08 noviembre 2024

«Lo bonito del mar es cuando viene lo peor… y lo superas»


Entrevista de Marta Flich - Forbes / Nautik - 08/11/2024

Lo ha vuelto a hacer. El genio de la novela de acción, histórica o lo que se le antoje, ha vuelto a demostrar con su última novela, 'La isla de la Mujer Dormida' (Penguin Libros) que tiene la fórmula del éxito y de la exquisitez. Entrevisto a Arturo Pérez-Reverte para la primera edición de 'Nautik' de la revista 'Forbes'. Da igual las veces que lo hayas visto o conversado con él. Siempre impresiona. Su halo, elegancia y carisma llenan de golpe la habitación donde entre. Se sienta, sonríe. Arrancamos a charlar. “Espera, que grabo”, y me sumerjo en un rato delicioso con el autor de habla hispana más potente de las últimas décadas.

—Qué interesante siempre la relación que tienen los marinos con el mar, algo que plasmas perfectamente en tu libro.

—Ojo con el mar. Eso de que me gusta mucho el mar… La gente piensa en uno navegando, un atardecer bonito, una puesta de sol en la playa, una chica guapa. El mar es muy cabrón. El mar en invierno es muy frío, muy peligroso; da muchos malos ratos, muchas horas de cansancio, temporales, viento. Es un lugar muy hostil y muy desagradable. Lo bonito del mar es que cuando viene lo peor, y viene siempre, y lo superas, sobrevives, te sientes marino. Dices: “Lo he hecho. He llevado el barco estos cinco días a la capa. He conseguido llegar en mitad de una niebla. He tenido una avería. He sido marino. Soy marino”. Lo bonito del mar es eso, estar junto al desastre y conseguir escapar tú y la gente que llevas a bordo, claro. Porque yo como capitán soy responsable de los de a bordo.

Lee la entrevista completa en el primer número de 'Nautik Magazine'. Encuéntralo en quioscos y en la tienda de SpainMedia.

https://forbes.es/nautik/538646/arturo-perez-reverte-lo-bonito-del-mar-es-cuando-viene-lo-peor-y-lo-superas/

Jornadas cervantinas de Cajasol en Córdoba


Vídeo completo: https://www.youtube.com/watch?v=MjeuybWn9Dc

"Solo puede describirse el 'Quijote' desde el dolor lúcido y el desengaño de ser español"

Rocío Ruz - Europa Press - 08/11/2024

El escritor Arturo Pérez-Reverte ha pronunciado la conferencia inaugural 'El soldado Cervantes' en las Jornadas Cervantinas organizadas por la Fundación Cajasol en la que ha hecho un repaso de la vida y obra de Miguel de Cervantes. Además, ha hecho hincapié en "su obra magna", el 'Quijote', de la cual ha añadido que es "un libro que solo puede describirse desde el dolor lúcido y el desengaño de ser español".

Tras ello, Pérez-Reverte ha declarado que el personaje de Don Quijote "no es un hidalgo loco, sino un Miguel de Cervantes viejo y desolado" que además recordaba "Lepanto en esta triste reflexión". Así, el escritor ha hecho una reflexión sobre la valentía del personaje manchego, y la define como "tan ambigua como el personaje y como toda la obra". Así, ha insistido en que "al lector le da la impresión de que el valor de la personalidad de Don Quijote es real, y se ha sujeto a los avatares de la vida".

Asimismo, ha añadido que "es un libro para echar de menos esa vida imposible", y que "demuestra que fuera hay un mundo ingrato y hostil" pero que "hay muchas maneras de contarlo y de leerlo". Ha justificado que el escritor conmemorado en estas jornadas "rehabilita y hace eficaz la lengua vulgar para convertirla en vanguardia ilustrada". De este modo, ha detallado que el personaje de Don Quijote "se muestra cuerdísimo a veces, y después, es prudente, reflexiona y al final no actúa". De igual modo, "también es valiente a ratos", pero que "a medida que pasan las páginas esa firmeza se resquebraja, surgen más dudas y contradicciones".

También, ha insistido en que "por encima de todo" el orgullo principal de Cervantes "siempre fue haber sido soldado a bordo de las galera del rey, peleando contra el turco", y que esto "lo deja claro" en el prólogo de la segunda parte de la obra". Sobre ello, ha aseverado que "esa labor de soldado le acompañará toda su vida, con recuerdos e ilusiones constantes en sus novelas". Al hilo de esto, ha añadido que la terminología al respecto de la Batalla de Lepanto en el 'Quijote' es "numerosa, oportuna y especializada", y que "resulta evidente que el soldado de las galeras de Lepanto no ha necesitado informarse sobre ella ni documentarse en fuentes ajenas, sino que recurre a la experiencia y recuerdos propios".

También, Pérez-Reverte ha definido la obra como "un elogio" que Cervantes hace de sí mismo. Ha justificado que el autor "cuenta la batalla con la más extraordinaria precisión histórica que podría tener un cronista naval", ya que fue soldado "durante muchos años". Por último, el Pérez-Reverte ha concluido recordando la perdida de la mano izquierda de Cervantes, "herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los siglos pasados y los presentes en Normandía".

https://www.europapress.es/andalucia/fundacion-cajasol-00621/noticia-perez-reverte-quijote-solo-puede-describirse-dolor-lucido-desengano-ser-espanol-20241108225534.html

"Si Cervantes levantara la cabeza ahora no se sorprendería de lo que pasa en España"

Araceli R. Arjona - Diario de Córdoba - 08/11/2024

El Teatro Cervantes de la localidad cordobesa de Castro del Río ha acogido este viernes la sesión inaugural de las jornadas 'Cervantes: De la cárcel a la gloria', organizadas por la Fundación Cajasol, con la presencia de Arturo Pérez-Reverte y Juan Eslava Galán. El escritor cartagenero, cuya ponencia se anunciaba con el sugerente título de 'El soldado Cervantes', fue el encargado de abrir el fuego en la ciudad cervantina. "Miente como un bellaco quien sostiene que Miguel de Cervantes se burla de las novelas de caballería y de los caballeros andantes en el 'Quijote'". Así empezó su intervención del autor de 'El Capitán Alatriste', que durante una hora se dirigió al público asistente en una conferencia en la que diseccionó con todo detalle el 'Quijote' para defender y documentar su argumento principal, el reflejo del propio Cervantes, el verdadero caballero valeroso, más que su personaje, en esta obra. "Cervantes estuvo orgulloso hasta su muerte no de su obra literaria, sino de su valor, de su ser soldado en Lepanto. Le habría gustado que en su epitafio pusiera "aquí yace el soldado Miguel de Cervantes, que también escribió El Quijote"". Más tarde, en el turno de las preguntas, diría que "si Cervantes, tan maltratado en vida, levantara la cabeza, no se sorprendería de lo que pasa en España, de la virtud escarnecida, del canalla vencedor y la infamia triunfante".

Castro del Río, uno de los lugares donde se cree que se pudo fraguar su obra más leída, asistió a una lección magistral del escritor, que aseguró que "el hidalgo Alonso Quijano no es valiente, solo cree serlo" y que salvo en la parte final de la novela, cuando es atacado por los corsarios, no hace gala de un gran valor. "Quien sí fue valiente fue, y se nota, era Miguel de Cervantes", sentenció, aludiendo a la biografía personal del autor, "soldado honrado y pobre y novelista genial que escribió el 'Quijote' en un momento en el que los libros de caballería ya habían superado su época dorada y el género está de capa caída". De esta forma, según Pérez-Reverte, "Cervantes no se burla de todos los libros de caballería. Al contrario, elogia los buenos, y es un grave error pensar que despreciaba el género cuando en realidad lo que despreciaba era la decadencia extranjerizante de España". En su relato apuntó multitud de referencias, en las que se reconoce al autor por encima del personaje orgulloso de su valor, de sus heridas, de su paso por el cautiverio y en comentarios como ese tan célebre en el que el Quijote asegura que "las heridas antes dan honra que la quitan".

El caballero andante, identificado como un perdedor en su entorno, no es más que el propio Cervantes que, como muchos otros soldados, no tuvieron reconocimiento en vida por su actuación en distintas batallas. "Cuando el Quijote cree ser valiente Cervantes lo respeta porque ese valor es el suyo propio", afirma el escritor, que se refiere al autor de la obra de referencia de las letras españolas como "un recaudador, lo más opuesto a un héroe, que tiene nostalgia de su pasado como soldado, en el que se comportó con valor y orgullo". La lectura minuciosa de la obra por parte de Pérez-Reverte, gran conocedor del 'Quijote', indica que "su lanza en ristre contra los molinos no es más que esa España siempre imposible, lúcida, que va de Lepanto a la Invencible hasta hundirse con los viejos tercios". Así, el creador del Capitán Alatriste dijo no compartir la impresión de Unamuno u Ortega, que consideraban al 'Quijote' como la encarnación del pueblo español", y aseguró que "Cervantes solo tenía que mirarse al espejo para ver el valor sin recompensa", en alusión al desengaño que provoca en quien pusiera su vida en peligro por un país que luego le daría la espalda. En la última parte de su intervención, Pérez-Reverte destacó el uso especializado del lenguaje que desarrolla Cervantes basado en su propia experiencia como soldado en galeras.

Tras su intervención, Juan Eslava Galán tomó la palabra para hablar de las Cervantas, de las mujeres de la familia de Cervantes. Con la ironía y la frescura que caracteriza al escritor, Eslava realizó una crónica plagada de detalles minuciosos sobre el entorno familiar del escritor, hijo de un cordobés, pero afincado en Valladolid en la época en que salió a la luz el 'Quijote'. Así, habló de las criadas, de una hija bastarda que tuvo con una tabernera de Madrid y que alojó en su casa a la muerte de la madre, de una prima monja y de otras muchas que, sin embargo, destacaron porque "sabían leer y escribir, además de bordar, a diferencia de otras coetáneas". En su relato, aludió también a los hombres que rodeaban a Cervantes, dueño de una vida social muy intensa que "hacía negocios de poca monta para ganarse la vida, ya que fue un escritor fracasado de cuyas obras no pudo ganarse el pan".

Tras señalar la posibilidad de recurrir al enterramiento de su hermana Luisa para recuperar ADN del Quijote y establecer su origen, concluyó indicando que al contrario de lo que algunos cervantistas han pensado, achacando a sus hermanas e hijas como otro motivo de su desgracia, describiéndolas como "un poco putas", en realidad no fue así. "Tuvieron mala suerte, pero sacaron pecho y a su familia adelante, en la que había un padre inútil, un escritor fracasado y un hermano, Rodrigo, que, como Miguel, acabó preso". Ellas, destacó, "fueron mujeres abnegadas, adelantadas a su época por su cultura, por las que hay que romper una lanza y dejar de llamarlas las Cervantas". En las preguntas, Eslava Galán aseguró durante el debate posterior que "Cervantes se sorprendería mucho si viera tantas calles y plazas con su nombre y tanta gente reunida para hablar de él".

En la inauguración, desbordada porque a ella acudieron más personas de las que el teatro pudo acoger, intervino el alcalde de Castro del Río, Julio Criado, que agradeció emocionado la asistencia masiva al evento y recordó la vinculación del padre de las letras españolas con el municipio; el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo; y el presidente de la Fundación Cajasol, natural de Castro del Río, Antonio Pulido. Jesús Vigorra explicó que la presencia de público en Castro procedente de otros municipios estaba prevista por el acuerdo realizado con la Universidad de Córdoba. Pulido agradeció la asistencia a los asistentes presenciales, a las instituciones implicadas y especialmente a la colaboración del escritor Arturo Pérez Reverte y al periodista Jesús Vigorra, además de al resto de participantes en las jornadas. "Estas jornadas son la coronación del ingreso de Castro entre las ciudades cervantinas que merecía la organización de unas jornadas como esta que tienen como objetivo la difusión de esta entrada y de la obra cervantina porque aquí hay causas históricas más que suficientes", explicó, antes de indicar que "estas no son jornadas científicas sino que hemos pretendido que sean divulgativas porque la cultura está para que se difunda, para que se vea". Además, indicó que nacieron con un objetivo de continuidad en el tiempo con cierta periodicidad aún por definir. Pulido anunció una primicia con la creación de la Academia Cervantina de Castro del Río, que ya cuenta con los primeros miembros y que tiene como objetivo la difusión de la obra de Cervantes y Castro con lecturas, comentarios de pasajes del autor, llegando a los más jóvenes y a los escolares porque, recalcó, "la cultura nos hará más libres". Por último, mostró su orgullo, como castreño, de cumplir la misión de divulgación de la cultura de la Fundación Cajasol. El rector de la UCO, Manuel Torralbo, agradeció a la fundación la oferta para participar en esta iniciativa y de que los estudiantes del Centro Intergeneracional de la UCO pudieran asistir a estas conferencias y la posibilidad de avanzar en el humanismo. Asimismo, recordó sobre el 'Quijote' que aporta conocimiento de muy diferente naturaleza, incluidas las matemáticas que él, por su formación, aprovechó para reivindicar.

Las jornadas continuarán en el Teatro Cervantes este sábado de la mano de Andrés Trapiello, que disertará sobre 'La traducción del Quijote: Un asunto en astillero' y Espido Freire, quien ofrecerá una conferencia titulada 'Las mujeres en Cervantes: Mucho más que musas'. La entrada a las charlas es libre hasta completar aforo aunque también se puede seguir en "streaming" a través de la web de la fundación Cajasol.

https://www.diariocordoba.com/cultura/2024/11/08/perez-reverte-cervantes-estuvo-orgulloso-111516897.html

«Don Quijote arremete con el corazón valiente de Cervantes»

Luis Miranda - ABC - 08/11/2024

Cervantes escribió 'Don Quijote de La Mancha' para burlarse de los libros de caballerías y de los caballeros andantes que lo poblaban. Se habrá escuchado y leído muchas veces, pero este viernes quedó desmentido en Castro del Río: «Miente quien diga que Cervantes se burla de los caballeros andantes y de los libros de caballerías. No se sostiene en una lectura lúcida, en cuanto se ve lo que Cervantes opina sobre el valor, la guerra y la historia». No tardó mucho el escritor Arturo Pérez-Reverte en captar la atención de quienes lo escucharon en la primera conferencia de las Jornadas Cervantinas que se están celebrando en la localidad, y que han creado una notable expectación. 'Soldado de Lepanto: Valor, milicia e historia del Quijote' fue el título de su conferencia, en la que antes de llegar a la experiencia del escritor como militar, comenzó desmintiendo que su obra liquidara los libros de caballerías. «Cuando Cervantes escribe, los libros de caballerías estaban de capa caída, porque su auge había sido en el siglo anterior», dijo Pérez-Reverte, que resaltó además que no se burla de todas las obras del género que había sido tan popular, «sino sólo de los malos». «El viejo soldado de Lepanto admira el heroísmo y lo venera, y satiriza la decadencia de los caballeros andantes», dijo el escritor, que explicó el anacronismo de sus arreos, porque Don Quijote pudo salir a buscar aventuras vestido como un caballero de la Guerra de Granada.

Habló el autor de 'El Capitán Alatriste' de lo que llamó «codazos» de Cervantes, es decir, de guiños, y uno de ellos, al hablar de los soldados y de las armas, es el recuerdo de su hermano, Rodrigo de Cervantes, caído en combate en Flandes cinco años antes de la publicación de la obra cumbre de la literatura en lengua española. La lectura que de 'Don Quijote de La Mancha' hizo Arturo Pérez-Reverte fue profunda, y aseguró que Don Quijote no es valiente: «Sólo cree serlo». Para él resulta más evidente en la segunda parte, conforme avanza la trama, y en Cataluña, en Barcelona, «encuentra la aventura de verdad, la sangre de verdad». «Cuando el bachiller Sansón Carrasco le vence y lo mata, en cierto modo, está liquidando a un héroe agonizante. Quien sí fue valiente fue Miguel de Cervantes, y cuando arremete Don Quijote, en realidad utiliza el corazón de Cervantes».

El escritor recorrió con amplitud la obra y encontró muchos ejemplos de cómo admiraba el heroicismo y la valentía, que había mostrado en la batalla de Lepanto, y de la que tantas veces habló. «Las heridas antes dan gloria que la quitan», dice en algún momento. Pérez-Reverte explicó que en aquel momento Miguel de Cervantes era un oscuro funcionario que trabajaba como recaudador, «y eso es lo más opuesto al heroísmo». Pero tiene la nostalgia de lo que había vivido, del cautivo en Argel, después de la batalla de Lepanto, al que sus captores habían respetado. «Le encanta recibir y pronunciar que es un soldado español, y eso es su gloria y su consuelo, y más ahora que sabe a cenizas, y cuando sus compañeros están mendigando en la puerta de las iglesias», relató. Quiso ir a América, «pero entonces no iban soldados, sino funcionarios y curas, así que lo no le permitieron probar fortuna». El resumen era la 'Odisea': «Héctor y Aquiles ya no existen, ahora es Ulises y hay que llamarse nadie».

Desmintió otra frase de Unamuno: Don Quijote no encarna el alma del pueblo español, que sí está en los duques, los venteros y aquellos que lo despreciaron y maltrataron. «Don Quijote se mira en el espejo del valor sin recompensa, y lamenta la invención de la artillería, que se usa desde lejos. Quien habla así no es un hidalgo loco, sino un hombre cuerdo». Por eso, manifestó Arturo Pérez-Reverte, el Quijote es una obra que no se entiende antes de cumplir los 40 años. Conforme avanza la segunda parte, «al principio estaba seguro de su valor, y esa firmeza se resquebraja conforme pasan las páginas, para empezar a ser más reflexivo».

No pasó por alto el discurso de las armas y las letras, en que habla de la milicia embarcada y que muestra «un hondo conocimiento de la vida militar, que inspira continuas reflexiones». No en vano, para él, son superiores las armas a las letras y «la honra de soldado le acompañará toda la vida, cuando dice que el soldado más bien parece muerto en la batalla que muerto en la fuga». La jerga soldadadesca y las germanías aparecen de forma constante, como en el episodio en que Don Quijote libera a los galeotes.

La segunda conferencia estuvo a cargo del también escritor Juan Eslava Galán, que tenía que hablar de las Cervantas, es decir, de las mujeres que formaban parte de su familia. No fueron personajes secundarios, sino que sabían leer y escribir, y llegaron a sacar adelante a la familia en ciertas situaciones. Habló del padre del escritor, Rodrigo de Cervantes, cirujano sangrador, es decir, una especie de enfermero, pero sin demasiada fortuna. La familia, en concreto el abuelo, Juan de Cervantes, un prestigioso jurista, había estado al servicio del Duque del Infantado en Guadalajara, pero tuvieron que salir y recalaron en muchos lugares. Destacó ahí a la tía de Miguel, María, que acabó haciéndose amante del Gitano, «un hijo bastardo que había tenido el duque». Cuando la abandonaron, fue capaz de llevar a los tribunales al heredero para que la compensara.

Las hermanas de Miguel de Cervantes también tuvieron que salir adelante en situaciones difíciles. Los matrimonios de Magdalena y Andrea, con gente de la familia Portocarrero, no tuvieron excesiva fortuna, pero aunque fueran fallidos, también se mostraron capaces no sólo de salir adelante ellas mismas, sino también de hacerlo con su padre y con quien en su familia necesitaba ayuda. Por eso la fama de fáciles las acompañaba. Así, cuando en Valladolid, dijo Eslava Galán, apareció un hombre herido de muerte a las puertas, una mujer insinuó algo respecto a los muchos hombres que entraban en la casa. Para Juan Eslava Galán, no debía pasarse por alto que eran «lo que ahora se diría mujeres empoderadas».

https://www.abc.es/espana/andalucia/cordoba/arturo-perezreverte-don-quijote-arremete-corazon-valiente-20241108213603-nts.html

Las Jornadas Cervantinas acercan el lado más desconocido de Cervantes en Castro del Río

Estíbaliz Redondo - Granada Hoy - 08/11/2024

“En un lugar de la campiña cordobesa...”. Así han comenzado este viernes las Jornadas Cervantinas que, centradas en la figura desde muy diversos ámbitos del célebre escritor Miguel de Cervantes, se celebran hasta este sábado en Castro del Río (Córdoba). Este viernes ha tenido lugar la inauguración oficial del encuentro en un abarrotado Teatro Cervantes, donde el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, ha anunciado la creación de la Academia Cervantina de Castro del Río, que ya cuenta con sus primeros miembros y que tiene como objetivo la difusión de la obra del autor del 'Quijote'.

Tras la apertura oficial, en la que han intervenido el alcalde de Castro del Río, Julio Criado, y el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo, Pulido ha hecho un pequeño recordatorio de la relación que tiene este municipio de la Campiña Este de la provincia de Córdoba con Cervantes, destacando sus estancias en el Posito o su presencia en la cárcel de Castro del Río, tras pasar por la de Écija, donde se piensa que empezó a esbozar lo que sería el 'Quijote', sin duda su obra más recordada. El presidente de la Fundación Cajasol ha resaltado el carácter divulgador de estas jornadas, que pretenden que los asistentes “se sumerjan apasionadamente en la vida y la obra de Cervantes”. Asimismo, como “castreño satisfecho y orgulloso” de la vinculación de este municipio con Miguel de Cervantes, Pulido ha anunciado la creación de la Academia Cervantina de Castro del Río, para la que ha contado con apoyos como los del escritor Arturo Pérez-Reverte y el periodista Jesús Vigorra. Este centro estará dedicado a difundir la obra de Cervantes y se enfocará en los más jóvenes y escolares a través de lecturas, interpretaciones y encuentros “porque difundir la cultura y la literatura nos hará más libres”, según ha señalado Antonio Pulido.

Por su parte, Manuel Torralbo, como rector de la Universidad de Córdoba y matemático, ha querido ofrecer al auditorio unas pequeñas pinceladas de la importancia que las matemáticas tienen en la vida y en la cultura. En el caso de la obra de Cervantes, ha señalado varios pasajes en los que los conceptos matemáticos están presentes como, por ejemplo, cuando Don Quijote, en el capítulo XVIII, explica a Don Lorenzo las partes que componen la ciencia de la caballería andante: “Es una ciencia que encierra en sí todas o las más ciencias del mundo, a causa que el que la profesa ha de ser jurisperito, y saber las leyes de la justicia distributiva y conmutativa, para dar a cada uno lo que es suyo y lo que le conviene”.

Tras el acto oficial de inauguración, ha tomado la palabra Arturo Pérez-Reverte con su conferencia titulada 'El soldado Cervantes'. A lo largo de su alocución, el escritor y periodista ha ido desgranando varios episodios del 'Quijote' en los que se reflejan cómo Miguel de Cervantes pone al servicio de la narrativa toda la experiencia que tuvo como soldado, algo que se refleja en la forma en la que describe las goletas o en la precisión con la que detalla las galeras o los abordajes. Para el periodista y escritor, Cervantes no se burla del valor caballeresco, sino de lo descabellado de su personaje. Pérez-Reverte también desecha la idea de que no respete la caballería, ya que Cervantes se siente muy orgulloso de sus años de militar, oficio que compartió con su hermano fallecido. "El soldado nos salta a cada página del 'Quijote'”, ha indicado el escritor, hasta el punto de que, en algunos de los pasajes, Cervantes pone a la milicia por encima de las letras.

En esta línea, ha realizado un paralelismo entre Lope de Vega y Cervantes y el lenguaje militar usado por cada uno de ellos. De esta manera, si bien ambos comparten pasado como soldados, en el caso del autor del 'Quijote' su lenguaje bélico naval tiene más tintes mediterráneos. Para Pérez-Reverte, la honra de soldado acompañará a Cervantes toda la vida.

La figura de las mujeres en la vida de Cervantes ha sido el tema principal de la conferencia que ha ofrecido Juan Eslava Galán. Tras realizar un recorrido por las diferentes figuras femeninas de la familia del autor, el escritor jiennense se ha detenido en Martina, hija de su tía María, que ha servido de excusa para poner en contexto cómo se entendían en aquellos años previos a Trento los matrimonios. Después de pasar por las figuras también de Andrea o Constanza, Eslava Galán ha destacado que ellas sabían escribir y leer, lo que les confería una ventaja respecto a la situación que vivían el resto de mujeres de la época. A esto se le unía la destreza en la costura y, más específicamente, los bordados. Gracias a esto, cuando Miguel de Cervantes y su hermano huyeron de España para evitar entrar de nuevo en la cárcel, aquellas mujeres abrieron un taller de costura especializado en realizar los dibujos de las mangas, lo que les proporcionó una forma de salir adelante en un momento en el que las figuras masculinas habían desaparecido. Para Luisa, monja del Convento de Alcalá de Henares, esta ventaja cultural hizo que se convirtiera en sacristana por orden de Santa Teresa de Jesús y en priora del convento en dos ocasiones.

Para finalizar, Juan Eslava Galán ha querido romper una lanza a favor de estas mujeres, a las que se le ha achacado en alguna ocasión cierta tendencia al libertinaje, afirmando que fueron personas con mucha mala suerte en la elección de sus compañeros, pero que se trataba de mujeres abnegadas, muy adelantadas a su tiempo, con cultura y que sacaron pecho para sacar adelante a sus familias en momentos en los que “los hombres les habían fallado”, incluyendo a sus propios hermanos, a los que tuvieron que rescatar sacrificando "muchos de sus haberes”.

https://www.granadahoy.com/ocio/jornadas-cervantinas-cervantes-castro-rio-cordoba_0_2002752662.html

https://www.diariocordoba.com/fotos/cultura/2024/11/08/arturo-perez-reverte-juan-eslava-111521546.html

https://cordopolis.eldiario.es/cultura/arrancan-jornadas-reivindican-relacion-cervantes-castro-rio_3_11805043.html

https://fundacioncajasol.com/jornadas-cervantinas-carcel-castro-del-rio/

Arturo Pérez-Reverte y el genio enlodado

Antonio Robles - Libertad Digital - 07/11/2024

Enmendar a una vaca sagrada como Arturo Pérez-Reverte debería ser ejercicio diario. No por ser Pérez-Reverte, sino para subrayar el argumento en lugar de sacralizar la celebridad. A mi parecer, alguien con prestigio social no debería frivolizar con las cosas de comer. Por sus consecuencias. Y creo que el pasado lunes en 'El hormiguero' lo hizo. No era la primera vez, ya lo había hecho hace tiempo en la entrevista que le hiciera Antonio Farreras en la Biblioteca Nacional.

No, don Arturo, no, Pedro Sánchez no es un genio, ni tampoco un "personaje único", y mucho menos el político "más interesante de España y Europa", como afirmó rotundo el pasado lunes en 'El hormiguero'. Le enmiendo la mayor amparándome en la cuenta de resultados, no escandalizado en atalayas morales por su ausencia de valores cívicos, morales o políticos, que sobradamente se encargó usted mismo de subrayar en la entrevista. De hecho, pocos personajes públicos le han descalificado con más saña y crueldad como usted: "Su desvergüenza política, su cinismo, su deseo de aferrarse al poder a toda costa, su falta de escrúpulos…". "Es un trilero". "Nos tiene cogido el pulso". "Nos está desplumando". "Está demoliendo el Estado".

No, Don Arturo, no, Pedro Sánchez no es un genio, aunque le adorne con valores literarios. Un genio no hace trampas, juega limpio. En la ciencia, en los negocios, en el deporte. Puede que en el mundo literario pueda resultar atractivo, nunca en un mundo real, donde las decisiones tienen consecuencias devastadoras para millones de personas de carne y hueso. Un genio es aquel que, valiéndose de su inteligencia y astucia, multiplica el valor añadido de una empresa, o recobra de la quiebra a la que está en decadencia. Y en el caso que nos ocupa, un genio es quien apuntala la estabilidad del Estado de derecho y acentúa los valores democráticos de sus instituciones. O, sin apenas recursos, es capaz de movilizar rápido y con eficacia a los responsables de ese Estado para solucionar una tragedia como la que nos asola en estos días. Mantenerse en el poder sin sujetarse a ninguna regla, ni política ni ética, es como el responsable de una central nuclear que, ante fallos continuados de funcionamiento, los oculta o los soluciona mal para evitar ser depuesto de su cargo, hasta que el cúmulo de irresponsabilidades provoca una tragedia nuclear.

Pedro Sánchez es lo contrario de un genio. ¿Qué mérito hay en el heredero que, valiéndose del esfuerzo de generaciones anteriores, dilapida la herencia familiar en farras y mujeres, hasta hundir la empresa? Mientras dilapida lo puede parecer, pero en cuanto se acabe la caja se acabó la fantasmada. A un genio, como a cualquier obra humana, hay que juzgarla por su cuenta de resultados. Un escritor brillante no lo es porque arroje a la hoguera la herencia literaria de generaciones enteras, sino por superarlas con su ingenio.

No, Pedro Sánchez no es un genio. Muy al contrario, es un ser dañino y devastador, la mismísima peste para la custodia institucional que ha heredado y que tiene la obligación de delegar, mejorada. Y sin embargo, no encuentra mejor combustible para seguir en el poder que dilapidar esos recursos atesorados a lo largo de la historia por una nación que había logrado superar sus demonios históricos en la Transición del 78 con un Estado Social y Democrático de Derecho y unos valores cívicos jamás consolidados antes. Constatada la nefasta cuenta de resultados en el capital material dilapidado (instituciones y soberanía), podemos pedir cuentas también sobre el deterioro en los valores cívicos, empezando por la ejemplaridad. ¿Qué genio de la humanidad es ese que tiene por norma mentir?

Entiendo que Arturo Pérez-Reverte en ningún caso pretenda salvar al trilero y tenga todo el derecho del mundo a utilizar la ironía o a mezclar la mirada literaria con la realidad, como le venga en gana. De hecho vive de ello. Pero revestir de épica literaria a la persona, otorgarle atributos que no tiene, si nos atenemos a la cuenta de resultados en nombre de su fascinación literaria por el personaje, lo eleva sobre el común y acaba legitimándolo ante sus incondicionales y fascinando a sus detractores. Como se admira a los grandes ladrones de bancos. Por el mero hecho de suponerles inteligentes, la gente tiende a colegir que son admirables; o, cuando menos, reducir su rechazo social. Un ejemplo venenoso es 'La casa de papel', una obra de ingeniería cinematográfica de éxito contrastado, que ha fascinado a millones de personas, a pesar de ser un guion ponzoñoso, infantiloide y podemita insoportable.

A menudo Pérez-Reverte se viene arriba ante tanta escoria y la suelta cruda. Es parte de su encanto como persona y escritor. Se sabe a salvo, él mismo lo dijo en la misma entrevista. Lleva 30 años en la brecha, se ha labrado una merecida reputación que ningún mequetrefe le puede desmerecer por mucho que se empeñe. Pero ese prestigio y credibilidad podrían estar haciéndole un favor al mayor estafador de la historia de nuestra etapa democrática. Exactamente lo contrario que hizo con Íñigo Errejón en la misma entrevista, al que dejó como un pobre diablo. Curiosamente para la exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, Errejón era lo mismo que, para Pérez-Reverte, Pedro Sánchez. La ejemplaridad que le pedimos a los políticos habríamos de exigírnosla todos en cuanto interactuemos socialmente.

Hoy, como repetidamente ha sostenido, el sistema educativo está dejando varadas a generaciones enteras en la miseria cultural y, por tanto, a merced de cualquier cantamañanas. No puedo estar más de acuerdo, pero si es así, mezclar ficción con realidad a veces produce monstruos. Con el respeto debido, don Arturo.

https://www.libertaddigital.com/opinion/2024-11-07/antonio-robles-arturo-perez-reverte-y-el-genio-enlodado-7183958/

07 noviembre 2024

'La isla de la Mujer Dormida', de Arturo Pérez-Reverte

Élmer Mendoza - El Universal - 07/11/2024

Una novela es un cuerpo. Puede tener escoriaciones, incluso mutilaciones y partes nebulosas, pero algunas son cuerpos perfectos que brillan por sí mismas, que en la lectura se olvida el autor o autora porque la novela ocupa completamente nuestra mente. Es lindo. Es estimulante. Hasta puede atenuarse por un momento que una ciudad esté en un torbellino de violencia y que apenas ayer asesinaran a uno de tus mejores amigos porque se negó a pagar derecho de piso. Hay novelas tan bien escritas que es posible hacer una pausa y apartar nuestra fragilidad. Tal es la gran virtud de 'La isla de la Mujer Dormida', novela de Arturo Pérez-Reverte, publicada en España y México en octubre de 2024, por Alfaguara, del grupo Penguin Random House. “El novelista más perfecto de la literatura española de nuestro tiempo”, dice 'El País'. Por supuesto que avalo esas palabras, y lo que sigue.

En esta novela, durante la Guerra Civil Española los soviéticos enviaban armas y otras cosas a los republicanos a través del mar Egeo. Los franquistas, apoyados por Alemania e Italia, comisionan a Miguel Jordán, un recio marino mercante que “prefería la certidumbre del mar a los azares desconocidos de la tierra firme”, para que dirija una operación de hundimiento de barcos con carga bélica en el estrecho de Dardanelos. Para esto le facilitan una torpedera veloz y un grupo de marinos aventureros que no temen morir. Se instalan en una isla perdida, la isla de la Mujer Dormida, propiedad de Katelios, un noble griego venido a menos, casado con una bella exmodelo rusa que a pesar de sus años conserva parte importante de su belleza.

Roldán establece una buena relación con el piloto Eleonas, un contrabandista griego, necesario para tener éxito en la misión. A la par de narrar los preparativos de los marinos para cumplir su trabajo, con información que se genera en Estambul que obtiene un espía, que intercambia datos con otro espía español del bando contrario, con quien juega ajedrez y se relaja, Pérez-Reverte cuenta la historia de la pareja y las características de la relación, desde sus tiempos en la "jet set" hasta el estado actual en que, además de dos sirvientes, son los únicos habitantes de la isla, donde viven en una casa antigua en franco deterioro. Pronto el barón Katelios invita a Jordán a su casa para conocerlo. El marino es taimado, no tiene interés en la pareja y no puede revelar nada, pero entiende que está en su territorio. Por supuesto que despierta interés en la baronesa Lena Katelios. Ya descubrirán cuáles son sus pretensiones y por qué visita con frecuencia Syros, la isla más cercana; alguien que opina, “solo una mujer vulgar… acepta ser obediente a la moda”.

Mientras la guerra en la península continúa, la torpedera inicia su cacería en el Egeo. Además de la paga, que depositan en algún banco, el grupo cuenta con un cocinero que cumple, alguien que no tiene reparos en que su mujer atienda a los varones, previo acuerdo pecuniario. Jordán se sorprende, pero el piloto lo convence de que es mejor que los hombres se desfoguen. ¿Qué pasa con los operativos?, ¿fueron completamente exitosos?, ¿qué pasa con un grupo tan especial? “Para bien o para mal, las cosas son lo que hacemos que sean”, expresa uno de los personajes, y a algunos lectores no nos queda otra que mirarnos las manos y recordar lo que tenemos de gitanos. Lean esta excelente novela y me cuentan qué les pareció. Para mí, es un homenaje al buen gusto.

https://www.eluniversal.com.mx/opinion/elmer-mendoza/la-isla-de-la-mujer-dormida-de-arturo-perez-reverte/

06 noviembre 2024

Entrevista en 'El hormiguero'


Entrevista de Pablo Motos - Antena 3 - 04/11/2024



Artículos derivados:














































02 noviembre 2024

Cinco lobitos tiene la 'Loba' de Arturo Pérez-Reverte

José Belmonte - La Verdad - 02/11/2024

La dama, en esta ocasión, Lena Katelios, y anda en la línea no de Emma Bovary, personaje al que detesta, sino de la Milady de 'Los tres mosqueteros'. En las ocasiones en las que el autor nos advierte de su presencia, parece que estemos frente a un delicado cuadro de Matisse, o ante una genial página de Scott Fitzgerald.

Parece que fue ayer. Pero desde 'El húsar', aparecido en 1986, cuando el autor ya era un conocido y bien reputado reportero de guerra, han paso casi cuarenta años; y el mundo, con la aparición de las redes sociales, las nuevas tecnologías y una voraz...

https://www.laverdad.es/ababol/libros/cinco-lobitos-loba-arturo-perezreverte-20241102074557-nt.html

31 octubre 2024

Arturo Pérez-Reverte y una mujer vengativa


Entrevista de Juan Cruz - Clarín - 01/11/2024

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) ha escrito una de sus más hermosas novelas, en las que el mar y el amor se dan la mano en medio de una guerra, la Guerra Civil Española, que convoca a los personajes, de uno y otro bando, a batirse no sólo en medio del aire de las batallas sino en la singladura propia de contiendas como aquella. Con el espíritu literario que es capaz de darle también a las batallas, y como ha hecho en libros tan importantes como 'El tango de la Guardia Vieja' o 'La Reina del Sur', aquí el académico español, que también fue periodista de guerra, entre otros cometidos, administra los elementos que son propios de su novela, la acción, la pasión, y ofrece la muestra de un talento que lo ha hecho triunfar entre las literaturas del mundo. La entrevista fue en el hotel Palace de Madrid, donde suele parar cuando publica o se encuentra con amigos o con la prensa.

—Has escrito una novela bellísima.

—He hecho lo que he podido. Mi trabajo es hacer novelas lo más bellas posible. Unas salen mejor y otras peor.

—¿Hasta qué punto te inspira el mar?

—El mar no me inspira, es un complemento, como tantas otras cosas. Me inspiran la vida, los recuerdos, lo que leo, lo que miro, las ideas que tengo, los libros leídos, la biografía... El mar es un elemento más de los que me influyen, y esta vez decidí que el mar sería parte del escenario de esta novela.

—Es el Mediterráneo, no es cualquier mar, un mar en guerra.

—Es mi mar, mi patria. O sea, soy español, europeo, pero sobre todo mediterráneo. Nací en Cartagena y estoy más a gusto en un café de Estambul, de Palermo, de Valencia o en un zoco de Túnez que en Londres o Rotterdam. Es más, en Nueva York o en Oslo puedes estar solo, y me he sentido muchas veces solo. Sin embargo, en los puertos mediterráneos no me he sentido solo jamás, ni cuando he estado solo de verdad. Basta con volverte, pagar un café o una copa y ya tienes un amigo en el Mediterráneo.

—Y no solo es el mar, no solo es el Mediterráneo, es también la guerra, pero la guerra española. ¿Qué secuelas tiene todavía para nosotros?

—Eso no me interesa como novelista. Nuestra percepción actual de la Guerra Civil no me importa nada, lo que me importa es el elemento narrativo que manejo. La novela es una historia de amor, de derrota, un triángulo amoroso que tiene varios telones de fondo, y el más lejano es la Guerra Civil. No analizo, no estudio, no detallo la Guerra Civil, la pongo ahí como fondo del escenario.

—En este caso yo soy el lector que ve una historia de amor, en la que un personaje y los que le rodean están tratando de ganar o de no perder una guerra, guerra que ocurre en la historia de tu propio país.

—Para esta novela es como si yo hubiera sido sueco, me da lo mismo. El planteamiento y mi aproximación a la Guerra Civil, cuando lo hago como escritor, es absolutamente ecuánime, la utilizo como un elemento narrativo más, da igual que yo fuera inglés, italiano, albanés o colombiano, habría escrito la misma novela. Que en esa guerra civil hayan luchado mi padre, mi abuelo y mi tío no me da ningún tipo de proximidad narrativa, lo que me importa es contar una historia. Más que amor es la historia de una mujer derrotada, de su marido y de un marino.

—Esa mujer derrotada tiene una fuerza enorme desde que aparece en la novela, aunque no haya dicho ni una sola palabra. ¿Cómo has logrado esa tensión en una novela que hasta entonces parece como una guerra entre hombres?

—Porque ella es el mejor protagonista de la novela. Hasta que ella llega me limito a establecer el marco, y después ella aparece en ese decorado. En todas mis novelas hay mujeres fuertes, prácticamente en ocho o nueve de cada diez hay mujeres fuertes, mujeres que luchan en un mundo de hombres con reglas de hombres. En muchas de ellas está la historia de una mujer que pelea una batalla en la cual sabe que no tiene retaguardia, pero en este caso es peor, es mi primera mujer derrotada, sabe que ha sido derrotada, ya no lucha, y ahora lo que hace es que se venga. Es un problema absolutamente moderno, no tiene nada que ver con la historia ni con la Guerra Civil. Es un caso paradigmático: se venga. Una venganza en la que el sexo se convierte en la herramienta intelectual, algo que también ha sido muy interesante y muy difícil para mí, un desafío. Ella utiliza el sexo como herramienta individual para hacer daño, para apuñalar, para destruir a su marido.

—Te he visto empezar un libro en un avión, 'El Capitán Alatriste'. ¿Cómo nació este libro? ¿Qué hubo detrás de la ficción?

—Mi infancia, como en muchas otras obras. De pequeño vivo junto al Mediterráneo, voy al cine, leo y veo películas —la tele la conocí a los 12 años—, veo historias de piratas, 'El Corsario Negro', 'La isla del tesoro', 'El pirata negro', 'El capitán Blood' me marcan y juego a ser pirata de niño, como todo niño de nuestra generación. Ahí lo tengo, como tantas otras cosas que se mueven conmigo por la vida desde hace 30 años. Un día, estando en una isla del mar Egeo, de pronto pienso: “Por aquí venían los barcos de la República cuando la Guerra Civil, y lo vi, vi la historia de corsarios que me ha acompañado toda mi vida, eso tomó forma. Podía haberla hecho en la Guerra Mundial, en el océano Índico, en Somalia, pero no, fue ahí donde surgió, vi la novela y me dije: "A ver si puedo". Me puse a trabajar durante unos meses, como hago siempre en la preparación de la novela: fui hasta allí, compré cartas náuticas, miré los cabos, estudié la corriente, los puertos, las distancias. Volví otra vez a ver aromas, olores, Estambul, Beirut, Atenas, a recordar mis recuerdos unidos al desarrollo presente, busqué en internet y me dije: "Pues tengo una historia". La operación la planifiqué como un militar, y ahí surgió la novela que ha ido conmigo toda la vida.

—Es una novela en la que pueden verse rastros de 'Línea de fuego', 'El italiano' o 'Falcó'. En algún momento de la lectura sentí también los ecos de 'El tango de la Guardia Vieja'.

—Ahí empieza una nueva etapa de mi vida. Fue muy importante, primero porque me lo pasé muy bien con ella, pero sobre todo porque me hizo moverme entre los anos 20 y lo años 60. Esa etapa me interesaba por muchas razones. He nacido en 1951, llego todavía a conocer a la gente que vivió esa época, me la han contado en mi casa, donde había fotografías, recuerdos, música, discos. Es una época muy interesante para mí porque se parece un poco a ésta, en el sentido de que es el final de una época: un mundo se cae, otro mundo va a aparecer que aún no ha aparecido, hay ismos, no como ahora, pero entonces había comunismo, fascismo, socialismo, nazismos, que estaban cambiando el mundo, para bien y para mal, y descubro que es una época en la que estoy muy cómodo contando, porque no es lo mismo contar una historia como esa que contar una historia con teléfonos móviles, con ordenadores, con "hackers"… Para eso subo al autobús, pongo la oreja y ya me entero, ya lo tengo. Mi vecina me cuenta su vida, y esa novela no quiero escribirla, ya está ahí. Pero tratando temas de ahora, problemas como el triángulo amoroso o la derrota, me sitúo en una época que es muy potente narrativamente, me da un escenario muy apropiado en lo bueno y lo malo, y me hace sentirme bien. No es lo mismo estar viviendo año y medio con gente de esa época que estar viviendo año y medio con gente de ésta, y la verdad es que prefiero aquella en cuanto a compañía. Desde entonces, no todas, pero buena parte de mis novelas tienen que ver de una otra forma con esa época. Digamos que mi escenario ideal termina en los años 50 o 60 del siglo pasado.

—Tanto en 'El tango de la Guardia Vieja' como en esta novela hay una cadencia que va permitiendo que llegue a su nivel más alto, o por lo menos más perceptible, una fuerza erótica que quizá no está en las palabras, pero sí en lo que va viniendo. ¿Cómo lo vas calibrando?

—El sexo entra en esta novela no como sexo, no como adorno para que digan que hay “un poquito de sexo”… No, yo no hago eso. Entra porque me di cuenta de que hablando de una mujer derrotada, el sexo como venganza intelectual es extraordinaria. El titular sería: “El sexo puede ser una venganza intelectual”. Y es lo que hago, desarrollo algo que le da una dimensión nueva a la mujer que está en mis novelas hasta ahora. Y eso me lleva a otra cosa, que es la ambigüedad. En el mundo de ahora, en este mundo de mierda, todo el mundo quiere trazar líneas, te obligan a pronunciarte entre blanco o negro. La estupidez de estos tiempos no te permite moverte en la gama real, que es la gama de grises, la ambigüedad del mundo real. Esa ambigüedad, esos grises, esas contradicciones son las que enriquecen un relato, y son las que utilizo en mi novela. Detesto las novelas en que el autor decide cuál es el bien o el mal, porque cuando era jovencito pensaba que el bien y el mal estaban muy claros, pero con la edad tengo cada vez menos certezas. Cada vez estoy menos seguro de las cosas, y me encanta. Los que tienen certezas son los fanáticos, que son peligrosos, y los tontos, que son todavía más peligrosos que los fanáticos. Nace de muchas cosas, pero sobre todo de la certeza de que la mujer es menos afortunada que el hombre cuando llegue el momento de la derrota. El hombre tiene un montón de mecanismos, durante tres mil años se ha fabricado un montón de mecanismos de consuelos, de refugios, de coartadas, de deberes. Como ella dice: “Siempre tienes un deber”. La soledad de una mujer derrotada es terrible e irreparable, y de esas certezas que he adquirido con mi vida nace el personaje de Lena.

—Has escrito mucho sobre mujeres. ¿Has ido aprendiendo de tu propia escritura, o de la vida con ellas?

—De las dos cosas. La escritura me ayuda a reflexionar sobre la vida. Cuando me siento a escribir, a trabajar, a documentar un personaje, a desarrollarlo, estoy reflexionando sobre la mujer que he conocido en la vida real, todas están ahí. No hay ninguna mujer en mis novelas que sea auténtica, todas son de una u otra forma ficción, pero todas están basadas en una mirada personal, sin duda.

https://www.clarin.com/revista-n/arturo-perez-reverte-mujer-vengativa_0_rsUVe9cyWB.html

Pérez-Reverte y una pasión homérica

Iñaki Ezkerra - El Comercio - 01/11/2024

Los escenarios de un lujo decadente en tiempos de guerra poseen un encanto especial que ha dado mucho juego en la literatura y en el cine. Los pintorescos personajes que los pueblan (aristócratas, buscavidas, vividores profesionales…) suelen tener ese punto amoral y aideológico que otorga...

https://www.elcomercio.es/culturas/libros/perezreverte-pasion-homerica-20241101150818-nt.html#


El homenaje del Café Varela con la XIV edición de su premio a Arturo Pérez-Reverte

Silvia Lorenzo - El Mundo - 01/11/2024

"San Agustín ha visto que se trabaja por lo incierto en el mar y en las batallas y todo lo demás, pero no ha visto las reglas del juego" (Blaise Pascal, Pensamientos 234). Quien sin duda tiene escrito un tratado sobre "las reglas del juego" es Arturo Pérez-Reverte. Por escritor, por periodista, por navegante, y ahora, desde este jueves, también por ganador de la XIV edición del premio que el pujante Café Varela entrega cada año.

"Es un honor y un premio de prestigio, que me emociona por muchas razones. No nos engañemos, ya me tocaba", ha bromeado el novelista. En el salón ha brotado una carcajada después de cada frase. "El desfile de amigos me ha hecho pensar una cosa", ha expresado Pérez-Reverte después de que varios habituales del Varela, ese esquinazo convertido en un núcleo de las letras castellanas, pronunciaran palabras sobre él: "a un ser humano se le valora por los amigos que tiene. Me quieren, como yo a ellos, y hace que uno se sienta muy bien".

Lo cierto es que el galardonado ha recibido no un tributo, ni homenaje; sí el premio conocido como el Nobel gallego —el otro no, porque vende demasiado (Raúl del Pozo dixit)—, pero el premio, me van a permitir los que frecuentan el Varela, no ha sido lo más emocionante. Porque lo cierto es que Arturo Pérez-Reverte ha dado, mucho antes de la gala celebrada esta noche, con una de las claves del éxito en la vida: la lealtad recíproca.

Porque Reverte, como dice Juanma Lamet —"el enviado especial de los lectores rasos"—, es el que mejor defiende "los códigos de la amistad" y "la religión de la lealtad", ha rematado Jorge Fernández Díez. Sobre él han vertido loas Manuel Jabois y Antonio Lucas, que también le dedicó un poema que navegó el momento hasta los oídos de los asistentes en una velada que nadie ha querido perderse.

Por el salón que Melquíades, el dueño, había dispuesto pasearon el director de 'El Mundo', Joaquín Manso, el fiscal Javier Zaragoza, el juez Pablo Llarena, el presidente del Tribunal Constitucional Cándido Conde-Pumpido, Paco Leiro, Loquillo, David Trueba, Luz Casal... Si esto fuese una columna, estaría colmada de negritas. Negritas o destellos, quién sabe. En todo caso, todas orientadas hacia un "faro de costa": Arturo Pérez-Reverte, el que vive como abriendo una estafeta literaria antaño periodística —conserva destellos aún— por la que todo reportero desea correr. Y los que así lo hacen son sus amigos del Varela, ¡qué fortuna! 

¿Se puede poner palabras a una lealtad que desborda el sentimiento? Ellos lo han intentado. Contaba Melquíades que esta era la decimocuarta edición; acaso valga por dos. El galardón vino acompañado de un baño de cariño, de respeto y admiración. Ellos aprenderán, como muchos a través de sus páginas, "las reglas del juego" junto al que más sabe de él.

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2024/11/01/6724172fe9cf4aa5318b456d.html