15 enero 2026

Sombras, traición y la ciudad de la luz

Mariola Díaz-Cano Arévalo - estandarte.com - 15/01/2026

Diego Alatriste es el personaje más icónico creado por Arturo Pérez-Reverte y protagoniza una de las sagas de más prestigio y éxito de la literatura contemporánea. ¿La razón? Un dominio como pocos tanto en el manejo del lenguaje como en la construcción de tramas y personajes de gran profundidad que recrean el Siglo de Oro en todo su esplendor y también con todas sus miserias.

Este octavo título, además, supone ese homenaje ya sin tapujos que el autor hace a sus lecturas clásicas más apreciadas, como las obras de Alejandro Dumas, en especial, Los tres mosqueteros, cuya influencia marca toda la saga. Así que, en un acertado guiño metaliterario, Athos, Porthos, Aramis y Artagnan aparecen en esta aventura que lleva a Alatriste y sus fieles amigos a París para una misión muy secreta y transcendental en esos tiempos del rey Luis XIII y el cardenal Richelieu.

Una vez más, Íñigo Balboa sigue narrando esta historia en primera persona y ahora, como miembro de los Correos Reales, espera en París a Diego Alatriste, Francisco de Quevedo y Sebastián Copons, a los que acompaña un nuevo personaje: Juan Tronera, también soldado y conocido de Alatriste de un hecho algo oscuro en un pasado común. El contexto histórico de la época es muy convulso con el asedio francés a los hugonotes en La Rochela, un conflicto con implicaciones internacionales y apoyo inglés. De mano de Quevedo, que sigue ejerciendo de poeta y espía, y con las indicaciones más concretas del conde de Guadalmedina, Alatriste y sus compañeros tendrán que llevar a cabo una peligrosa y crucial misión ideada por el conde-duque de Olivares. Hay algunas sombras también en el camino, como uno de los peores enemigos de Alatriste, Luis de Alquézar, y la que es el amor y la perdición de Íñigo Balboa: su sobrina Angélica.

Para los lectores que conocimos a Diego Alatriste hace casi ya treinta años reencontrarse con él después de los catorce transcurridos desde su anterior aventura es hacerlo con un amigo muy querido y admirado. En realidad, para él y sus fieles Sebastián Copons e Íñigo Balboa solo ha pasado un año, así que mantienen toda su esencia. El fatalismo siempre subyacente que impregna todos los libros nunca supera al honor ni la lealtad que derrochan unos personajes que se han convertido ya en mitos de la literatura contemporánea. Además, la trama se sigue desarrollando con el ritmo narrativo y la riqueza lingüística tan característicos de esta saga, donde intriga y acción van de la mano con la recreación histórica. Lo más destacable esta vez es ese cruce entre metaliteratura y realidad que mencionábamos al principio al hacer coincidir a Alatriste con los tres mosqueteros más universalmente conocidos de la historia en momentos decisivos. Y, por supuesto, Diego Alatriste sale muy bien parado con ellos y ellos con él, porque todos comparten ese código de honor de los hombres de armas y su lealtad entre sí.

Tampoco falta la intriga hasta el final, donde aparecen más grandes nombres —y viejos conocidos de la saga— que tienen deudas que pagar a Alatriste. En realidad, sabemos que todo acaba bien, pero el interés se mantiene hasta ese final, que se queda abierto y, tal vez, se hubiera podido extender un poco más. Pero así hay esperanza para una aventura más. En resumen, es más que obvio comentar que se trata de una lectura indispensable para los que seguimos a Alatriste desde su lejano principio. ¡Uno para todos!

https://www.estandarte.com/noticias/libros/novela/resena-de-mision-en-paris-lo-nuevo-de-arturo-perezreverte_5527.html

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