de una catedral que, supuestamente, mata a todo aquel que la perturba. En medio, un caso de espionaje dentro del propio Vaticano y una serie de casos de corrupción, especulación inmobiliaria y chantaje relacionado con oscuros secretos y delitos de la Iglesia.

Realmente, había una oportunidad de oro para crear un "thriller" diferente, que cuenta con un sacerdote que tiene 'licencia para matar', al más puro estilo James Bond y que es encarnado por un Richard Armitage magnífico, pues el británico muestra sus habilidades para un papel que parece estar hecho a medida. Sin embargo, el libreto no permite desarrollar más un personaje que parecía destinado a dar juego, limitándose a su misión de espía. Tampoco se ahonda más en el resto, lo que provoca que sea un relato que busca intentar incluir la mayor parte de las escenas de la novela, pero sin profundizar demasiado en ellas.

Y así provoca el efecto de que quiere contar mucho en poco tiempo, lo que lleva a crear un relato demasiado liviano, con una trama que termina resolviéndose de forma precipitada y caótica y con una premisa que termina tirando de demasiados clichés, incluyendo un guiño descarado a 'El pájaro espino'. La misión por descubrir el misterio de la catedral o descubrir la identidad del "hacker" pasan a un segundo plano, siendo un mero Macguffin, lo que provoca que la historia se disperse en una serie de secuencias que recuerdan demasiado a otros filmes similares, como 'Código Emperador', 'La maniobra de la tortuga' u 'Objetos', todas estrenadas este mismo año y cuyos resultados fueron mejores.

Si se le suma el nulo desarrollo de los personajes secundarios o los que le rodean al padre Quart, se está ante un "thriller" efectista, con algunas secuencias que funcionan por sus altas dosis de acción, pero con un desarrollo mal elaborado. Da la impresión que se ha querido abarcar mucho y se ha terminado sacrificándose su trama principal. A ello se le añade unos actores de primer nivel que no están lo suficientemente bien aprovechados, especialmente el caso de Alicia Borrachero. Aunque Sevilla luce como un escenario ideal, tampoco se siente que se haya exprimido del todo.

Finalmente, 'La piel del tambor' le acaba sucediendo lo mismo que le pasó a la miniserie 'Quart, el hombre de Roma', en la que Roberto Enríquez ya se puso en la piel del protagonista de la obra de Pérez-Reverte. Vuelve a producirse la sensación de lo complicado que resulta trasladar sus universos a la pantalla y de reinterpretar su lenguaje literario al audiovisual. Esta adaptación termina estando más emparentada con las mentadas 'Oro', 'La carta esférica', incluso con 'La novena puerta', en la que el mismísimo Polanski demostró lo complicado que es trasladar el imaginario del autor cartagenero a otro medio. Una propuesta que, quizás, demandaba la visión de un cineasta o de un guionista de mayor personalidad, la suficiente como para apropiarse del relato y hacerlo suyo.

Nota: 5. Lo mejor: Richard Armitage demuestra tener presencia para un papel como el del padre Quart. Lo peor: La sensación de que se queda en tierra de nadie. Tampoco toca mentar la errónea decisión de que todo el filme esté rodado en inglés.


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Nuestra Señora de las Lágrimas
Begona del Teso - elcorreo.com - 27/10/2022

La idea es fastuosa, fabulosa; inigualable para degustarla en este umbral de las noches de Todos los Difuntos, Santos y Misterios: se sospecha que una iglesia sevillana y centenaria, consagrada bajo la advocación mariana de Nuestra Señora de las Lágrimas, se está revolviendo en cuerpo, alma, piedra, hermosas imágenes policromadas y perlas en el rostro de la madre del Cristo contra la maniobra de un banco glocal (global+local, lo peor de cada casa) para demolerla y recalificar el terreno como, claro, edificable.

Pasan cosas extrañas en la nave central y el ábside del templo. Resumiendo, inspectores de obra, sacerdotes afines al obispo (encantado de que tiren la iglesia abajo...) y otras gentes mueren cuando entran en el recinto sagrado. Sin explicación alguna.

La idea no tiene precio cuatro noches antes de Halloween pero ninguno de los ocho guionistas (sí, 7+1) que han entrado como barreneros en racimo en la novela de Pérez-Reverte y la han desollado, deshuesado, destilado y descordado han sido capaces de dar cuerpo a la sospecha de media Sevilla y todo queda en un thriller con la mitad de Roma intentado cargarse al Papa bueno, un lío de finanzas vaticanas y un sacerdote-investigador de pasado oscuro, pistola rápida y gran capacidad para olvidar el voto de castidad (el de pobreza ni lo hizo y el de humildad ni supo que existía...).

El director tampoco es que ayude demasiado a los guionistas. Le sale una película sin volumen ni volúmenes. Tan plana como la primera ídem de un diario. Si hablásemos de fútbol, yo diría que no controla la noción de juego vertical. Filma tan horizontal y al ras que cuando llega la hora de la verdad recurre a la confesión llena de (demasiadas) palabras de una monja y no a la cámara y la luz de Aitor Mantxola. Ni a la planificación. O al montaje. Nuestra Señora de las Lágrimas llora. Yo también.


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Sevilla es lo mejor en la peor adaptación cinematográfica de Arturo Pérez-Reverte, un thriller que destaca por sus decisiones desconcertantes
Randy Meeks - espinof.com - 29/10/2022

Hacía 15 años que Arturo Pérez-Reverte no se dejaba ver por las salas de cine, desde que Imanol Uribe se atreviese con 'La carta esférica'. Lo cierto es que el escritor no ha tenido suerte con las adaptaciones de sus novelas, y todas acaban siendo un pequeño batiburrillo que demuestran que la verdadera fuerza de las mismas estaba en su material original. Sin embargo, aunque no haya tenido mucha suerte, lo peor estaba por llegar: 'La piel del tambor' es la peor película basada en una novela del escritor, un thriller tan tópico que se hace extraño, un ejemplo de cómo tomar solo decisiones incorrectas.

We are in Sevilla, my weapon. Empecemos con lo bueno: Sevilla. La película se ambienta en una ciudad absolutamente encantadora realzada por la estupenda fotografía, aunque en ocasiones la falta de presupuesto hace que pueda ser cualquier otro lugar. Tristemente, una ciudad tan bien retratada merecía una película mejor. Peor es la extraña, insólita, terrible decisión de hacer que todo el mundo hable inglés en la película. No solo con Richard Armitage, sino entre sevillanos.

'La piel del tambor' toma la extraña decisión de coger intérpretes españoles de primer orden (Amaia Salamanca, Unax Ugalde, Rodolfo Sancho) y hacerles hablar otro idioma. No es que ellos lo hagan mal, pero se les nota incómodos con la decisión de tener que hablar en un idioma que no tienen por qué dominar, y lleva a situaciones absurdas en el cine de 2022, como la de ver a dos personajes españoles interpretados por actores de aquí en Sevilla hablando entre sí en una lengua que no es la suya. Delirante.

En parte, 'La piel del tambor' parece una adaptación de la novela realizada el mismo año de su lanzamiento, 1995, y directamente para televisión: la puesta en escena es absolutamente anacrónica, los actores parecen exagerar continuamente y la película, que no confía en sus espectadores, repite una y otra vez lo que ha pasado hasta el momento, como haciendo pequeñas recapitulaciones por si te has dormido o estabas mirando el móvil.

Me intrigan muchísimo los motivos por los que Reverte es tan indulgente cuando llega la hora de hablar de sus películas. ¿Campaña de promoción, cariño por la obra original o simple manera de salir del paso? El guion cuenta mediante diálogos lo que debería contar mediante imágenes: los personajes están continuamente contándose sus peripecias y atando los hilos sueltos de las tramas de una manera descaradamente ineficaz. El libreto de la película junta más tramas de las que es capaz de sostener, olvidándose de algunas por el camino. No es que necesite una revisión: es que los cuatro guionistas que han trabajado en ella deberían haber empezado de nuevo tratando de hacerlo menos lioso. Una simple relectura deja en evidencia sus muchos, muchísimos errores de forma. Los diálogos son obvios y sin chispa, los personajes meros estereotipos, las situaciones absolutamente hilarantes.

Esta quiere ser una película muy seria, pero a veces se queda en sketch de José Mota sin pretenderlo. El equipo de curas informáticos armados hasta los dientes, el hacker entrando al portátil del Papa, las muertes de chichinabo, Jorge Sanz como ladrón... Las adaptaciones son ingratas porque lo que funciona en la novela original no tiene por qué trasladarse bien a la pantalla, pero alguien debió haberse dado cuenta de que la película no estaba funcionando.

'La piel del tambor' es un thriller sin emoción, que va con la calma chicha y avanza en la historia a base de acelerones poco naturales. Nota aparte merece el protagonista, un James Bond clerical que tiene tiempo para sacudir a los villanos, ligar con feligresas y desentrañar misterios. El típico personaje que en una novela es estupendo y carismático pero en cine corta de pleno toda la suspensión de incredulidad. Esta es la segunda adaptación del libro original: primero llegó la serie 'Quart, el hombre de Roma', que se emitió en Antena 3 y tampoco tuvo mucha más suerte. Quizá, simplemente, hay que admitir que no todas las obras son fácilmente adaptables a la gran pantalla. En el caso de Reverte, desde luego, ni siquiera Roman Polanski o Enrique Urbizu le han podido sacar toda la chicha.

Hay veces en que las adaptaciones se ciñen demasiado a la novela, sin darse cuenta de que lo que en la página funciona puede no hacerlo en pantalla. Es el caso de esta cinta, a la que le hacen falta al mismo tiempo recortes de tramas, un tono sin tantos baches y una mejor explicación de lo que estamos viendo. Lamentablemente, 'La piel del tambor' se queda a medias de todo lo que podría haber sido, y deja tras de sí una obra tópica pero extraña, a la vez involuntariamente cómica y decididamente seria. La peor enemiga de esta película es ella misma, y eso es lo peor que le podría haber pasado.


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Instrumentos de un poder superior
Juan Carrasco - periodistadigital.com - 30/10/2022

'La piel del tambor' es un "best seller" de Arturo Pérez-Reverte de 1995; se trata de un libro de aventuras que no pretende instalarse en el realismo, intriga fantasiosa de tipos singulares con alzacuellos y pistola, ideal para ratos de ocio y butacas de playa, de esas historias que hicieron al célebre y controvertido autor uno de los más populares de la literatura en español.

Esta adaptación a la gran pantalla con claro sello de la producción de Enrique Cerezo, para bien y para mal, saquen conclusiones, recoge las aventuras de un sacerdote agente especial, solucionador de asuntos turbios en la Iglesia, que se enfrenta a un caso con asesinatos, enigmas, corruptelas, hackers informáticos y demás fiestas de guardar en el género “peliculilla de intriga”. Se le cruza en el camino la ciudad de Sevilla (y olé), una aristócrata "femme fatale" y más de un golfo apandador, alguno de ellos con el agravante de cierrabares o mascachicle.

Digerible y amena, la cinta transita entre la ligereza argumental y un principio prometedor que se va diluyendo en la inverosimilitud a medida que la trama avanza, sin llegar al despiporre ni el tedio, y salvando los muebles sobre la bocina, si me permiten el símil deportivo de los que por el decoro de no caer en la simpleza suelo huir de forma habitual.

Siempre ha sido muy atractivo y folletinesco el hecho de asociar asuntos mundanamente ilícitos al entorno eclesiástico (algunos dirán con cierta maldad “como la vida misma”), y en este folletín ideado por Pérez-Reverte para las 600 páginas que componen su novela, funcionan más que bien. De esta inercia de muchiventa del producto literario viene como es obvio la tentación de cada una de las adaptaciones de sus historias al lenguaje audiovisual, normalmente la piedra con la que se tropieza una y otra vez cada ideólogo del nuevo proyecto, puesto que los resultados de todos estos años puestos en una balanza no pueden considerarse de demasiado interés.

Con un final acelerado y a trompicones más culpable de los defectos de forma de las primeras novelas del escritor de la obra original, con conocida dificultad en aquella época para cerrar tramas y atar cabos, que de la adaptación en sí, la película tiene una narrativa ágil, un guion aceptable y una puesta en escena irregular (un poco reflejo del batiburrillo internacional que la componen) pero inteligente que le dan el aprobado en un examen de entretener al respetable sin pedir muchas más peras al olmo…

"Son mis personajes, mis lugares, mis historias"

Europa Press - 17/10/2022

Arturo Pérez-Reverte ha ensalzado la adaptación cinematográfica de su novela 'La piel del tambor', dirigida por el director Sergio Dow, al afirmar que "ha reconocido su novela", que está protagonizada por Richard Armitage, Amaia Salamanca, Paul Freeman o Rodolfo Sancho, entre otros, y que se estrena en los cines el próximo 21 de octubre. "La prueba del algodón para un novelista es que reconozca su novela, y así ha sido. Son mis personajes, mis lugares, mis historias, y eso me da una felicidad inmensa. Esta película me ha gustado mucho y es una gran película", ha asegurado en declaraciones a los medios de comunicación.

Pérez-Reverte ha estado pendiente de la película pero, como ha asegurado, no ha querido interferir en ella porque en estos casos le gusta mantenerse lejos de la cinta. "Yo creo que un autor debe cobrar la novela y retirarse. No me necesitaban para nada", ha afirmado. La cinta, que cuenta con un elenco internacional, se ha rodado en Sevilla y a pesar de contar con actores españoles se ha rodado al completo en inglés para lograr una mayor difusión. Richard Armitage, conocido por su papel de Thorin en 'El hobbit', encarna al padre Quart, y su buen desempeño le ha valido para que Reverte haya elogiado su actuación. "Ha estado formidable. Es mi cura, yo lo imaginé como es él. Guapo, alto, duro, un cura que sabe moverse por terrenos sucios. Ha hecho un trabajo extraordinario y me he quedado asombrado", ha sentenciado. El escritor ha añadido que esta cinta, junto con 'El maestro de esgrima' candidata a los Premios Goya en 1993, ha sido de las mejores películas que han realizado con un texto suyo.

Por su parte, Armitage, en declaraciones a Europa Press, también ha alabado la creación de Pérez-Reverte al moldear un personaje "misterioso" como el padre Quart y ha explicado cómo ha sido trabajar con un elenco de actores españoles. "Ha sido una experiencia de aprendizaje. Me ha tocado conocer a gente con una barrera en el idioma que luego no ha existido. Nos las hemos arreglado para encontrar el camino", ha afirmado. 'La piel del tambor' ha sido la primera película en inglés para Amaia Salamanca, que encarna el papel de la aristócrata Macarena Bruner, lo que le ha llevado a "ser muy metódica" con el idioma. "Al principio había algo de presión pero deseaba estar en este proyecto. Pérez-Reverte es un maravilloso escritor, el reto de hablar en inglés, todo eran alicientes y quería estar a la altura", ha explicado en declaraciones a Europa Press. Al respecto, Armitage ha defendido la labor que han realizado Amaia Salamanca y otros actores como Alicia Borrachero, Unax Ugalde o Carlos Cuevas, quienes también han tenido que utilizar el inglés durante toda la película. "Creo que los españoles no apreciáis lo bonito que suena el inglés con vuestro acento porque siempre estaban pidiendo disculpas. Sin embargo, yo estaba hipnotizado porque era hermoso", ha comentado.

'La piel del tambor' es una producción de Enrique Cerezo y cuenta con la participación de RTVE y Amazon Prime Video. La película es el segundo largometraje de Sergio Dow, que ha recordado qué sintió la primera vez que leyó la novela. "Cuando decido hacer la película es a partir de su lectura. La leí hace muchos años en un aeropuerto e identifiqué su clara vocación cinematográfica, la riqueza de los personajes, su historia, etc", ha desvelado. Al respecto, ha reconocido que ha tenido una "gran responsabilidad" al tratarse de una "novela emblemática" pero tras los elogios de Pérez-Reverte "se ha ido toda presión". Asimismo, el director ha alabado la ciudad de Sevilla y la gran experiencia que ha vivido todo su equipo. "Rodar allí ha sido el gran placer. Es la ciudad más encantadora que yo recuerdo, la más extraordinaria. Hemos tenido un gran apoyo de toda su gente. No hubiera podido ser una experiencia más grata", ha admitido.

Pérez-Reverte ensalza la adaptación de 'La piel del tambor': "Son mis... (teleprensa.com)

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"Un autor debe cobrar la novela y retirarse"

Uxía Prieto - huffingtonpost.es - 17/10/2022

Amaia Salamanca, Richard Armitage, Rodolfo Sancho y Alicia Borrachero son los protagonistas de la historia, que narra la investigación tras las misteriosas muertes en la iglesia de Nuestra Señora de las Lágrimas, en Sevilla. Para Pérez-Reverte, que no ha estado involucrado en el proceso de rodaje, “la película es extraordinaria”. “La prueba del algodón para un novelista es que le guste la película, que reconozca su novela en la película, y ha ocurrido así. Me he quedado... es que son mis personajes, es mi padre Quart, es mi Macarena, es mi Sevilla, entonces eso me ha dado una felicidad personal”, ha reconocido el escritor ante los medios este lunes. “No ocurre siempre y cuando una película no me gusta me callo, ahora, cuando me gusta lo digo. Es una gran película”, ha insistido Pérez-Reverte, alabando el trabajo del director Sergio Dow y de todo el reparto de la producción. “Quizás junto con 'El maestro de esgrima' que hizo Pedro Olea sea de las mejores películas que han hecho de un texto mío”, ha confesado.

El texto de Pérez-Reverte ha servido al cineasta colombiano para construir la historia sin necesitar la ayuda del escritor. “Yo creo que un autor debe cobrar la novela y retirarse. Estar ahí encima molesta más que ayuda en un rodaje, procuro mantenerme lejos de todos ellos”, ha revelado el autor. La cinta, al igual que la novela, transcurre en Sevilla y la capital andaluza es un personaje más de la ficción. Pérez-Reverte ha asegurado que reconoce esa Sevilla que él describió en su libro y que la cinta “es una postal”. Además, el autor ha tenido unas palabras de reconocimiento hacia Richard Armitage, que interpreta al Padre Quart: “Está formidable, es mi cura. Yo me imagine así alto, guapo, duro. No un James Bond, pero sí un cura que sabe moverse por los terrenos sucios, el hombre de la trastienda del Vaticano. Hace un trabajo extraordinario, yo me he quedado asombrado”.

A pesar de rodarse en Sevilla y con gran parte del elenco formado por actores españoles, 'La piel del tambor' se ha grabado en inglés, algo que ha extrañado a algunos pero que para Pérez-Reverte no tiene nada de raro. “La película se ha rodado en inglés para que tenga una proyección exterior y eso le da fuerza. Es una película que, aparte de lo que haga en taquillas, en Amazon y en los circuitos de plataformas va a tener un recorrido extraordinario. Yo creo que es una gran película para Amazon precisamente”, ha defendido ante los medios el académico de la RAE.

Arturo Pérez-Reverte: "Un autor debe cobrar la novela y retirarse" | El HuffPost Life (huffingtonpost.es)