Manuel P. Villatoro - abc.es - 17/07/2026
Don Diego Alatriste, bregado veterano de los Tercios de la Monarquía Hispánica, ha llegado este viernes a Cartagena presto a disfrutar de la brisa marina y del cariño popular. Este 17 de julio, a primera hora de la mañana –los soldados siempre madrugan– la ciudad inaugurará de forma oficial el monumento dedicado al personaje más famoso de Arturo Pérez-Reverte, que poca presentación necesita.
El acto contará con la participación del académico y escritor y de la alcaldesa de la ciudad, Noelia Arroyo, quien ha recalcado en muchas ocasiones la importancia que ha tenido para la literatura la saga de Alatriste y su autor.
La obra, ubicada en la plaza del Cuartel del Rey, frente al histórico Arsenal de la ciudad, es más que una escultura. Tal y cómo recalcó la alcaldesa durante la presentación de los bocetos en la capital el pasado noviembre, también rinde homenaje a los Tercios españoles –esos que dominaron los campos de batallad de la Vieja Europa durante tres siglos– y a los hombres y mujeres de armas vinculados a la historia de Cartagena.
Además, la base está formada por sillares históricos procedentes del Arsenal Militar de Cartagena, cedidos por la Armada al Ayuntamiento para su incorporación al monumento. Qué más se puede pedir.
Desde los primeros compases de la escultura, nada quedó al azar. Para empezar, el boceto fue alumbrado por el pintor Augusto Ferrer-Dalmau. «Lo hice en apenas un día porque tenía en la cabeza cómo es Alatriste: postura desgarbada, desaliñado… y aspecto peligroso», explicó el pintor de batallas el pasado noviembre.
Porque sí, tanto él como Pérez-Reverte se imaginan al veterano de los Tercios como un tipo feroz al que colegas y adversarios habrían temido. «Es el resultado de una España peligrosa y cruel, grande y miserable; una España que tenía el mundo agarrado por el pescuezo. Por eso queremos a un personaje admirable y peligroso», incidió el académico.
El encargado de alumbrar el monumento ha sido el escultor Salvador Amaya, también autor del grupo escultórico que tendrán los Tercios españoles en Madrid. «La escultura la visualicé como la imagen de un soldado veterano de los Tercios el día de su vuelta a Cartagena, el puerto de dónde partió, después de un tiempo fuera de España», explica el artista a este diario a través de una conversación telefónica. En sus palabras, este veterano «luce como un soldado curtido por muchos años de guerras y penurias con la expresión trágica de una persona que ha pasado las de Caín, como se suele decir de forma coloquial, y que, aún así, sigue mirando al horizonte, hacia el futuro», sentencia.
La maniobra de instalación de la estatua, realizada el pasado miércoles por operarios municipales, fue supervisada por el mismo Amaya, quien se preocupó de que esta mole de 2,40 metros reposara sobre su pedestal. Meses antes, en marzo, Arroyo y Pérez-Reverte se desplazaron hasta el taller que el escultor tiene en Toledo para conocer el estado de los trabajos. La obra se encontraba entonces en la recta final de su modelado, un proceso en el que el artista empleó alrededor de una tonelada de barro antes de proceder a la fundición en bronce. Durante aquella visita, el novelista no ocultó su entusiasmo ante el nivel de detalle de la obra. Lógico, pues Este colosal Alatriste destaca por una indumentaria de época, cicatrices, y un gesto que denota sus muchos años en brega.
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