29 noviembre 2023

Entrevista de Pablo Motos en 'El hormiguero'

29/11/2023

Arturo Pérez-Reverte, "fan" de Pedro Sánchez: "Vendió a su madre pero entrega la nuestra en vez de la suya"

Alberto Mendo - antena3.com

Literatura y actualidad se han dado la mano con la visita a 'El hormiguero' de Arturo Pérez-Reverte. El escritor ha hablado con Pablo Motos sobre su último libro, titulado 'El problema final', que combina ficción, misterio y suspense. El autor ha asegurado que es una novela "como las de antes", con un estilo policial clásico.

La entrevista ha pasado de la nueva obra a los recuerdos de Pérez-Reverte como corresponsal de guerra, para pasar a hablar de "los dos cánceres" de la convivencia: "La religión y el nacionalismo". Por eso, Pablo Motos le ha preguntado por lo que está haciendo Pedro Sánchez. "Yo estoy contra la amnistía", ha aclarado primero, para describir después al presidente del Gobierno: "Es un aventurero de la política, un pistolero, un asesino, que es un tipo que no repara en nada, es el instinto asesino del jugador de ajedrez. No ha leído un libro en su vida, estoy seguro de eso, o ha leído muy pocos, pero en la sangre tiene a los teóricos de la política del Renacimiento tiene un instinto político extraordinario", ha afirmado. Además, ha opinado que "es tenaz, es atrevido, no tiene escrúpulos". Por eso, cree que es "el político más interesante de España y posiblemente de Europa". Pérez-Reverte ha aportado un punto de vista muy interesante: "Sabe que le indultaron en las elecciones, sabe que el español olvida, entonces nos ha tomado el pulso muy bien, está jugando de una manera extraordinariamente inteligente con todos nosotros". "Todos los políticos son capaces de vender a su madre. Sánchez vendió a su madre pero entrega la nuestra en vez de la suya", ha asegurado, apostillando: "Además, nos convence de que es la suya la que ha entregado". "Caerá cuando ya no tenga nada que vender, entonces caerá solo", ha zanjado, reconociendo que es un personaje "fascinante" a la vez que "amoral". "Para un novelista, es una fuente de inspiración extraordinaria", ha reconocido, aportando el papel que le daría en una novela: "De malo maquiavélico". "El aplomo, el descaro, el cinismo..., es que no hay un tío como él", ha insistido.

Al hilo, el invitado le ha contado la anécdota de un taxista que es idéntico en la cara a Pedro Sánchez en lo físico. Le ocurrió antes de las elecciones. Recibía el mismo tipo de gritos que suelen dedicarle al presidente del Gobierno. Evitando opinar más de la amnistía, ha valorado que Carles Puigdemont es uno más de los "muñecos" de Sánchez. "Ahí está la grandeza: ha conseguido que todo el mundo trabaje para él para que él esté todo el tiempo que tenga que estar en La Moncloa", ha remachado.

Vídeo: https://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/entrevista/arturo-perez-reverte-letal-pedro-sanchez-vendio-madre-pero-entrega-nuestra-vez-suya_202311296567b047533bd200010e6dd0.html

Arturo Pérez-Reverte, sobre el conflicto entre Israel y Hamás: "A quién diga que tiene claro quién es el bueno y quién el malo, se lo han contado mal"

Patri Bea - antena3.com

Arturo Pérez-Reverte ha vuelto a 'El hormiguero' con motivo de la reciente publicación de su última novela. Con 'El problema final', el periodista y escritor pretende hacernos viajar en el tiempo para atraparnos con una historia cargada de misterio. Inevitablemente, el escritor y el presentador han hablado de temas de actualidad y, después de mojarse sobre la amnistía y de dar su opinión sobre el papel de la Monarquía en nuestro país, Pérez-Reverte ha explicado cómo ve él el conflicto entre Israel y Hamás, teniendo en cuenta que vivió allí hace años. "Siento contradicciones muy intensas", ha comenzado explicando. El escritor ha puntualizado que, a pesar de que Israel es un país democrático, en ocasiones, para sobrevivir, utiliza métodos "absolutamente criminales". Los palestinos, por su parte, se encuentran bajo la dictadura de Hamás, un movimiento criminal y terrorista. "Hamás quería enseñar a niños muertos", ha asegurado el escritor. Según Pérez-Reverte, su objetivo era que los medios de todo el mundo mostraran a niños palestinos muertos por bombas israelíes. "A la hora de ver el conflicto, a veces sientes simpatía por los dos y a veces antipatía. Yo detesto a israelíes y palestinos al mismo tiempo y siento simpatía por unos y por otros", ha confesado. El tema es muy extenso y el escritor podría pasarse horas analizando el conflicto. Aun así, ha querido dejar claro que, quién piense que en esta guerra hay un bueno y un malo, se equivoca. ¡Dale play al vídeo y escucha todo lo que ha dicho sobre el tema!

https://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/entrevista/arturo-perezreverte-conflicto-israel-hamas-quien-diga-que-tiene-claro-quien-bueno-quien-malo-han-contado-mal_202311296567b57d533bd200010e7d13.html

¿Ha influido Pérez-Reverte en la inclusión de chunda-chunda en la RAE? El académico lo aclara

Patri Bea - antena3.com

Después de una entrevista en la que guerra y la política han estado muy presentes, Pérez-Reverte ha hablado de su trabajo en la Real Academia Española. El escritor ha confesado que no siempre está de acuerdo con las decisiones que allí se toman y ha puesto como ejemplo la inclusión en la RAE de la palabra "apalizar". Al académico le horroriza esa palabra y todavía no entiende como la han aceptado teniendo otras similares como apalear. "Yo soy de los que creen que hay que advertir a la sociedad, no como policía, si no como cuidado, esto esta mal dicho", ha recalcado. Después de escuchar la queja de Pérez-Reverte sobre la palabra apalear, Pablo Motos ha querido preguntarle al académico si ha tenido algo que ver con la decisión de incluir en la RAE chunda-chunda. "De eso he sido inocente completamente", ha asegurado entre risas. ¡Dale play al vídeo y revive el momentazo!

https://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/entrevista/influido-perezreverte-inclusion-chundachunda-rae-academico-aclara_202311306567be221b48c30001381b55.html

Arturo Pérez-Reverte recuerda su etapa en la guerra de Nicaragua: "Nunca me habían amenazado de una manera tan elegante"

Patri Bea - antena3.com

Hablando de literatura y recordando su etapa como periodista de guerra, Pérez-Reverte ha querido contar una anécdota que le ha marcado. A finales de los 70, en Nicaragua, hubo una emboscada en la que murió mucha gente, entre ellos una mujer que debió haber sido muy bella y que había perdido la vida en la guerra. Un hombre se acercó para pedirle a Pérez-Reverte que no le hiciera fotos a la joven y aun que él había intentado disimular, se dio cuenta de que su cámara se había disparado. Ese hombre se acercó al periodista y le dijo: "No perdamos la dulzura del carácter". En ese momento, el periodista pensó que lo iba a matar. Pérez-Reverte pensó por un momento que su vida se acababa ahí y se sigue acordando a día de hoy de cómo se dio la breve conversación palabra por palabra. "Nunca me habían amenazado de una manera tan elegante", ha asegurado. ¡Dale play al vídeo de arriba y escucha la anécdota al completo!

https://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/invitados/esta-noche-arturo-perezreverte-habla-literatura-nuevo-libro-hormiguero_2023112965661e561b48c3000132d8fe.html

El problema de España con los extremismos según Arturo Pérez-Reverte: "No es político, es de educación y de cultura"

Alberto Mendo - antena3.com

Por otra parte, Pablo le ha preguntado por "la verdad", como "la primera baja" en cualquier conflicto. Tras hacer un repaso histórico que le ha llevado incluso a la antigua Roma, Pérez-Reverte ha señalado que PP y PSOE suman más del 80% de los votantes. "Lo que es un crimen es que esa pandilla de golfos, por el bien de los españoles, no lleguen a cuerdos fundamentales", ha valorado. "Ni siquiera de eso son capaces, prefieren irse a los extremos", ha añadido. El escritor ha apuntado otro detalle interesante. "A menos educación, más fácil manipulación". Por eso, cree que el problema de España "no es político, es de educación y de cultura". "Cuanto menos cultos somos, más fácil es que caigamos en los extremos y lleguen los que juegan al ajedrez con nosotros", ha opinado.

https://www.antena3.com/programas/el-hormiguero/entrevista/problema-espana-extremismos-segun-arturo-perezreverte_202311296567b76f1b48c30001380957.html

¿Monarquía o República? Pérez-Reverte analiza las debilidades y fortalezas de nuestro país

Patri Bea - antena3.com

Después de recordar alguna que otra anécdota de su etapa como periodista de guerra y de dar su opinión sobre la amnistía y el gobierno de Pedro Sánchez, Arturo Pérez-Reverte ha querido explicar su posición con respecto al eterno debate que circula en la sociedad sobre la Monarquía y la República. "Yo soy republicano por educación", ha comenzado explicando el escritor. Sin embargo, ha querido recalcar que también es español y ahí es dónde surge el factor condicionante, ya que se supone que una República está presidida por una persona de prestigio y emocionalmente estable. "Dime en España una sola persona que pueda hacer ese papel", le ha preguntado el periodista directamente a Pablo Motos. Ambos tenían claro que no había respuesta a esa cuestión. "¿Con este panorama a dónde vas? A ser monárquico en defensa propia", ha asegurado Pérez-Reverte. A pesar de que ha reconocido los errores del Rey Emérito, también ha resaltado las coas que ha hecho bien y ha alabado el trabajo que su hijo está haciendo en la actualidad. También ha querido nombrar a la Infanta Leonor. ¡Dale play al vídeo y escucha el análisis completo!

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22 noviembre 2023

Presentación de 'Las luces de la memoria'

Zenda y Pérez-Reverte presentan un libro de relatos sobre España

abc.es - 22/11/2023

La revista literaria en línea Zenda ha presentado este miércoles, en la Real Fábrica de Tapices, en Madrid, 'Las luces de la memoria', un nuevo libro de relatos de distribución gratuita. Catorce relevantes escritores se han unido en esta obra, ideada y dirigida por Arturo Pérez-Reverte, para mostrar la contribución de España en Europa a través de relatos ambientados en momentos importantes y decisivos de la historia ocurridos desde la Antigüedad hasta nuestros días.

El volumen, coordinado por Leandro Pérez y Miguel Munárriz, reúne a destacadas figuras del panorama literario español. María Dueñas, Juan Eslava Galán, Espido Freire, Susana Fortes, Luz Gabás, Emilio Lara, José María Merino, Sergio del Molino, Arturo Pérez-Reverte, Juan Manuel de Prada, Soledad Puértolas, Karina Sainz Borgo, Lorenzo Silva y Andrés Trapiello participan en este volumen, que compila historias que recorren la historia de España. Ficciones o relatos históricos que viajan de Fernando I de León a las batallas de Pavía y Lepanto, la rebelión de los Comuneros, la muerte de Carlos V, el Nápoles de Carlos III, la Guerra de Independencia o la emigración laboral durante la dictadura de Franco.

El edificio de la Real Fábrica se llenó este miércoles de escritores, lectores, periodistas y amigos para escuchar a Arturo Pérez-Reverte y al secretario del Consejo de Administración de Iberdrola, Julián Martínez-Simancas. Pérez-Reverte subrayó la importancia de la lectura y de la colaboración entre Zenda y la compañía eléctrica. También remarcó el escritor la buena salud de Zenda, una iniciativa «surgió hace ya siete años como una especie de territorio en el que podían tener voz y aparecer autores que hasta entonces no tenían acceso a esa oportunidad».

Por su parte, Julián Martínez-Simancas, representante de Iberdrola señaló que este libro es «una buena forma de homenajear la Presidencia española de la Unión Europea: con relatos de algunos de los mejores escritores españoles sobre la participación de nuestro país en la historia de Europa, uniendo dos pilares para Iberdrola, como son el apoyo a la cultura, uno de los ejes de nuestro compromiso social, y nuestra firme apuesta europeísta».

Entre algunos relatos incluidos destaca el de María Dueñas, quien revive la emigración en 'Sin rendición en Breda'. Juan Eslava Galán recorre 'El último viaje de San Isidoro'. En 'Jodía Pavía', Arturo Pérez-Reverte rememora mediante el rey Francisco I de Francia la batalla en que fue derrotado y preso en Italia por las tropas de Carlos V. En 'Última noche en Yuste', Juan Manuel de Prada evoca las disputas contra Lutero y el Concilio de Trento. En 'Annemasse', de Soledad Puértolas, nos conmueve la estatua de Miguel Servet. Karina Sainz Borgo combate 'La (cyber) leyenda negra' con el holandés errante del ecologismo. Lorenzo Silva expone en «Una compañía de hombres libres» las bases para que ser europeo no sea vivir bajo el yugo de un amo. Y Andrés Trapiello cita a Miguel de Cervantes con 'La esperanza y el camino de las letras'.

https://www.abc.es/cultura/zenda-perezreverte-presentan-libro-relatos-sobre-espana-20231122210219-nt.html

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Catorce miradas a la historia de España en el nuevo libro de Zenda

zendalibros.com - 23/11/202323

Arturo Pérez-Reverte y Julián Martínez-Simancas, adjunto al presidente de Iberdrola, han presentado en la Real Fábrica de Tapices el libro Las luces de la memoria: Relatos de España en la historia de Europa, editado por Zenda con patrocinio de Iberdrola. Han estado acompañados por la mayoría de los autores del volumen, compuesto de catorce miradas a la historia de España en diferentes épocas y acontecimientos.

La editorial ha reunido una vez más a destacadas figuras del panorama literario español. María Dueñas, Juan Eslava Galán, Espido Freire, Susana Fortes, Luz Gabás, Emilio Lara, José María Merino, Sergio del Molino, Arturo Pérez-Reverte, Juan Manuel de Prada, Soledad Puértolas, Karina Sainz Borgo, Lorenzo Silva y Andrés Trapiello participan en este volumen, que compila historias que recorren la historia de España. Ficciones o relatos históricos que viajan de Fernando I de León a las batallas de Pavía y Lepanto, la rebelión de los Comuneros, la muerte de Carlos V, el Nápoles de Carlos III, la Guerra de Independencia, la liberación de París por los españoles de “La 9” y la emigración laboral durante la dictadura de Franco. Esta obra puede ya descargarse de forma gratuita en Zenda.

Julián Martínez-Simancas destacó la colaboración ya sólida entre Zenda e Iberdrola para impulsar la lectura, la literatura española y sus autores, así como la cultura digital, con el objetivo de hacerla accesible a toda la sociedad. De igual forma, el representante de Iberdrola señaló que «este libro es una buena forma de homenajear la Presidencia española de la Unión Europea: con relatos de algunos de los mejores escritores españoles sobre la participación de nuestro país en la historia de Europa, uniendo dos pilares para Iberdrola, como son el apoyo a la cultura, uno de los ejes de nuestro compromiso social, y nuestra firme apuesta europeísta».

Pérez-Reverte destacó la trayectoria de la web literaria: “En estos siete años, Zenda ha publicado 25.000 artículos de 1.500 colaboradores, en los cuales han participado casi todos los escritores importantes”. El escritor agradeció a Iberdrola su larga colaboración y señaló sobre este volumen que “la idea era escribir sobre momentos de la historia de España que hayan sido importantes”.

En su relato 'Sin rendición en Breda', María Dueñas se acerca a las vidas de los emigrantes españoles en la Europa de los años 50 y 60, y la hace convivir con las experiencias de los inmigrantes actuales extranjeros en España. El relato de Juan Eslava, titulado 'El último viaje de San Isidoro', cuenta la llegada al trono de Fernando I de León tras vencer a su hermano y su cuñado, y el posterior viaje de los huesos de San Isidoro a León desde Sevilla. 'La isla de los Faisanes', de Espido Freire, narra el intercambio de princesas que unió a Luis XIV con la infanta María Teresa, en el mismo lugar donde 45 años antes se había sellado la paz entre Francia y España. La colaboración entre una joven republicana exiliada y la Resistencia francesa para engañar a los alemanes sobre el punto de invasión del Día D, clave para la victoria de los aliados, es la trama de 'Operación Quicksilver', de Susana Fortes. 'Pequeñas batallas', de Luz Gabás, introduce al personaje de Josef, un joven patriota que lucha contra las tropas francesas en 1809 en el Alto Aragón.

Más autores célebres plasman sus historias a lo largo de las páginas, como Emilio Lara con 'El aceite de Nicea', un relato que destaca la importancia del aceite bético como obsequio durante el primer concilio de la Iglesia Católica en Nicea, en el año 325, o José María Merino, que cuenta el origen de los “Decretos leoneses” gracias a un novicio benedictino y un joven soldado, adecuadamente titulado 'Segundones'. Sergio del Molino se encarga de recordar la historia del descubrimiento de los yacimientos de Pompeya y Herculano a cargo del ingeniero y militar zaragozano Roque Joaquín de Alcubierre, y de cómo le apartaron de sus hallazgos, en 'Un verdadero napolitano'. Con un humor anacrónico y muy de nuestro tiempo, Arturo Pérez-Reverte nos traslada a la Torre de los Lujanes, donde el rey Francisco I de Francia rememora su derrota y posterior encarcelamiento, en 'Jodía Pavía'. Con 'Última noche en Yuste', Juan Manuel de Prada nos pone en la mente de un Carlos V anciano, que conversa con su mayordomo sobre los sucesos que han ocurrido durante su reinado y en su vida personal. En 'Annemasse', Soledad Puértolas muestra a una narradora escribiendo una carta a la autora de una escultura de Miguel Servet, enlazando sus propios recuerdos familiares y trazando la historia de la escultura y del médico aragonés al que Calvino mandó a la hoguera.

La obra de Karina Sainz Borgo, 'La (cyber) leyenda negra', imagina con humor un encuentro en la actualidad o en un futuro cercano entre una estudiante de Historia y un veterano de protestas medioambientales. Lorenzo Silva muestra la huida de Carlos I de Valladolid tras la rebelión de los Comuneros, y las acciones de varios protagonistas durante su reinado, como Bernaldino de los Ríos, el fraile Alonso del Castrillo o don Fadrique Enríquez, en 'Una compañía de hombres libres'. Finalmente, 'La esperanza', la historia de Andrés Trapiello, presenta a Hernán, un soldado que ha perdido una pierna en Lepanto, y a su compañero de hospital, llamado Miguel, un soldado manco que resultará familiar al lector.

“Europa no se puede entender sin España. En los siglos XVI y XVII supuso lo que llamaríamos el poder blando: la cultura, la literatura, las artes…”, aseguró Emilio Lara, para quien cuando nuestro país se “resetee y apueste todo su potencial del pasado con la creatividad del presente no se podrá concebir una Europa sin España”. También ligada a la actualidad, la reflexión de María Dueñas fue para la inmigración, “un círculo constante en nuestra historia”. La cultura de la cancelación asomó en las palabras de Karina Sainz Borgo: “El fundamentalismo de la leyenda negra no deja de ser un gabinete de cómicos que sigue muy presente”. José María Merino mira a un hecho poco conocido pero crucial: “Mucha gente no sabe que la cuna del parlamentarismo está en España”, recordó sobre el episodio histórico situado en León que recupera en su relato. También mira atrás Juan Manuel de Prada en su retrato de Carlos V en sus últimos días en Yuste: “El hombre más poderoso del mundo decide dejarlo todo y vivir en coloquio con Dios”. El escritor repasa las contradicciones a su juicio de “el veneno de las ideas de Lutero en nuestras vidas”.

Se trata de la séptima colaboración entre la web literaria y la compañía del sector energético, después del gran recibimiento de los anteriores volúmenes, 'Hombres (y algunas mujeres)' (2019), 'Heroínas' (2020), '2030' (2021), 'Historias del Camino' (2022) y 'Europa, ¿otoño o primavera?' (2023). El libro está coordinado por Leandro Pérez y Miguel Munárriz, y la ilustración de la portada la ha realizado Riki Blanco. El compendio de relatos no estará a la venta en librerías. La versión electrónica podrá descargarse de forma gratuita en zendalibros.com a partir de hoy, 22 de noviembre, y también está disponible en diversas plataformas.

https://www.zendalibros.com/catorce-miradas-a-la-historia-de-espana-en-el-nuevo-libro-de-zenda/

«Europa no puede entenderse sin España»

José María Sánchez Galera - 23/11/2023

El proyecto Zenda presenta, con la colaboración de Iberdrola, su séptimo volumen colectivo de relatos. Si en otras ocasiones la temática había versado sobre el confinamiento, heroínas o el Camino de Santiago, ahora les ha llegado el turno a relatos sobre la historia de España que afectan de lleno al devenir de Europa. Reunidos bajo el título 'Las luces de la memoria', este nuevo libro –que se puede descargar de manera gratuita desde la web de Zenda– se compone de catorce capítulos compuestos por sendos autores, desde María Dueñas o Espido Freire hasta Arturo Pérez-Reverte, Juan Manuel de Prada, Karina Sainz Borgo, Lorenzo Silva o Andrés Trapiello.

La práctica totalidad de los autores han participado en el acto de presentación, que se ha desarrollado en una de las naves de la Real Fábrica de Tapices, y al que han asistido personajes tan diversos como Chema Alonso –el experto en ciberseguridad que es miembro del Comité Ejecutivo de Telefónica–, la presentadora de televisión Marta Martínez Nebot (conocida como Marta Flich), o Alfonso Guerra –«padrino y coordinador» del anterior volumen, en palabras de Pérez-Reverte–.

Tras una breve intervención de bienvenida a cargo del creador de Alatriste –que ha insistido en definir Zenda como punto de encuentro de escritores–, y de Julián Martínez-Simancas (adjunto al presidente de Iberdrola), se ha iniciado un turno en que los autores, de manera sucinta y bajo la batuta de Leandro Pérez –uno de los coordinadores de este volumen–, han ido comentando sus respectivos relatos. Según Espido Freire, su historia traslada cómo la isla de los Faisanes, en el Bidasoa, ha sido el punto en que Francia y España han intercambiado infantas y princesas para compromisos de bodas regias entre ambos países, de modo que «las relaciones personales se transforman en relaciones diplomáticas». Freire admite que se siente «muy cómoda» allí donde «el límite se desdibuja».

Emilio Lara, con su acento de Jaén, dedica su relato al obispo Osio de Córdoba, personaje fundamental en el Concilio de Nicea, en la derrota de Arrio y en la corte del emperador Constantino. Según Lara, «Europa no puede entenderse sin España», sobre todo gracias al desarrollo hispano del «poder blando», basado en la cultura, a partir del siglo XVII.

El cuento de María Dueñas se sitúa en los años 60 del siglo pasado, y aborda la inmigración desde la perspectiva de aquellos españoles que marcharon a Europa, y de cómo ahora algunos de ellos reciben a quienes llegan desde el otro lado del Atlántico. La trama ideada por Luz Gabás se ubica en el Alto Aragón –el Benasque donde ella reside– durante la guerra contra el ejército de Napoleón, y constituye una historia de amor «triste» con un guerrillero como protagonista.

'Operación Quick Silver' es el título que Susana Fortes escoge para su ficción, ambientada en el espionaje de la II Guerra Mundial –en concreto, los prolegómenos del Desembarco en Normandía– y en la que unas españolas republicanas están involucradas. Por motivos diversos, la basílica de San Isidoro en León hermana los relatos medievales de José María Merino –que reivindica León como auténtica cuna del parlamentarismo– y de Juan Eslava Galán.

Arturo Pérez-Reverte recrea, a su modo –con cómicos anacronismos y lenguaje coloquial–, una carta de Francisco I –el rey francés derrotado en Pavía y llevado preso a Madrid– dirigida a su amante Mimí la Garce. En un momento, Pérez-Reverte pone en la pluma del monarca galo estas líneas: «La torre esta de Los Lujanes no es mal sitio: un poco oscura y húmeda, pero a veces me dejan salir a cenar a Casa Lucio, con escolta, o ir a un tablao flamenco, y mientras zampo y le doy al morapio, me consuelo pensando que peor están ahora mis nobles caballeros».

A continuación, Juan Manuel de Prada opta por situarse en la misma época. Comenta De Prada que los editores le sugirieron Trento como tema, a lo que este novelista señala que Pérez-Reverte y él sostienen «opiniones enfrentadas» sobre la cuestión. De modo que su relato, que se desarrolla en el retiro de Carlos V en Yuste, expone «lo que supuso la protesta de Lutero, la ruptura religiosa y el fin del sueño» de aquel Emperador nacido en Flandes. En Yuste, el rey emérito conversa con el ayo de Juan, su hijo bastardo, y desmenuza las estrepitosas consecuencias que acarreará el credo luterano en «la filosofía, la política, el arte».

Karina Sainz Borgo se ríe de la Leyenda Negra, gracias a un «holandés errante» muy concienciado con el cambio climático. Señala que, tras ser educada en la leyenda de España como «metrópoli opresora», y el Imperio como «vejación», fue cambiando su percepción al afincarse en Madrid, y afirma que «España no solamente fue el Imperio más grande, sino el más permeable». Sin embargo, tanto en Países Bajos como obras de la literatura italiana –'El gatopardo', de Lampedusa; 'Los novios', de Manzoni– se localizan referencias que, de un modo o de otro, alimentan la Leyenda Negra como un factor de construcción del propio relato nacional.

Ante ello, esta nueva edición de Zenda se cierra con un cuento de Andrés Trapiello en el cual un extremeño llamado Hernán conoce a un tal Miguel en una batalla naval que nos suena de algo. Conforme se avanza en la lectura, los datos de Miguel nos recuerdan cada vez más al autor del 'Quijote'. A ambos personajes los aguarda la esperanza.

https://www.eldebate.com/cultura/20231123/europa-no-puede-entenderse-espana_155681.html

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Zenda presenta ‘Las luces de la memoria’, un homenaje a las historias de España

Carmen Gómez Moreno - elgeneracionalpost.com - 23/11/2023

Ayer, 22 de noviembre de 2023, diversos autores presentaron la obra en la Real Fábrica de Tapices en Madrid. Zenda surgió, como dice su fundador Arturo Pérez-Reverte, «como una charla entre amigos», y tenía como objetivo crear un ambiente libre, independiente, donde los amantes de la literatura se pudiesen reunir como si fuese un espacio público.

Aunque al principio muchos veían Zenda, como dijo Julián Martínez-Simancas en la presentación de ayer, como «una residencia de mayores (la literatura) contra una guardería (las redes sociales)», el tiempo demostró lo contrario. No es una empresa para obtener beneficio, sino para obtener influencia. 

La idea de esta novela era escribir sobre momentos de Europa en los que España ha sido importante, cada unos elegidos con total libertad, a elección de cada autor. La obra ha sido dirigida e ideada por Arturo Pérez-Reverte, y con la ayuda de los otros autores, han logrado componer esta obra que actualmente está disponible de forma gratuita en la web de Zenda. Aquí podrás conocer la trama de algunos de los relatos. ¡Comencemos!

Espido Freire cabalga entre los límites. Su relato se inspira en un cuadro al Museo de las Colecciones Reales, que representa unas barcazas que se acercan una a la otra en un río, donde en el centro hay una isla que tiene un escenario con rayas blancas y rojas. En cada una de esas barcazas, hay dos jovencitas, dos niñas. Una infanta española (Ana de Austria) y una princesa francesa, que acabará convertida en Reina de España. Este paisaje tiene lugar en la Isla de los Faisanes, que tiene una característica especial; medio año pertenece a Francia, y otro medio, a España. Tiempo más tarde, dos de los protagonistas de la escena, Ana de Austria y Felipe IV, vuelven a encontrarse, y van a casar a sus hijos. En este nuevo intercambio de princesas, transcurre su relato. «Es un relato que quiere hablar de lo privado, de cómo las relaciones personales se convertían en relaciones diplomáticas, en lo que no solo dejaban atrás esas niñas, sino los padres de ellas, que, casualmente, eran los reyes que estaban luchando por el poder europeo», aseguró la autora en la presentación. «Quiero hablar de tantas otras cosas que la mayor parte de las veces olvidamos cuando únicamente nos centramos en los tratados de la política y en los límites de cada uno de nuestros Estados. En este lugar donde el límite se desdibuja, es donde yo estoy más cómoda»

Emilio Lara cocina la religión con aceite. El relato es sobre el obispo Osio de Córdoba. Osio era el consejero espiritual del Emperador Constantino, y tuvo la idea de convocar el primer concilio de la Iglesia. Se reunieron una gran cantidad de obispos, y este concilio fue presidido por el Emperador Constantino es donde Emilio sitúa el relato, donde Osio se le considera ser el Padre del Credo. «Lo que yo quería introducir era el aceite, que tiene un papel muy especial en la novela, aparte de ser lo que le da título al relato», dijo el autor.

María Dueñas recuerda nuestra agridulce inmigración. Su relato habla de la inmigración, algo que, según ella dice: «En España a veces se nos olvida, nosotros también fuimos inmigrantes: Sufrimos penurias, rechazos, hubo muchas familias que se sacrificaron y mucha gente que hizo de la inmigración la inspiración de un futuro mejor». Lo hace mediante el testimonio de una anciana, Carmen, que es asistida por una inmigrante ecuatoriana. Mediante ella, hace un paseo por lo que fueron aquellos quince años (los años 70 del siglo XX) en los que más de dos millones de españoles y españolas emigraron hacia todos los rincones de la Europa del centro y occidental; París, Alemania, Suiza, el sur de Inglaterra… y en los Países Bajos, que es donde se sitúa esta novela. Carmen y su marido vienen de un lugar remoto de España, uno que «podría ser cualquiera», un lugar que representa a una España atrasada que aspiraba en entrar en la comunidad económica Europea, pero que le quedaba mucho camino por delante. «Gracias a estos inmigrantes, después de la Segunda Guerra Mundial, consiguieron que el continente funcionase mejor, y con ello, España»

Luz Gabás habla del amor en tiempos de lucha. En su relato se habla de la Guerra de la Independencia, desde Aragón, uno de los últimos lugares de España en ser conquistado por los franceses, y de las últimas en haber sido liberados de ellos. Habla de Benasque, el sitio donde ella fue alcaldesa de 2011 a 2015. Relata la historia de amor entre Ciria y Joseph, entre 1809 y 1814. Lo que ella cuenta en su relato, que considera un «relato triste», es que los conflictos bélicos extienden sus tentáculos hasta llegar a los sitios más insospechados, donde la gente solo quiere vivir en paz, y se ven forzados a tomar las armas o a agachar la cabeza. «Esto es algo del pasado, pero es algo también muy actual», aseguró la autora en la presentación de la obra.

Susana Fortes alza el grito por las mujeres que lucharon contra el fascismo. Su relato es una historia de espías, más en concreto, de las Maquis españolas que lucharon en la resistencia francesa después de la ocupación de la Segunda Guerra Mundial. Gran parte de las operaciones se dirigían desde Londres, y la más conocida es la operación Fortitude, aquella para engañar ale ejército alemán sobre el sitio exacto en el que se iba a producir el desembarco del día D. Dentro de esa operación, hubo una más pequeña, menos conocida, que consistía en engañar a los Servicios Secretos alemanes a través de mensajes de radio. A esta operación se la llamó Quick Silver, y ese es el título del relato de Susana, haciendo referencia una técnica de pesca que consiste en que el pez muerda rápidamente el anzuelo. «La protagonista se llama Dina, como mi abuela. Con ella he querido representar a todas las mujeres que tuvieron que cruzar los Pirineos y siguieron peleando del otro lado contra el fascismo para intentar ganar Europa, la guerra que habían pedido en España», relató, conmovida, Susana.

Karina Sainz Borgo come carne y también platos veganos. Este relato desentierra la leyenda negra española, pero a Karina le parecía «más gracioso meter todo esto en la cultura de la cancelación», como afirmó ella en la presentación. Hay un «holandés errante» obsesionado con el bienestar general, que no come carne, y que visita España por una Cumbre del Clima. Ahí, descubre a una mujer que come carne, que no recicla, y que representa todas las cosas que él cree que están mal. «Me burlo de todo, incluido en el fundamentalismo de la leyenda negra, que es un ramito de tópicos que sigue presente», consideró la autora.

Jose María Merino alza a los segundones al primer puesto. En el año 1188 hubo una reunión en la Basílica de San Isidoro, convocada por Alfonso Robledo, de 16 años, que en esa reunión se decidió que el rey no pudiese tomar decisiones importantes de manera individual. «Desde esa perspectiva, mi cuento narra una aventura frustrada, eclesiástica, que pretende ir a Roma para que en Roma se cuente lo que está pasando en León. Esto de meter al pueblo llano en estos asuntos, era una cosa mal vista. Mi cuento, por ello, se llama Segundones, pues los protagonistas son justo eso», dijo el autor

Juan Eslava Galán habla del poder de lo material. Su relato calca al importancia de las reliquias en la Edad Media. Llega un momento que la competencia entre Castilla y León por esto es feroz. Se hizo un concilio de Obispo que, coinciden, que encontrar una reliquia importante será imposible. Por tanto, envían una embajada al Reino de Sevilla, pues se podrían encontrar reliquias allí. Cuando son recibidos, se ponen a buscar las reliquias de Santa Flora, sin embargo, estas no aparecen por ninguna parte. Los obispos no pueden volver con las manos vacías, y con esa tesitura, a uno de los obispos se le aparece San Isidoro en sueños, que le indica dónde están las reliquias de su tumba.

Andrés Trapiello recuerda el beatus ille. Su relato trata del comienzo del fin del sueño del Emperador Carlos. Muestra los últimos días del hombre más poderoso del mundo, cuando decide vivir austeramente en coloquio con Dios y con su propia vida. En ese momento, el Emperador, en su relato, hablando con su mayordomo y con el layo de su hijo bastardo, Juan de Austria, le cuenta el veneno de las lóbregas ideas de Lutero habían introducido en las vidas de todo el mundo. «De alguna manera, los dogmas teológicos que Lutero considera, iban a tener consecuencias importantes en la filosofía, la política, el arte europeos. El rey, el Emperador Carlos, le cuenta lo que él cree que va a suceder. También añado relojes, que son como una metáfora de esa armonía de las esferas celestes que él quería ver plasmadas también en la política», explicó el autor.

https://elgeneracionalpost.com/cultura/2023/1123/117237/zenda-presenta-las-luces-de-la-memoria-un-homenaje-a-las-historias-de-espana.html

18 noviembre 2023

Meik: "El grafiti ilegal siempre va a existir"

Roberto Bécares - epe.es - 18/11/2023

Javier Lobo, "Meik", es uno de los referentes del arte mural y el grafiti, y sus obras decoran muchas paredes de Madrid. El Ayuntamiento le contrató para homenajear a Goya. 

-Empezó en la calle pintando con 13 años

-Sí, yo veía a la gente que pintaba en mi barrio, y gracias a ellos me animé y empecé a pintar también.

-¿A quién tenían de referencia? ¿Ya estaba Suso 33? 

-Sí, ya estaba, él es mayor que yo. Es de una generación anterior a la mía, que a la nuestra nos sirvió como inspiración. 

-Muelle pillaría demasiado lejos, ¿no?

-Bueno, para esa generación todo lo que pasaba en Nueva York les influyó bastante, y también a los flecheros madrileños, tipo Muelle. Los flecheros es un estilo autóctono de Madrid, del que sirve de inspiración Muelle. Todos firman con flechas en diferentes formas. Hay auténticos fieles que siguen pintando así. 

-¿Cada vez se da más importancia al grafiti como arte?

-Sí, hace como ocho años eclosionó y la gente del grafiti lo hemos vivido de esa manera. Luego se ha unido más gente que no viene de grafiti, sino de Bellas Artes, ilustración y otros ámbitos. La gente que venimos del grafiti sí hemos visto ese cambio. 

-¿Podría estudiarse como una asignatura ya en Bellas Artes?

-Hay cursos ya, sí. 

-¿Qué eres más, muralista o grafitero?

-No sé, las dos cosas. Soy muralista, pero también soy grafitero, quedo con mis amigos a pintar grafitis.   

-¿Qué le dices a los que empiezan a pintar en trenes?

-Bueno, es algo largo de contar. El grafiti tiene dos partes, una ilegal y otra más artística. La ilegal correspondería al sentimiento de rebeldía que tienen las personas mayormente jóvenes, pero también gente mayor, y la parte artística tiene que ver con tu personalidad y lo que te llama la atención dentro del grafiti. El problema que hay actualmente es que no hay sitios para pintar. Hacen eventos y festivales, pero no hay sitios, muros libres, donde la gente pueda desarrollar sus inquietudes artísticas. Ahora mismo si tú te vas a un túnel de la M-40 que está lleno de basura y te pones a pintar, si te viene la Policía y te multa son como dos mil euros. Eso favorece un poco ese grafiti ilegal, que siempre va a existir, a no ser que vivamos en 'Gran hermano' y estemos todos vigilados.

-¿Había más libertad antes?

-Sí, cuando yo era pequeño te ponías a pintar y los colegios daban permisos. Era más accesible. Además, tampoco había tanta gente que pintara. Ahora hay mucha gente que pinta y muy pocos muros. Es un problema. La solución sería que en cada barrio hubiera muros de hormigón, igual que se hacen pistas de "skate" o de "parkour" y se construyan para pintar. Yo pinto mucho en la calle y casi al 100% le gusta la pintura mural. Que la gente fuera libremente a sitios y se pudiera pintar sería la solución. Eso tarde o temprano va a salir [...]. Es que hay una incongruencia. Hay gente como yo, a la que el Ayuntamiento paga no sé cuánto por pintar un mural, y si yo mismo quiero pintar algo artístico y que no sea un encargo, que me pongan dos mil euros de multa no tiene mucho sentido. No solo yo. A gente más conocida que yo le pasa lo mismo. Creo que es una incongruencia. 

-Usa muchos diferentes estilos, ¿no?

-Sí, como empecé haciendo encargos me he vuelto muy versátil, muy camaleónico. Me llaman un poco la atención diferentes estilos [...]. Por ejemplo, hice un curso de dibujos animados, y sí que mantengo ese estilo de "cartoon" y sí que me gusta, porque al final diseñas tu propia escena y no te fijas en fotos ni nada. También tengo que tener tiempo para dibujar. A veces es más fácil coger imágenes y hacer un montaje o lo que sea. Y el realismo también me gusta. 

-¿Ensayas antes?

-Hoy en día la tecnología ha avanzado bastante, sobre todo en cuestiones de encaje. Hay una aplicación que haces unas marcas, pones la imagen que quieres pintar, y ya la encajas del tirón. Es lo más rápido para pintar fachadas, por ejemplo. Es una manera de ganar tiempo. Si pinto algo más personal siempre meto algunas marcas y ya fluyo. Eso es lo más divertido, aunque eso lleva más tiempo.  

-¿Cuál ha sido el encargo más complicado?

-Pues, seguramente, por los plazos y adversidades, puede que sea el mural que pinté de 'Los fusilamientos del 3 de mayo', de Goya, en donde está enterrado, por Casa Mingo. Me lo encargó el Ayuntamiento. Es un mural de 300 metros cuadrados. Cuando me dijeron que podía arrancar estuvo lloviendo mucho y los días siguientes seguía la lluvia. Al final, tuve que hacerlo todo perfecto para no fallar y que en ese plazo estuviera listo.

-¿El que más orgulloso le hace sentir?

-Pues Goya me ha traído muchas cosas buenas. De ahí me llamaron para ir a su pueblo, Fuendetodos, a pintar un mural. Y me moló mucho. Ya me interesé por su vida y es un tío fascinante.

-¿Cómo fue lo de pintar a Alatriste [tiene un mural dedicado al personaje frente a la Taberna del Capitán Alatriste, en La Latina]?   

-Arturo Pérez-Reverte escribió hace tiempo un libro sobre grafiti y para esa novela se puso en contacto con un amigo mío, que se llama Jeosm, que es fotógrafo, y Félix [dueño de la taberna Alatriste y la Posada de la Villa] le dijo que quería pintar unos murales, y Jeosm le pasó mi contacto a Arturo y de ahí a Félix. Arturo diseñó un poco el organigrama del mural. Ahí Flandes, luego Madrid... y luego contraté a modelos con traje de época cuando tenía los esqueches. Tengo una amiga que hace esgrima, y estuve en su escuela, y contraté a modelos de esgrima para ponerlos en diferentes posiciones, y luego ya lo pinté. 

-Le han llegado a hacer encargos en La Moraleja. ¿De qué tipo?

-Trabajo para mucha gente particular, y en ese contexto hago un amplio abanico de sitios y de viviendas, pero sí, en este caso un cliente vive allí y le he pintado tres murales, entre ellos un póster de Jordan y un cuadro de Klimt. 

-El espray entiendo que habrá evolucionado. 

-El espray cada vez lo utilizo menos, porque estar ahí con la mascarilla... Y luego la gama cromática está muy bien, pero al final con un pincel es mucho más artístico, eliges tú tu propio color. Antes pintaba murales con aerógrafo y ya ni lo utilizo. Lo que más me gusta ahora es a pincel.

https://www.epe.es/es/madrid/20231118/javier-lobo-artista-urbano-entrevista-grafiti-94021609

13 noviembre 2023

Arturo Pérez-Reverte crea su propio Sherlock Holmes en 'El problema final'

Ignacio Alcuri - ladiaria.com.uy - 13/11/2023

Arturo Pérez-Reverte es como si ese tío que se mama y se jacta de ser “políticamente incorrecto” se abriera una cuenta de Twitter (o de X, para los que dicen "Bulevar Batlle y Ordóñez"). Le gusta torear en las redes sociales, y el algoritmo premia a los toreros con mayor exposición. No estamos aquí para hablar de aversión a la tauromaquia sino a la obra literaria del tío este, tratando de separar al artista de su obra (confieso que a veces los chistes de mi tío me arrancan una sonrisa).

'El problema final' tiene una premisa trillada, se alimenta de clichés, pero esa es parte de la gracia, además de que la prosa de Arturo corre con una agilidad prodigiosa. La cosa va de una persona que, después de años interpretando un personaje, se ve obligado a actuar como él para satisfacer los deseos de quienes lo rodean, pero no estamos acá para hablar del escritor, sino del libro. 

El protagonista de la historia se llama Hopalong Basil y es un veterano actor que interpretó 15 veces a Sherlock Holmes en el cine. Fanfarrón, con un ego bien alimentado y en una época en la que se podía ser un pelín machista sin que lo miraran raro (el sueño de mi tío). En medio de un paseo por el Mediterráneo, Basil termina varado en el hotel de una pequeña isla junto a un puñado de personas que deben esperar a que afloje un temporal. ¿Podrán creer que sus compañeros de estadía comienzan a morirse en circunstancias extrañas? Lo que sigue, entonces, es una agradable mezcla entre los misterios de Sherlock Holmes y los de Agatha Christie. Las personas de la isla, que no recibirán apoyo policial hasta dentro de un par de jornadas, terminan depositando sus esperanzas en el falso Holmes, que primero se siente sorprendido por lo que está ocurriendo, porque en realidad él no hacía otra cosa que repetir lo que decía el guion (aunque en sus ratos libres se había devorado la obra del otro Arturo escritor). Cuando empieza a tomarle el gustito a eso de ser el centro de atención, se pone a jugar al detective. Y lo hace con el punto justo de inteligencia promedio, memoria muscular y capacidad del autor del libro para convencernos de que lo que estamos leyendo es verosímil.

Pérez-Reverte se siente muy cómodo narrando desde la mente refinada de Basil, que se muestra nostálgico tanto al describir su pasado de gloria como el de las personas que lo rodean, como la diva Najat Farjallah: “La célebre soprano estaba en posesión de una belleza a punto de marchitarse, aunque todavía eficaz”. En cuanto a su escote, le pareció “excesivo para las dos y cuarto de la tarde”. También aprovecha la invención de una isla casi paradisíaca para hacer que su protagonista la describa varias veces. “La vista desde la terraza era magnífica y justificaba de sobra el lugar. La antigua villa había sido construida ante un paisaje formidable: las ruinas del templo griego sobre la colina con cipreses y cedros negros escalonados en la espesa pendiente; el jardín de olivos, mimosas y buganvillas que descendían hacia la playa; y más allá del mar, que el sol y el viento convertían en lámina azul de cobalto encrespada de salpicaduras blancas, las montañas lejanas de Albania y la costa escarpada de Corfú, nítidas a pesar de la distancia”.

No todo es descriptivo en 'El problema final', que no deja de ser una simpática novela de misterio con mucha intención de convertirse en eficaz película (o estirada miniserie). Todo Holmes necesita un doctor Watson, y aquí las casualidades de la ficción hacen que ese papel recaiga en un novelista español que lleva mucho tiempo ganándose la vida con textos detectivescos mediocres, pero que han adiestrado su pensamiento analítico. Prepárense para una conversación entre estos dos personajes repleta de citas de memoria a las aventuras de Sherlock. La mayoría de la historia transcurre con una liviandad mediterránea, incluso cuando los cadáveres empiezan a aparecer. El narrador menciona su alcoholismo en recuperación y cuando aumenta el estrés también lo hacen las posibilidades de una recaída, pero Arturo no pretende llevarnos por rincones demasiado oscuros de la psique humana (su criminal no será un Hannibal Lecter ni mucho menos). La trama también incluye varios guiños sobre la posibilidad o no de que la persona que lee una novela de estas características tenga la capacidad de descubrir quién lo hizo, lo cual le agrega una capa simpática. No revelaré cuánto se aplicó en mi caso, para no darles pistas (le erré como a las peras).

'El problema final' se lee en un par de días, juega en forma fresca con los clichés y demuestra que hay tíos a quienes hay que esconderles el celular y esposarlos a la máquina de escribir.

https://ladiaria.com.uy/libros/articulo/2023/11/arturo-perez-reverte-crea-su-propio-sherlock-holmes-en-el-problema-final/

12 noviembre 2023

David Gistau, el jefe de la tribu

Arturo Pérez-Reverte - zendalibros.com - 12/11/2023

Prólogo para 'Generación Negroni'

David Gistau fue, sin lugar a dudas, el Hemingway de su generación. El más admirado, el más respetado. Tenía algo peculiar que lo hacía diferente a todos: no era encasillable en nada, y eso no es común. En lugar tan incómodo como España, propenso siempre a la bandería y la puñalada, escritores y periodistas, incluso los claramente situables a la derecha o la izquierda, lo admiraban y respetaban. Con el tiempo, poco a poco, artículo tras artículo, David había ido creando su propio estilo. Una manera propia de abordar los asuntos y de contarlos. Tenía una gran cultura y eso era fundamental; también una formación norteamericana importante, pero sobre todo una profunda consistencia europea. Y esa mezcla, riquísima, le permitió cuajar un modo de abordar los temas al mismo tiempo tradicional e innovador. Un estilo inconfundible y propio.

El resultado, siempre espléndido, fue que al leerlo se percibía el aroma clásico de los grandes escritores y columnistas de toda la vida, y al mismo tiempo una extrema modernidad. No era alguien que mirase atrás. Miraba para el futuro desentrañándolo en el presente con las luces del pasado. No había en él nada caduco, apolillado o rancio, sino todo lo contrario: era esa clase infrecuente de escritor capaz de agarrar un tema sobado por todo el mundo desde hacía cien años, quitarle el polvo, darle la vuelta y presentarlo como nuevo, o con un enfoque que nadie había sido capaz de darle hasta entonces. Ése era su encanto. Su talento. Y a ello hay que añadir su manera de ser. Sus amigos lo queríamos por lo que era, y también por lo que decía y cómo lo decía. Por eso es natural que hoy hablemos de él y de este libro que se cobija en su memoria.

Toda generación necesita un referente de autoridad, bien para imitarlo o bien para atacarlo, pues las generaciones se unen tanto en la admiración como en el desdén. Pienso, como ejemplo anterior y más reciente, en Francisco Umbral, que indudablemente marcó toda una época en el periodismo de opinión español. Sin embargo, la enorme influencia de Umbral operó de un modo singular, pues los columnistas que admiraban su estilo y trataban de emularlo se encontraban casi en la misma proporción a los que estaban en contra. E incluso entre quienes lo admiraban, esa admiración se dirigía con frecuencia a la obra, no al hombre.

Con David Gistau se da una circunstancia insólita, al menos en un país como España, donde la sombra de Caín siempre es alargada: resulta casi imposible encontrar a alguien que esté contra él. En su caso —y hablo de David en presente, porque su obra sigue viva, y no sólo para sus amigos— se concita una admiración general y un respeto profundo, en cierta forma debido a que en vida ejerció como una especie de padre o padrino de nuevos escritores de periódicos, lo que incluye a ambos sexos, sin que la edad tuviese nada que ver. Hasta para los veteranos de su misma edad actuó como hermano de armas. Quien no quería parecerse a David, al menos quería tenerlo como referencia, como modelo, como amigo, como juez. Un elogio suyo se consideraba un galardón: una medalla en el pecho del compañero de profesión que empezaba a crecer. A abrirse camino en el complejo mundo de las redacciones de los periódicos.

Es natural, por tanto, que una notable generación de periodistas que se ha ido asentando en los últimos años y ahora firma sus columnas en medios importantes, desee, o necesite, o aprecie, agruparse bajo un patrocinio, aunque sea simbólico. No se trata, naturalmente, de que sus integrantes escriban, emulen o persigan a Gistau. El asunto es más sencillo que eso: les gusta reivindicar su magisterio. Su figura y talante de tipo grande, bondadoso, culto, brillante, a menudo con un negroni en la mano, con aquella barba rubia que le hacía parecer un pirata vikingo o un comandante de submarino alemán después de una campaña en el Atlántico. Es, hoy, una cuestión de solidaridad y de afecto. Están orgullosos de él y lo dicen sin complejos. A nada más se obligan con ello. Hasta quien no cree en una fe o una idea religiosa puede perfectamente, sin contradecirse, tener un santo como referente, como protector, como patrón.

Me consta que ninguno de los periodistas aquí reunidos intenta imitar el estilo columnístico o literario de David Gistau; pero sé también que algo especial ocurrió tras su muerte, cual si se hubiese acelerado un proceso de cristalización extraordinario. A los héroes que caen jóvenes en el campo de batalla les sonríe el Olimpo, y eso fue lo que ocurrió con David. Su muerte prematura, su prestigio, la admiración de los que éramos anteriores a él o de sus contemporáneos materializó su aura. Lo convirtió en leyenda. Y así, incluso quienes ni siquiera tuvieron ocasión de conocerlo o de leerlo pueden hoy ponerse bajo su patrocinio con absoluta naturalidad. Con plena justicia y derecho. Por eso los hombres y mujeres que se dan cita en este libro podrían legítimamente llamarse Generación Gistau; no porque, insisto, lo imiten, lo sigan o le rindan culto, sino porque él ennobleció con su obra el espacio por el que ellos ahora transitan. Es en cierto modo lo que ocurrió con Manu Leguineche y aquella generación de jóvenes reporteros de guerra de los años 70 y 80 del siglo pasado. También David es el indiscutible jefe de su tribu. Así pues, la grandeza de David Gistau es que después de muerto ha ganado la batalla del prestigio que ya lo hacía destacar en vida. Ha logrado que incluso periodistas y lectores que apenas lo seguían antaño se interesen, lo recuperen y hablen de él con reverencia. ¿Qué más puede pedir un escritor y columnista?

En cuanto a quienes se agrupan en esta interesante Generación Negroni, les ha tocado escribir en tiempos muy convulsos: tiempos de lobos con piel de cordero y de falsos profetas. Antes todo estaba claro, o parecía estarlo: democracia frente a totalitarismos, cultura frente a demagogia, inteligencia frente a estupidez. Era más fácil que ahora delimitar campos y territorios. Hoy, tal vez debido a que el público lector ha perdido inocencia o está cansado de ver la trastienda del juego, una nueva realidad ha terminado imponiéndose. Una nueva forma de mirar y comprender, o ayudar a que otros comprendan. Es natural que surjan voces muy diferentes e incluso dispersas, o contradictorias.

No hay un hilo específico que hermane a los escritores que están en este libro; ni siquiera los textos elegidos por ellos mismos para construirlo. Es el nombre Gistau, o su espíritu. Sólo eso. O es, tal vez, la franja de tiempo, el momento en que estos escritores y periodistas se desenvuelven, miran, escuchan, pelean. Lo asombroso de 'Generación Negroni' es que da cabida a voces distintas, pero todas inteligentes, todas profundas, que tienen la humildad profesional de hermanarse bajo la sombra benéfica, la mirada entrañable de David Gistau.

Por eso éste me parece un libro de extraordinario interés referencial. De sus textos se desprende una lucidez temprana y, como en los de Gistau, mucha base: amplia y bien digerida cultura. Todos los aquí firmantes son lectores, cada cual con sus gustos, sus querencias y sus derrotes; pero se les adivinan los libros bien leídos y el respeto por el lector en todo cuanto escriben. Y debo añadir algo que me parece fundamental: no he sido capaz de advertir en ellos sectarismo alguno, ni siquiera cuando defienden posiciones de las que podríamos llamar conservadoras o progresistas, pues de todo hay. En ninguno he visto intransigencia ni arrogancia; y el simple hecho de que acepten figurar juntos en el índice de un mismo libro, amparados por un simbólico negroni —esa bebida que David Gistau adoraba y que elevó a la categoría de mito—, dice mucho de ellos. De su humildad profesional, de su forma de entender el columnismo y el país donde viven y trabajan. De su talento. De su manera admirable de ser escritores españoles.

https://www.zendalibros.com/generacion-negroni-un-homenaje-a-david-gistau/

Crímenes literarios

Fernando Savater - theobjective.com - 12/11/2023

Tuve un amigo que, cuando le invitaban a comer en uno de esos restaurantes multiestrellados (él era una persona sensata y nunca iba a esos antros a costa de su propio bolsillo), pasaba por alto los platos deconstruidos y esferoidales y pedía como aperitivo una tortilla a la francesa. Su teoría era que un buen profesional de la cocina se revela en el plato más sencillo, no parapetado tras la alquimia de procedimientos mas nigrománticos que culinarios. Algo parecido puede ocurrir en literatura. Algunos novelistas «serios» se permiten desdeñar a Agatha Christie pero cuando a su vez pretenden escribir un relato policíaco que «trascienda» el género les sale un engrudo farragoso que desanima a cualquier aficionado. Hay excepciones, claro: William Faulkner es autor de 'Humo', quizá uno de los cuentos mejores de trama detectivesca que se han escrito. El caso no es frecuente ni reversible: desde luego no está al alcance de cualquiera escribir 'Crimen y castigo' pero tampoco 'El asesinato de Rogelio Ackroyd'. Los lectores no excluyentes no pensamos prescindir de ninguno de los dos; en cuanto a los pedantes del meñique en alto, ellos sabrán con que disfrutan y si realmente les gusta disfrutar.

Arturo Pérez-Reverte es un excelente narrador curtido en diversos géneros en los que siempre se desenvuelve bien. Ahora se ha puesto a sí mismo el desafío de la «tortilla a la francesa», es decir, escribir una novela clásica de enigma criminal a lo Conan Doyle y hay que decir que 'El problema final' puede contentar incluso a los aficionados mas quisquillosos al género como yo mismo. Al gremio de aficionados al que me refiero nos indigna la perpetua confusión entre la novela policiaca (o mejor detectivesca, porque sus protagonistas más célebres no fueron policías profesionales y hasta se consideraron rivales de éstos) y la novela negra, el "thriller", la escuela americana. «Me gustan las novelas policiacas», confiesa uno en un momento de debilidad, temiendo escuchar una regañina despectiva en nombre de Marcel Proust o Thomas Mann. Pero lo que te contestan es peor: «Claro, a mí también. ¡Ah, Chandler, Hammett, Mike Spillane!». Los mas cultivados han oído mencionar a Agatha Christie, aunque la descartan por «ñoña», pero ninguno exclama «¡Ah, John Dickson Carr, Freeman Willis Croft!». Algo sobre éste último: sus novelas-problema eran muy apreciadas por Raymond Chandler, que no practicaba ese modelo pero lo disfrutaba; durante cierto tiempo creí que Claude Chabrol (amante de 'El tonel') y yo éramos los últimos lectores vivos de FWC y así lo comenté de paso en alguna nota periodística pero un día una carta que me llegó desde México me sacó de mi error. La mandaba Carlos Fuentes, entusiasmado al saber que alguien compartía su pasión casi inconfesable por FWC, del que proclamaba haber leído todas sus novelas (lo cual no es poco decir, porque fue autor abundante). Por cierto, el propio Fuentes es ejemplo de que no basta con adorar un género para ser capaz de aportar algo valioso a él: con el pseudónimo de Enmanuel Matta perpetró unos relatos detectivescos titulados 'Los misterios de la Ópera', bastante flojos para decirlo suavemente. 

En 'El problema final' (título de un relato del Sherlock Holmes original, que ningún aficionado desconoce) Pérez-Reverte discurre abundantemente sobre la diferencia entre las novelas-problema, en las que lo que cuenta es averiguar el quién, cómo y por qué del crimen y las de género negro, en las que lo principal es el enfrentamiento con los evidentes perpetradores de delitos. Las unas son novelas de misterio (pistas, huellas, coartadas…) y las otras novelas de aventuras (tiros, emboscadas, puñetazos, amoríos…). Líbreme Dios de renunciar a ninguna de ellas, y benditos sean ambos modelos.

Sabiendo que en las novelas-problema la personalidad del detective es muy importante, el segundo gran Arturo (el primero, él no me lo desmentirá, fue Conan Doyle) inventa una peana muy ingeniosa y eficaz para el suyo. Lo único que cabría reprocharle, si uno es de los que reprochan, es que reitera hasta el hartazgo la protesta de Basil de que él es actor y no investigador, lo cual por cierto desmiente con sus actos a cada paso. Mientras leía y disfrutaba la estupenda novela del cartagenero, con su reivindicación de la narración de misterio a lo Sherlock Holmes o Poirot, que refrendo fervorosamente, me dio por recordar un par de novelas de ese tipo que acabo de gozar. Su disparidad demuestra la gloriosa variedad de modelos que admite ese género que los aburridos vocacionales suelen considerar monótono (...). 

El otro día vi en televisión una entrevista a Arturo Pérez-Reverte con motivo de su último libro. El periodista le hizo una de esas preguntas imposibles pero que no hay más remedio que tratar de contestar: ¿cuáles son sus tres novelas policíacas preferidas? Arturo contestó, casi sin pensar, las dos que más amo yo también: 'El sabueso de Baskerville' y 'El asesinato de Rogelio Ackroyd'. Luego hizo una pausa… Desde mi butaca yo le soplaba como si pudiera oírme: «¡Poe, Poe!». Por fin dijo: 'Los crímenes de la calle Morgue'. Suspiré aliviado: todo estaba en su sitio, todo encajaba como en un buen relato detectivesco.

https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2023-11-12/novelas-policiacas-autores-critica/

10 noviembre 2023

Las mejores películas y novelas de guerra de la historia

Arturo Pérez-Reverte - abc.es - 10/11/2023

Es imposible resumir en doce novelas y doce películas el cine y la literatura bélicos, y menos si se tiene en cuenta que esa clase de narraciones, o las historias y mitos que les dan origen, existen desde hace 3.000 años. Así que cualquier lista debe considerarse una mera aproximación al asunto. Las que menciono podrían ser quizá representativas, pero no únicas. De algunas (muchas) buenas novelas se hicieron buenas películas, de modo que en las listas sólo las menciono en forma de una o de otra.

'El día más largo' (1962). Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Minucioso relato del desembarco de las tropas aliadas en las playas de Normandía el 6 de junio de 1944, día que señaló el comienzo del fin de la dominación nazi sobre Europa. En este ataque participaron 3.000.000 de hombres, 11.000 aviones y 4.000 barcos.

'Hermanos de sangre' (serie TV, 2001). Miniserie de TV. 10 episodios. Narra la historia de la Easy Company, un batallón estadounidense del regimiento 506 de paracaidistas, que luchó en Europa durante la II Guerra Mundial. Incluye entrevistas a los supervivientes, recuerdos de los periodistas y cartas de los soldados... Basada en el "best seller" 'Band Of Brothers', de Stephen E. Ambrose.

'Las cuatro plumas' (1939). Harry, un oficial británico, decide abandonar el ejército antes de que su regimiento se embarque con rumbo a Egipto para luchar contra los rebeldes. Su prometida y tres compañeros de armas le envían cuatro plumas blancas que simbolizan la cobardía. A partir de ese momento, Harry emprende peligrosas aventuras con el fin de poder devolver las plumas y recuperar el honor perdido.

'Murieron con las botas puestas' (1941). George Custer (Errol Flynn) llega a la Academia de West Point lleno de arrogancia y vanidad. Aunque su carácter indisciplinado le ocasionará numerosos problemas con sus superiores, debido a la acuciante necesidad de oficiales para la Guerra de Secesión (1861-1865), es enviado al frente. Terminada la guerra, se casa con Beth (Olivia de Havilland), pero pronto le asignan un nuevo destino: la guerra contra los indios. Al frente del Séptimo de Caballería, el coronel Custer se enfrentará a los indios de Caballo Loco (Anthony Quinn) en la batalla de Little Big Horn (Montana, 1876).

'Senderos de gloria' (1957). Primera Guerra Mundial (1914-1918). En 1916, en Francia, el general Boulard ordena la conquista de una inexpugnable posición alemana y encarga esa misión al ambicioso general Mireau. El encargado de dirigir el ataque será el coronel Dax. La toma de la colina resulta un infierno, y el regimiento emprende la retirada hacia las trincheras. El alto mando militar, irritado por la derrota, decide imponer al regimiento un terrible castigo que sirva de ejemplo a los demás soldados.

'Waterloo' (1970). Famosa producción de Dino de Laurentiis sobre las guerras napoleónicas. Cuenta con un extenso reparto de primeras figuras de la época, miles de extras del ejército soviético. Fue dirigida por Sergei Bondarchuk, que dos años antes había conseguido el Oscar a la mejor película extranjera para la Unión Soviética con 'Guerra y Paz', una adaptación de la novela homónima de Tolstói.

'Troya' (2004). En el año 1193 AC el joven Paris (Orlando Bloom), hijo de Príamo y príncipe de Troya, rapta a su amada Helena (Diane Kruger), esposa de Menelao, el rey de Esparta, lo que desencadena la Guerra de Troya, en la que se enfrentan griegos y troyanos. Comienza entonces el asedio de la ciudad de Troya por parte del ejército griego, que duraría más de diez años. Aquiles (Brad Pitt) era el gran héroe de los griegos, mientras Héctor (Eric Bana), el hijo mayor de Príamo (Peter O'Toole), el rey de Troya, representaba la única esperanza de salvación para la ciudad.

'El Cid' (1961). En la segunda mitad del siglo XI, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, se hizo célebre por sus victoriosas campañas contra los musulmanes durante la reconquista del Reino de Valencia. Acusado injustamente de traición, Rodrigo mata en duelo al padre de Jimena, que lo rechaza y se encierra en un convento. Este es el punto de partida de numerosas peripecias: las intrigas del conde García Ordóñez, el desafío del rey Ramiro de Aragón y su enfrentamiento con Alfonso VI (Jura de Santa Gadea), que lo desterró de Castilla.

'Los últimos de Filipinas' (1945). Desastre del 98: España pierde sus últimas colonias. El capitán español Las Morenas, comandante del destacamento de Baler, en las islas Filipinas, observa síntomas de una inminente insurrección en su distrito. En espera de los acontecimientos, decide recluirse con su tropa y, tras estallar la revolución, esta situación se prolonga durante un año.

'Duelo en el Atlántico' (1957). Durante la Segunda Guerra Mundial, un destructor estadounidense, al mando de un comandante al que la tripulación creía poco experimentado pero que resulta ser un gran estratega, encuentra un submarino alemán al que persigue por todo el Atlántico.

'Sangre en Indochina' (1965). Ambientada en Vietnam, al final de la época colonial francesa, cuando las guerrillas del Vietminh estaban a punto de expulsar a los franceses. Narra lo que le acontece a una patrulla francesa que queda aislada en territorio vietminh, mandada por un subteniente idealista y un alemán, ex-combatiente de la Segunda Guerra Mundial.

'Lawrence de Arabia' (1962). El Cairo, 1917. Durante la Gran Guerra (1914-1918), T. E. Lawrence (Peter O'Toole), un conflictivo y enigmático oficial británico, es enviado al desierto para participar en una campaña de apoyo a los árabes contra Turquía. Él y su amigo Sherif Alí (Omar Sharif) pondrán en esta misión toda su alma. Los nativos adoran a Lawrence porque ha demostrado sobradamente ser un amante del desierto y del pueblo árabe. En cambio, sus superiores británicos creen que se ha vuelto loco.

'La hora 25', de Constantin Virgil Gheorghiu. El agricultor rumano Iohann Moritz sufre la trágica transformación de su vida con el estallido de la segunda guerra mundial. Convertido en prisionero por los nazis, es víctima de los odios, miedos y revanchas de los distintos bandos de la contienda.

'Doctor Zhivago', de Boris Pasternak. La novela toma el nombre de su protagonista, Yuri Andréyevich Zhivago, un joven médico y poeta, huérfano de padre y madre. Los acontecimientos se desarrollan con el telón de fondo del frente de batalla de la Primera Guerra Mundial, las revoluciones rusas de 1917 y la posterior guerra civil de 1918-1921. Gran parte de la trama es absorbida por el idealismo y misticismo del doctor y poeta Yuri Zhivago, que entremezcla fantasía y realidad.

'La cacería', de Alejandro Paternain. En 1819, el capitán Basilio de Brito, al mando del velero portugués Espíritu Santo, inicia una persecución larga e implacable desde el litoral de Brasil en busca de la Intrépida, la rápida goleta corsaria gobernada por el capitán John Blackbourne. Dos hombres unidos por su amor al mar y a la navegación, pero irremediablemente separados por sus diferentes maneras de sobrevivir.

'La roja insignia del valor', de Stephen Crane. Un joven se alista como voluntario en la Guerra de Secesión movido por sus ideales de heroísmo. Sin embargo, la batalla pronto deja de ser un escenario romántico para convertirse en un infierno de miedo, fango y desesperación.

'Los centuriones / Los pretorianos', de Jean Lartéguy. En su condición de prisioneros de guerra en un campo de Indochina, una unidad de paracaidistas franceses estudia las tácticas políticas y militares de sus captores del Vietminh. Tras la liberación y regreso a Francia, se sentirán alienados ante la falta de empatía de la sociedad y optarán por enrolarse en una unidad de paracaidistas en Argelia para reivindicar su honor.

'Guerra y paz', de Leon Tolstoi. Con la campaña napoleónica (Austerlitz, Borodinó o el incendio de Moscú) como trasfondo, se narra la historia de dos familias de la nobleza rusa, los Bolkonski y los Rostov, protagonistas de un mundo que empieza a escenificar su propia desaparición.

'El talismán', de Walter Scott. Publicada en 1825 como el segundo de sus 'Cuentos de los cruzados', tiene lugar al final de la Tercera Cruzada, principalmente en el campamento de los cruzados en Palestina. La intriga y la política partidista, así como la enfermedad del rey Ricardo Corazón de León, ponen a la cruzada en peligro. Los personajes principales son el caballero escocés Kenneth, una versión ficticia de David de Escocia, conde de Huntingdon, que regresó de la Tercera Cruzada en 1190, Ricardo Corazón de León, Saladino, y Edith Plantagenet, pariente de Ricardo. Otros personajes destacados incluyen la verdadera figura histórica Sir Robert de Sablé, que se conocerá como el Gran Maestro de la Orden de los Caballeros Templarios.

'Éxodo', de Leon Uris. Tras la II Guerra Mundial, el Éxodo, un barco repleto de judíos provenientes de la devastada Europa, intenta llegar a Palestina. Las autoridades británicas intentan retenerlo, aunque acabará cediendo. A través de la odisea de esos hombres y mujeres, de su ilusión y de su convicción de crear un Estado propio y de terminar su histórica condición de «pueblo errante», asistimos a la fundación del Estado de Israel y a los hechos que siguieron a la declaración de independencia: la guerra con los árabes, que no reconocían la existencia de un Estado sionista en los territorios de Palestina, el terrorismo por ambas partes y la imposible mediación de las autoridades británicas.

'Mar cruel', de Nicholas Monsarrat. Es la historia de un océano, dos barcos y unos ciento cincuenta hombres. En ella asistimos a los padecimientos que sufren el capitán George Eastwood Ericsson y el periodista Lockhart a bordo, primero, de la corbeta Compass Rose y, después, cuando esta ha sido hundida, en la fragata Saltash. La peligrosa misión de estos dos barcos consiste en proteger a los buques de carga ingleses durante la Segunda Guerra Mundial, pero Ericsson y Lockhart no sólo tienen que enfrentarse a las naves contrarias, sino que deben defenderse ante los ataques de un enemigo mucho más despiadado: el encrespado Atlántico.

'Caballería roja', de Isaak Babel. El autor, una de las innumerables víctimas del estalinismo que vieron destruida su vida y su obra, tuvo, no obstante, la fortuna de ver publicada su creación más lograda. Estos relatos, que fueron apareciendo entre 1920 y 1925, por un lado, nos permiten asistir a la fracasada campaña de los soviéticos contra Polonia, y, por otro, ofrecen una nueva manera de entender la literatura.

'Beau Geste', de Percival Christopher Wren. Comienza con el relato de un oficial de la Legión Extranjera sobre un extraño suceso que vivió en el pasado. Acosado por las guerrillas nativas, un fuerte de avanzada de la Legión situado en Zinderneuf, Nigeria, solicitó refuerzos urgentemente. Cuando las tropas se acercaron al fuerte observaron a numerosos legionarios apostados en sus almenas. Pero no se movían ni respondían a sus llamadas: más tarde comprobarán que estaban todos muertos. La segunda parte de la novela narra, a modo de flashback, cómo la misteriosa desaparición del zafiro Agua Azul, propiedad de la señora Patricia Brandon, lleva a sus tres sobrinos, Michael, Digby y John Geste, a alistarse en la Legión Extranjera. Los tres hermanos serán destinados a un fuerte perdido al norte de Nigeria donde «le cafard», la locura del desierto debida a la inactividad expectante, acaba haciendo mella en todo el destacamento.

'Episodios nacionales', de Benito Pérez Galdós. Una colección de cuarenta y seis novelas históricas escritas por Benito Pérez Galdós que fueron redactadas entre 1872 y 1912. Están divididas en cinco series y tratan la historia de España desde 1805 hasta 1880.

https://www.abc.es/play/cine/noticias/arturo-perezreverte-selecciona-mejores-peliculas-novelas-guerra-20231110160048-nt.html

07 noviembre 2023

Presentación de 'El problema final' en Murcia

Pérez-Reverte presenta en Murcia su última novela policiaca, 'El problema final'

orm.es - 07/11/2023

Ha explicado que la novela fue un experimento. Llevó a la editorial todo el manuscrito menos el último capítulo para comprobar si era posible que el lector no adivinara el final. 'El problema final' es el título de la última novela del cartagenero Arturo Pérez-Reverte. Rinde tributo a la literatura policíaca de grandes maestros como Conan Doyle o Agatha Christie. El escritor ha presentado este último trabajo en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia. 

En la novela, el académico cartagenero hace un homenaje a uno de los detectives más importante de la literatura como es Sherlock Holmes, a su autor Conan Doyle y al actor que le dio su imagen, Basil Rathbone.  Arturo Pérez-Reverte ha querido con esta novela recuperar el género policial clásico y hacerlo atractivo para el lector actual. El libro narra la historia de Ormond Basil, un actor retirado en los años sesenta que decide pasar unas vacaciones en la idílica isla griega de Utakos. Allí se verá sorprendido por un fuerte temporal que le mantendrá aislado, junto a otras ocho personas, en el pequeño hotel local en el que se aloja. En este caso, la calma no llegará tras la tormenta, porque aparecerá ahorcada Edith Mander, una discreta turista inglesa. Y será entonces cuando todos los huéspedes dirigirán las miradas hacia Basil, un actor en decadencia que en el pasado había encarnado en la pantalla al más célebre detective de todos los tiempos. Nadie mejor que él, acostumbrado a aplicar en el cine las habilidades deductivas de Sherlock Holmes, puede desentrañar lo que de verdad esconde ese enigma clásico de habitación cerrada. En una isla de la que nadie puede salir y a la que nadie puede llegar, todos los personajes acabarán transformándose en sospechosos.

Audio: https://www.orm.es/programas/plaza-publica/perez-reverte-presenta-en-rueda-de-prensa-su-ultimo-libro/

https://www.ivoox.com/plaza-publica-t05c047-perez-reverte-presenta-murcia-audios-mp3_rf_119052250_1.html

https://cadenaser.com/murcia/2023/11/07/una-novela-de-antes-para-un-publico-de-ahora-radio-murcia/

https://www.ivoox.com/reportaje-presentacion-murcia-el-problema-final-audios-mp3_rf_119088764_1.html

"He mezclado como un barman lo mejor de las novelas de misterio"

Daniel Raja - murciaplaza.com - 07/11/2023 

Una novela hecha para poner a prueba al escritor, a la editorial y a sus lectores. Arturo Pérez-Reverte ha presentado este martes 'El problema final', su más reciente novela de misterio, en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia. Una apuesta ante un desafío personal para comprobar si la novela policial de antes "aún funciona". El retorno al género de intriga por parte del célebre autor cartagenero persigue rendir tributo a los grandes autores de la literatura detectivesca, como los británicos Agatha Christie y Arthur Conan Doyle. Afirma haber recorrido las obras más emblemáticas del género, recabando sus arquetipos y elementos característicos para posteriormente, "como si de un barman se tratase", crear una obra capaz de lucir lo mejor de cada casa.

Con esta premisa, Pérez-Reverte desea "apelar a un lector cómplice", aquel que conoce en profundidad el misterio literario y es capaz de identificar cada sutil referencia dentro del texto. Sin embargo, aún con experiencia en este tipo de novelas, el lector no lo tendrá fácil para identificar entre los sospechosos al autor del crimen. No lo ha sido para el personal de la propia editorial Alfaguara, según recuerda, a quienes el autor envió el libro incompleto para probar si su enrevesado crimen lo era lo suficiente como para intrigar a la audiencia. Sobra decir que ninguno de ellos fue capaz de desvelar la identidad del asesino.

Ante este renovado planteamiento, y con una posible adaptación televisiva de este último libro en negociaciones, Arturo reflexiona sobre el rol de la literatura en su vida. Si bien afirma tener "su vida resuelta", no tiene planes de abandonar la escritura. Valora "el trabajo previo de investigación, documentación y viajes" que lleva detrás cada una de sus obras, y continúa anotando cada idea con potencial que se cruza por su mente. Tanto a nivel de escritor como de persona sentencia que, "si un día dejo de leer estaré muerto".

Durante la presentación en Murcia, en la que estuvo acompañado por el director de la Fundación Cajamurcia, Pascual Martínez, el autor insistió en que "considero que Sherlock Holmes, con Don Quijote y con los mosqueteros, son los personajes más grandes, fascinantes y originales de la literatura universal".

La trama de El problema final se desarrolla en 1960 en la idílica isla de Utakos, frente a Corfú, donde un temporal mantiene aisladas a nueve personas alojadas en el pequeño hotel local. Un escenario que, según ha explicado el autor, se convierte en una acertada metáfora del cuarto cerrado, "el crimen clásico de los clásicos", el enigma por excelencia que consagraron los grandes novelistas del género detectivesco.

https://murciaplaza.com/perez-reverte-he-mezclado-como-un-barman-novelas-misterio

«Si un día dejo de ser lector, estaré muerto»

Nerea Adly García - laverdad.es - 07/11/2023

«Si un día dejó de ser lector, ese día estaré muerto, ya no habrá vida». Así lo cree el escritor Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), que presentó este martes en Murcia a los medios su última novela, 'El problema final' (Alfaguara), en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia. Más de una treintena de títulos jalonan una trayectoria contundente en la novela, aunque el académico de la Lengua ha cultivado también otros géneros, como el ensayo, la columna periodística y el guión cinematográfico. «Mis novelas no se escriben en un año, las voy preparando a lo largo de toda una vida. Esta la empecé a escribir con 10 años, cuando veía novelas policíacas con mi abuela», dijo en un acto en el que intervino el director de la Fundación Cajamurcia, Pascual Martínez.

Pérez-Reverte vuelve con otro libro bajo el brazo, una reivindicación de la literatura de detectives con un enigma casi imposible de resolver. «Cada una de mis novelas», insistió, «es una forma de mantenerme vivo. Lo que me interesa de una novela es a lo que me obliga mientras estoy trabajando en ella: un año de lecturas, viajes o vivencias».

Esta vez, contó en Murcia a los periodistas, quería responder a un desafío: «Crear una novela negra canónica, la de antes, no la novela policiaca de ahora, sino la que se resolvía más con cabeza que con músculo, donde hay más discusión y debate, más inteligencia y una deducción casi matemática más que acción o que huesos enterrados». La trama conduce a los lectores a 1960: una isla idílica, Utakos, frente a Corfú, y un temporal que mantiene aisladas a nueve personas en un hotel local. Una turista inglesa aparece muerta y un actor en decadencia, Hopalong Basil, que había dado vida en la ficción al más célebre de todos los detectives, tendrá que aplicar las habilidades de Sherlock Homes para desentrañar el enigma de lo que sucedió con esta mujer.

«Quería comprobar si la novela clásica policiaca todavía funcionaba con un público que ya no es como el de antes, ha visto cine, televisión o ha leído, con lo cual es un público mucho menos ingenuo que el que tenía Agatha Christie o Edgar Allan Poe», argumentó el narrador. «He buscado dos tipos de lector: el joven que no ha leído lo suficiente, y otro lector que me interesa aún más, el que sí ha leído y conoce los recursos o el canon. He construido la novela para ese lector, jugando con lo que él sabe, con sus conocimientos. Quiero que el lector disfrute de la estrategia perversa de la que es víctima, deseo convertirlo en un lector cómplice».

A partir de plantearse este desafío, Pérez-Reverte se puso a leer todas las novelas policíacas clásicas. «Fui tomando, como un depredador sin escrúpulos, todos aquellos trucos, elementos o situaciones ya creadas. No soy escritor de novela policiaca, no tengo talento para eso, lo que sí soy es un lector. Soy como un barman que toma los licores de las casas fabricantes, el ron, el whisky y los combina para hacer su propio cóctel. He utilizado todos aquellos elementos creados por otros. Agatha Christie ha creado todas las situaciones posibles en novelas de este tipo. Y con eso elementos he creado una novela canónica para un público actual».

Cuando envió la novela a la editorial Alfaguara, según reveló, lo hizo sin el último capítulo, «a ver si ellos, que son personas muy cualificadas, eran capaces de saber quién era el asesino». «Finalmente nadie lo descubrió, y ya me quede tranquilo», dijo Pérez-Reverte. «Si uno no se plantea desafíos te mueres. Ahora estoy con otra novela, para mí esta ya es pasado». El autor de best sellers aseguró que no es un novelista limpio y puro, «de esos que viven en su torre de marfil creativa», pues reconoce que «para eso hace falta un talento que yo no tengo, he leído toda la vida, y como consecuencia de esa vida de lecturas y de vida personal, hay historias que puedo contar».

Vivir con una historia en la cabeza constantemente, asegura, le mantiene joven intelectualmente: «Tengo 72 años, y lo que evita que me vuelva un viejo perezoso, son todos estos desafíos que me plantean mis novelas. No tengo que escribir para vivir, pero sí lo necesito en lo personal. Es algo muy útil, escribo novelas en defensa propia». «A mí», respondió a los periodistas sobre la posibilidad de una adaptación en la ficción televisiva o cinematográfica, «no me gusta ver novelas en el cine, pero es cierto que pagan bien, y algunos son mis amigos. Además, es una manera de llegar a un público que no leería la novela. Sé que el resultado no va a ser nunca mi novela. Esta novela ya me la han pedido para una serie de televisión y se está negociando los derechos».

El antiguo reportero de guerra de Televisión Española y columnista de XL Semanal (Vocento) eludió pronunciarse sobre la política nacional y sobre la guerra de Israel y Palestina. «No me llevéis a ese terreno», dijo. «Cualquier juicio sobre el presente sería injusto o inexacto».

Hace un año, Pérez-Reverte presentó en Murcia su novela 'Revolución', por lo que Pascual Martínez agradeció su presencia en la entidad y recordó que «la misión de los textos es entretenernos desde los tiempos de Mesopotamia, y esta ha sido una oportunidad para disfrutar de esta novela y de su entretenida trama». También citó a María Martínez, vicepresidenta de la Cátedra Arturo Pérez-Reverte de la UMU; a Julio Mínguez, compañero de la Fundación Cajamurcia en Cartagena, y a la editorial Alfaguara por hacer posible este encuentro.

https://www.laverdad.es/culturas/perezreverte-dia-dejo-lector-muerto-20231107144821-nt.html



02 noviembre 2023

“En la guerra no hay gastronomía, hay supervivencia”

Entrevista de Javier Márquez Sánchez - tapasmagazine.es - 02/11/2023

Arturo Pérez-Reverte ha recorrido medio mundo como reportero primero y novelista más tarde. Su experiencia en las trincheras le ha llevado a tener una visión muy particular sobre la gastronomía.

El de 2023 empezó siendo un otoño atípico debido a unas temperaturas más altas de lo habitual. Eso de andar ya bien metidos en octubre sin necesidad de echarse una rebequita por los hombros ha traído de cabeza a más de uno. Por suerte, hay cosas que nunca cambian y que nos ayudan a mantener una sana rutina, como la llegada puntual de cada nueva película de Woody Allen o cada última novela de Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951). Si bien siempre ha sido un autor prolífico –37 novelas en 37 años–, desde 2016 es ya fija la cita con sus lectores cada mes de septiembre, y este año no ha sido una excepción. 

'El problema final' es el título de la obra con la que el de Cartagena se ha sumergido esta vez en el mundo de la novela criminal clásica, la de los casos de “habitación cerrada”, y ha aprovechado para rendir homenaje a algunas de sus pasiones de infancia y juventud, desde el cine clásico a las novelas de Agatha Christie o, sobre todo, las aventuras del detective Sherlock Holmes y el actor más célebre que le dio vida en la pantalla, Basil Rathbone. Un trasunto del célebre intérprete de origen surafricano es el protagonista de la historia. Hopalong Basil, que así se llama, es un actor británico en decadencia que se hizo popular por encarnar al personaje de Sherlock Holmes en el cine. El azar lo llevará hasta una isla donde comienzan a sucederse los crímenes, y a falta de autoridad más competente, los presentes le conminan a emplear los conocimientos adquiridos tras trabajar tan a fondo la obra de Arthur Conan Doyle para resolver el misterio. Así, el actor trae a la vida real a la popular creación de ficción.

Que la novela está plagada de guiños personales resulta más que evidente, pero tal vez el más patente de todos sea esa circunstancia, la del creador emulando al personaje. Al fin y al cabo, eso es lo que lleva haciendo Pérez-Reverte durante todos sus años como lector y escritor: viviendo una vida de novela. “Cuando yo salgo de mi casa con una mochila, con 18 años, me voy queriendo ser uno de esos personajes que había leído”, evoca el autor: “Yo quiero ser Lord Jim o Jim Hawkins… Quiero conocer a mujeres, quiero conocer amigos, quiero vivir aventuras… Salgo para comprobar si el mundo real se corresponde con el mundo que yo había leído en la biblioteca de mis abuelos y en la de mi padre. Y entonces, en ese proceso de exploración, acabo comportándome como esos personajes. Es decir, yo, que estoy impregnado de esas lecturas, proyecto en la vida que estoy viviendo ese mundo de las novelas, y así, la frontera desaparece”.

Asegura Pérez-Reverte en ese sentido que se siente un personaje de los libros que ha leído, e incluso procura comportarse como ellos, imitar sus actuaciones y actitudes. “Y al final, claro, cuando haces eso durante 20 o 30 años, ya forma parte de tu vida. Yo me conformo, ya de adulto, sobre el patrón de los libros que había leído de jovencito, y al final termino siendo eso. No una imitación, sino que me siento realmente uno de ellos. Ahora, cuando miro hacia atrás, veo esa evolución, pero todo empezó con los libros. Todo empezó porque yo quería saber si los libros eran verdad. Y eran verdad”, explica. Para Arturo Pérez-Reverte, los libros son familia y hogar. Según su último censo, tienen en casa unos 34.000 libros, pero nunca se ha planteado esa pasión con inquietudes bibliófilas o coleccionistas. “La biblioteca es un lugar vivo, donde yo vivo”, puntualiza: “Cuando no estoy navegando o de viaje, estoy en mi casa trabajando o leyendo. Siempre en la biblioteca. Por eso es mi hogar. Los libros están ahí, allí alrededor. Hay libros que no leeré nunca, ya no me dará tiempo. Otros los he leído muchas veces, los consulto, recurro a ellos cuando tengo dudas. Abro un libro, paso un rato con él… Para mí la biblioteca no tiene sentido de coleccionista, tiene sentido de compañía. Tengo alguna edición rara o curiosa, incluso algunas firmadas por autores que ya están muertos hace mucho tiempo. Pero siempre es con un sentido práctico, nunca meramente contemplativo o estético, de colección. Estoy entrando y saliendo continuamente de los libros”. El académico recuerda con ternura que, además de la de su padre, en su familia había dos grandes bibliotecas, la de su abuelo paterno, que era una biblioteca clásica –“con Thomas Mann, Dickens, Balzac, Galdós, Homero, Dante…”– y la de su abuela materna, “que era una mujer muy moderna, muy activa, y era lectora de "best sellers" de la época y de novela policíaca”. A esa dualidad literaria que le permitió disfrutar por igual de 'El asesinato de Rogelio Ackroyd' o 'Diez negritos' como de 'Crimen y castigo' y 'La montaña mágica' atribuye Pérez-Reverte la esencia de su éxito.

Asegura que cuando debutó, y especialmente en los 90, cuando se desató el fervor por sus obras, “el universo literario estaba en manos de un grupo de esnobs a los que no les importaba la literatura sino la estupidez intelectualoide de cuatro. Pensaban que la literatura es para cuatro privilegiados, lo demás es chusco”. Entonces desembarcó él, libre de complejos y prejuicios, y comenzó a combinar en sus novelas aires clásicos y modernos, literatura popular y otra más profunda; como él mismo define: “'Los tres mosqueteros' con 'La montaña mágica'. Quizá por eso, en ese momento, mis novelas son todo un éxito, porque eso no se hacía, porque era o una cosa u otra. Mis novelas tienen los dos mundos, y entran así en un espacio muy compartido por muchos públicos diferentes. Yo nunca he sido un autor de hombres, de mujeres, de jóvenes o de mayores; me leen todos por igual. E igual en Japón que en Rusia, en Colombia o en Cracovia. Y es justamente por eso, porque escribo desde la falta de complejos literarios. Nunca los he tenido y sigo sin tenerlos”.

Es en la librería que había en casa de su abuela materna donde el autor de 'El Club Dumas' tuvo su primer contacto con Sherlock Holmes, "leit motiv" de su última novela. “Leí todo Holmes con ocho o nueve años y me quedé fascinado. Ha estado conmigo toda la vida. Volví de vez en cuando a leerlo. En mis novelas incluso aparecen a veces referencias a su universo, como en 'La tabla de Flandes'”. Y un día, de pronto, todo ese mundo, esas lecturas, más la vida que ha llevado, acabaron dando forma a esta nueva novela. Nos matiza que ese “de pronto” es más bien una forma de hablar, porque no cree que ninguna novela nazca, así, de pronto. “Cuando eres un escritor profesional que lleva treinta años en el oficio y una vida lectora como la mía, las novelas no son de pronto, son fruto de una acumulación de cosas de vida, lecturas, películas vistas, cosas observadas que un día cuajan y toman forma”.

Toman forma despacio, por supuesto, como un puzle que va dibujándose en la imaginación. Y, desde luego, no hay nada improvisado: “Una novela, para mí, es un acto deliberado, es un plan. Yo tengo que convivir durante año y medio o dos años con una historia, con unos personajes. Tengo que leer, comer, caminar, mirar, en definitiva, vivir metido en ese mundo. Así que necesito un mundo en el que esté a gusto, un universo en el que me sienta confortable. Por eso cada novela es un acto de deliberada y fría planificación”. Con esos libros resultantes, Pérez-Reverte tiene claro un objetivo, y no es salvar a nadie. “Yo no escribo novelas para hacer mejor el mundo, escribo novelas para hacerme feliz yo. Allá cada cual que busque lo que necesita, en eso no me meto. Yo no soy un apóstol. Me da igual si la gente lee o no lee, que hagan lo que quieran. Mientras me lean a mí para justificar que siga escribiendo, me da igual. De hecho, he tenido amigos, como Pepe Saramago, por ejemplo, que querían hacer mejor el mundo a través de sus novelas. Y está muy bien, pero no es mi objetivo. Yo quiero ser feliz contando una historia y que la gente sea feliz leyéndolas”.

El padre literario del capitán Alatriste reconoce que no podemos considerarlo un “hombre Tapas”. Con eso quiere decir que el gastronómico no ha sido nunca uno de sus placeres. Eso sí, siguiendo con el juego del nombre de nuestra revista, nos desvela que, para él, la tapa perfecta es una copa de vino tinto y jamón ibérico. Pero en tacos, “aunque se enfaden mis amigos sevillanos, pero es que yo soy de Cartagena”.

Esa falta de interés por los placeres gastronómicos tal vez haya sido inducida por sus muchos años de experiencia como reportero de guerra. Lejos de la imagen romántica de la abuela preparando el guiso familiar antes de la partida del hijo a la primera línea de batalla, el autor de 'Territorio comanche' asegura tajante, con voz severa: “En la guerra no hay gastronomía, hay supervivencia. Yo he visto gente pelearse por un pedazo de pan, pero pelearse a hostias, o por un trago de agua corriente”. Eso no quiere decir que el viejo reportero no atesore recuerdos. Como el del sabor del pan caliente en los Balcanes –“cuando encontrábamos pan caliente”–, o el olor del té o de un cuscús durante la guerra del Golfo. “Tengo asociaciones gastronómicas, pero ninguna tiene que ver con el placer, con la exquisitez… Todas tienen que ver con situaciones concretas. Cuando todo se va al diablo, la gente lo que quiere es sobrevivir. No hay tiempo de otras cosas. Y una lata de sardinas comida en Vukovar [Croacia] puede ser el manjar más exquisito del mundo. Por el simple hecho de que la tienes”. Como periodista en decenas de conflictos, Pérez Reverte recuerda el gran contraste que suponía estar en el frente –“en El Salvador, en la guerra de Nicaragua o en de los Balcanes, por ejemplo”– viendo a gente que no tenía qué llevarse a la boca, estando ellos mismos sin probar bocado durante uno o dos días, “y luego volvías al hotel y ahí tenías de todo. Ese contraste entre la miseria del frente y los lujos… Claro, con dólares todo se podía comparar”. Pero las sensaciones no se quedaban en el territorio hostil. Las más extrañas le asaltaban al volver a casa: “Durante 10 o 12 días me sentía como un marciano. Me costaba mucho adaptarme. No sólo por la comida, por todo: por la música, por la gente, por el comportamiento de la gente… Venía de un sitio donde comerte un huevo frito era un lujo. ¡Te costaba ocho marcos! Había contrastes enormes y era muy difícil adaptarse a ellos. Pero bueno, al final mi vida fue así y acabé aceptándolo”.

Hablar con Pérez-Reverte es un lujo y un placer, sobre todo de literatura y de cine, que son dos de sus grandes pasiones que ahora se dan la mano en su novela 'El problema final'. Pero nosotros somos Tapas y queríamos saber cómo se desenvuelve el literato si le quitamos el teclado de las manos y le damos un cucharón. Y como ya nos advirtió que la gastronomía no le vuelve loco, decidimos llevárnoslo a otro de sus territorios naturales, su barco, para preguntarle qué comeríamos si fuéramos con él de grumetes. La respuesta llega rápida y directa: pasta y latas. “A bordo siempre cocino yo y soy bueno combinando latas. Con un arroz de estos que se meten en el microondas y media docena de latas y de salsas indias y no indias, puedo hacer una combinación bastante razonable. Y también hago mucha pasta a bordo. Eso comeríais”. Teniendo en cuenta su galería de personajes y su propia actitud vital, nos lo habíamos imaginado caña de pescar en ristre para prepararnos una buena cena, pero nos sorprende con una confesión inesperada: “Hace mucho tiempo que no pesco nada. No me gusta matar bichos innecesariamente, ni cazar ni pescar. Respeto a quien lo hace, pero a mí no me gusta. No sé por qué, a la vejez me ha dado eso. Así que en mi barco nunca hay pescado fresco. El mar para mí es una cosa diferente. Así que las sardinas, en lata y los calamares, también. Con el tiempo me he vuelto un poco sentimental con ese tipo de cosas”. No sabemos si el capitán Alatriste compartiría esas opiniones, pero es seguro que Hopalong Basil respondería con un “Elemental”.

https://www.tapasmagazine.es/tapas-interview-arturo-perez-reverte/