María Sanz - bestmovie.es - 25/09/2026
Félix Viscarret dirige 'El problema final', la miniserie, adaptación de la novela de Arturo Pérez-Reverte, que lleva al espectador a revivir esos misterios clásicos donde la muerte siempre sorprendía en el lugar más idílico posible.
Félix Viscarret nos describe 'El problema final' como “un viaje a un mundo que ya no existe, de cierto lujo y elegancia, donde una serie de misterios se convierten casi en un juego y donde el peligro no ensombrece esa parte de aventura y de humor”. Darle al play a esta miniserie es sumergirse en un misterio como los de antes, cocinado a fuego lento y con la atmósfera del lujo clásico de los 50.
Elisa Mander, una turista inglesa, aparece muerta en un hotel de un islote próximo a Mallorca que ha quedado aislado por una tormenta. Basil (Jose Coronado), un actor retirado y famoso por haber interpretado a Sherlock Holmes, empezará a investigar. Le acompañará en sus pesquisas Foxá (Martiño Rivas), un escritor de "thrillers" que se convertirá en su particular Watson. Completan el reparto María Valverde, Maribel Verdú, Gonzalo de Castro, Cristina Kovani y Pepón Nieto.
—¿Conocías la novela de Pérez-Reverte?
—Ya la había leído y la releí sabiendo que Alberto Macías estaba encabezando el trabajo de guion. Recuerdo volver a hincarle el diente a la novela pensando en qué partes tendrían más o menos potencial audiovisual.
—Entiendo que disfrutas con estas tramas policíacas clásicas.
—De crío ya me consideraba rata de videoclub y recuerdo que me lo veía todo, pero me divertía mucho toda la tradición de Agatha Christie, el detective Poirot.
—Entonces, ha tenido que ser todo un disfrute dirigir 'El problema final'.
—Me pareció que era un reto que iba a ser muy estimulante y divertido por esa parte de humor o ironía metacinematográfica, al ser el protagonista un actor en horas bajas, pero que se ha hecho famoso interpretando a un personaje como es el de Sherlock Holmes, que sería el indicado para resolver ese misterio. Otra cosa es que para eso sea necesario que actor y personaje habitual se mimeticen.
—Para escribir 'El problema final', Arturo Pérez-Reverte volvió a Agatha Christie o Conan Doyle. ¿Con qué referentes has trabajado tú?
—Nosotros usábamos el cine clásico de los 50 porque no era tanto el mundo de Conan Doyle sino cómo era el comportamiento social en esa Europa que ya había superado la posguerra de la Segunda Guerra Mundial.
—Pérez-Reverte hablaba de la película 'Mesas separadas' (1958) como una referencia de un hotel, una serie de personajes aislados… ¿Has trabajado codo con codo con Pérez-Reverte?
—Fueron una serie de encuentros, visitas al set. Ha sido muy generoso, nos dio referentes ofreciéndonos el material que a él le había inspirado o que mantenía vivo en él esos personajes y ese mundo.
—La serie tiene un ritmo de irse cocinando a fuego lento. ¿Supone un riesgo ahora que estamos acostumbrados a tramas rápidas y llenas de estímulos?
—Aunque tenga esa cadencia que puede parecer más clásica, en los tres primeros episodios hay muchos acontecimientos y algunos van a resolver cosas que están medidas para que no baje el ritmo. A título personal, mi episodio favorito es el cuarto, por la profundidad de lo que se está contando y de los personajes. Quizá es el más clásico, y me parece que fue una gran creación de Alberto Macías, que supo encontrar la perfecta traducción para que visualmente tuviera un desarrollo y un desenlace a la altura.
—He leído que en Basil Netflix busca a su Sherlock Holmes, pero Basil es más un galán clásico. ¿Cómo ha sido trabajar con José Coronado?
—José es un trabajador incansable. Siempre va a estar dispuesto a seguir jugando y viendo a ver qué sale. Ese lado suyo de búsqueda es el mayor regalo que puede haber para un director.
—¿Y con el resto del elenco?
—Recuerdo que fue muy bonito juntarlos a todos por primera vez en ensayo, a esos personajes que el mundo ha hecho que terminen en la misma isla esos mismos días. Es cuando ves cómo funcionan las dinámicas, las químicas, cosas de humor que van a ser simpáticas. Recuerdo que se produjo una metamorfosis casi mágica de María Valverde cuando se probó los vestuarios para su personaje y de algún modo adoptó instantáneamente la cadencia y el tono en el que iba a hablar esa Adela de los años 50.
—Es que el vestuario es increíble.
—'El problema final' me ha permitido trabajar con profesionales de un nivel muy bueno y para mí era un lujo. En vestuario y en arte están Sonia Grande y Juan Pedro de Gaspar. Con Juan Pedro ya había trabajado en la serie 'Patria', pero con Sonia Grande admiraba su trabajo y sabía que era la figurinista que más veces ha trabajado con Woody Allen, etc.
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